Investigación
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Caso Hermosilla: los chats que evidencian cómo Manuel Guerra filtraba causas criminales
Detalles de al menos tres casos de muertes sospechosas en la zona oriente fueron informados por el exfiscal a Hermosilla y este a Andrés Chadwick. Guerra también dio cuenta de la detención de una cuñada de Sebastián Piñera, por conducción en estado de ebriedad.
“Impresentable”. Con ese concepto calificaba en octubre de 2020 el abogado Luis Hermosilla las opiniones del entonces Fiscal Regional Metropolitano Oriente, Manuel Guerra, respecto del estallido que había comenzado el 18 de octubre previo.
Por aquel entonces, Hermosilla, en su calidad de abogado asesor, formaba parte de un chat del gabinete del ministro del Interior, Andrés Chadwick (UDI), en el cual participaba el grupo más cercano al exministro y primo hermano del fallecido Presidente Sebastián Piñera.
El 15 de octubre de 2020, María José Gómez, jefa de gabinete de Chadwick, pidió a los demás integrantes del chat: “Por favor lean esta entrevista de Manuel Guerra”. Se refería a una larga entrevista en la cual Guerra, actualmente encarcelado en una de las tantas aristas del caso Hermosilla, opinó acerca de los hechos en Radio Universo, el día previo.
Entre otras cosas, Guerra –calificado como un “mocito” de Chadwick y Hermosilla en una columna del periodista Daniel Matamala– argumentó que “aquí derechamente explotó algo, un movimiento social donde contribuyeron decisiones de la autoridad que no fueron las más adecuadas, como fue abandonar en su momento, dejar las estaciones de Metro y cerrarlo”. Si la crítica a “la autoridad” no gustó para nada, otro de los párrafos enviados por “Pepa” Gómez a sus colegas fue el que motivó el comentario de Hermosilla: “Es un estallido social, es movilización masiva que tiene una canalización con el uso de violencia y en eso participó gente que no tenía coordinación ni conexión entre sí, eran secundarios, universitarios, trabajadores, pobladores, barras de fútbol, delincuencia, pero de ahí a que haya habido una coordinación de todos ellos, es aventurado”.
En otras palabras, Guerra aparecía contradiciendo la teoría oficial al respecto, según la cual el estallido era una conspiración internacional destinada a derrocar a Sebastián Piñera.
Otra de las integrantes del chat, la asesora de gabinete Valentina Egert, dijo “No puedo creerlo! Increíble”, mientras la abogada Ximena Risco aseveró “qué horror”, agregando en forma sardónica que Guerra dijo aquello “con super buen timing”.
Un hombre útil
Sin embargo, nada de ello impidió que avanzara la trama de influencias que se tejían a trasluz, mientras Guerra ejercía la jefatura de una de las fiscalías más importantes de Chile, las que finalmente le permitieron dejar el Ministerio Público y encontrar trabajos muy bien remunerados en la Universidad San Sebastián y en varios municipios, ayudado por sus contactos, según la Fiscalía que actualmente lo tiene formalizado.
Como ya es conocido, la base de las imputaciones actuales en contra de Guerra incluye episodios como su intervención en el caso Penta, Exalmar, Dominga y otros de alto perfil político, pero en su mensajería con Luis Hermosilla y en la de este con Andrés Chadwick queda en evidencia que el contacto era muy cercano y que los dos últimos sabían que podían contar con el entonces fiscal a todo evento.
Así queda en evidencia, por ejemplo, en un intercambio de mensajes del 7 de abril de 2018, cuando estaba comenzando el segundo Gobierno de Sebastián Piñera y el entonces ministro Chadwick reenvió a su asesor (Hermosilla) un informe policial, que daba cuenta de la quema de un bus del Transantiago en Ñuñoa, luego de que cuatro encapuchados ingresaran a la máquina, obligando a los pasajeros a descender, para luego incendiarla, tras lo cual los encapuchados huyeron hacia el interior de la Universidad Metropolitana de Ciencias de la Educación.
