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De mercado de destino a hub regional: cómo Chile se convirtió en una plataforma para la moda peruana Tendencias

De mercado de destino a hub regional: cómo Chile se convirtió en una plataforma para la moda peruana

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Perú Moda LATAM Chile 2026 generó US$31,6 millones en oportunidades comerciales y reunió a más de 160 compradores de siete países. El resultado confirma que Chile ya no es solamente un mercado, sino también un hub desde la cual la industria de la moda peruana busca conectarse con América Latina.


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Durante años, Chile fue para la industria peruana de la moda principalmente un mercado de destino. Perú producía y Chile compraba. La cercanía geográfica, la capacidad de consumo chilena y el progresivo debilitamiento de parte de la industria textil local transformaron al país en un mercado atractivo para las confecciones, el algodón y otras manufacturas peruanas. Hoy, sin embargo, esa relación comienza a adquirir otra dimensión.

La tercera edición de Perú Moda LATAM Chile 2026, realizada en Santiago, mostró una estrategia bastante más ambiciosa. Chile continúa siendo un mercado de destino relevante, pero empieza a funcionar también como una plataforma regional, capaz de reunir en un mismo lugar a fabricantes peruanos con retailers, importadores y marcas de diferentes países latinoamericanos.

El encuentro dejó US$31.695.000 en oportunidades comerciales, un 16,3% más que el año anterior, y congregó a más de 160 compradores de Chile, Brasil, Argentina, Colombia, Ecuador, Bolivia y Panamá. Durante la rueda de negocios se realizaron 642 reuniones entre exportadores peruanos y compradores internacionales.

En 2024, la primera versión realizada en Chile reunió a 15 empresas peruanas y generó cerca de US$4 millones en negocios. Un año después participaron 40 compañías y las operaciones se ubicaron en torno a los US$27 millones. En 2026 fueron 50 empresas peruanas y más de 160 compradores regionales.

La transformación no consiste solamente en vender más. Consiste en cambiar el papel que Chile ocupa dentro de la estrategia de internacionalización de la industria peruana.

“No pierdan de vista Chile”

María Teresa Villena Ramírez, directora de Promperú en Chile, conoce el mercado desde mucho antes de asumir sus actuales funciones. En la década de los noventa trabajó como gerente de Negociaciones Internacionales de la Asociación de Exportadores e integró el comité asesor del Ministerio de Comercio Exterior peruano durante la etapa de apertura y negociación de acuerdos comerciales.

Desde esa experiencia, su recomendación a los exportadores peruanos es explícita. “No pierdan de vista Chile. Inviértanle tiempo, inviértanle lo que tengan que invertir, porque este mercado va a responder”, señala.

A su juicio, existen varias razones que explican esa oportunidad: cercanía geográfica, conectividad, capacidad adquisitiva, acuerdos comerciales, calidad de la manufactura peruana y menores tiempos de respuesta.

“Realmente le estás comprando a tu vecino”, resume Villena.

Chile, además, presenta una particularidad decisiva para los proveedores externos