Ante ello, Chadwick le escribió a Hermosilla: “Lucho .. en lo del bus .. debiéramos presentar querella el lunes por la Intendencia .. pero se me ocurría como diligencia pedir declaraciones a los administrativos y seguridad de la universidad … presionarlos a ellos .. te tinca ?” (sic).
Hermosilla respondió con entusiasmo: “De todas maneras!!”, para luego agregar: “Voy a llamar a Guerra y pedirle coordinación completa, el mejor fiscal, etc. Señal potente al comienzo del año…”.
Luego de otras conversaciones, Hermosilla informó a su amigo y jefe circunstancial: “Listo MG. Nombrará a su mejor fiscal y monitoreará personalmente la causa, tratando de identificar a los autores. Muy, muy interesado en el tema”.
La cuñada del Presidente
Poco antes del estallido social, fue “MG” (Manuel Guerra) quien le escribió a Hermosilla. Era el 29 de septiembre de 2019: “Lucho por si acaso fue detenida en nuestra zona una cuñada del Presidente (hermana de la primera dama) por Manejo en estado de ebriedad causando daños menores. Intoxilizer 1,8” (sic), le informó el fiscal, pese a que Hermosilla no era un interviniente en la investigación.
Tras lo anterior, le explicó que “se ordenó que quedara en libertad”, previa alcoholemia.
Otra muerte
Al igual que en al menos otros dos casos donde fallecieron personas cercanas al entorno de Hermosilla o Chadwick, de lo cual ya informó El Mostrador, hay un tercer caso por muerte en el cual el exfiscal Guerra informó de los detalles del procedimiento al primero.
El 26 de agosto de 2021, Hermosilla informó a Chadwick que “ya me confirmó la Marcela lo del Cote”, agregando que “anoche lo encontraron muerto”, que “consumía muchos medicamentos” y que el hecho había ocurrido en una oficina de calle Gertrudis Echeñique, en Las Condes. ¿Cómo supo todos los detalles?
“Esto es lo que me escribe MG”, explica a Chadwick, para luego informarle que “le acabo de pedir a MG que trate que la fiscalía lo mantenga lo más bajo perfil posible”.
Chadwick se mostró muy de acuerdo: “Súper!! Idea de suicidio?”, preguntó. Por supuesto, Hermosilla ya tenía la información al respecto: Sí, le dijo: “No hay signos de intervención de terceros”, para luego opinar que “seguro que con remedios debe haber sido” e incluso especular con que el hecho había sucedido días antes.
Ambos se referían a la muerte del abogado José Antonio Silva Bafalluy, exmarido de la exministra Marcela Cubillos, hermano del exrector de la Universidad del Desarrollo (UDD), Ernesto Silva Bafalluy (fallecido en 2011), titulado en Harvard y director de múltiples empresas.
Los casos anteriores
Así como sucedió con la muerte de Silva, los chats evidencian que Guerra siempre estuvo presto a cooperar en casos de esa naturaleza. Uno de ellos ocurrió el 13 de enero de 2018, cuando Hermosilla llamó a Guerra y luego le mandó una serie de datos, incluyendo los relativos a Juan Felipe Urrutia Riesco, quien –según la Fiscalía– se suicidó con un arma de fuego, hecho por el cual Guerra ayudó a Hermosilla, luego de que este le reenviara un mensaje de un hermano de la víctima, quien le decía que “necesitamos la orden verbal del fiscal para que nos entreguen a Felipe”, ante lo cual Manuel Guerra respondió: “Ok, Hablaré ahora con el fiscal para que lo ordene”.
El 1 de noviembre de 2019, en tanto, Guerra informó a Hermosilla que “encontraron muerto a un hijo de Jovino Novoa”, explicándole a este, respecto de la causa de muerte, que “creo que suicidio”, luego de lo cual ayudó a Hermosilla con el retiro del cuerpo, una vez hecha la autopsia.
Por cierto, nunca se confirmó que en el caso de Novoa hijo hubiera habido un suicidio (su causa de muerte aparece como “en estudio” y en el caso de Silva su certificado de defunción indica que murió como consecuencia de una hemorragia subaracnoidea e hipertensión arterial.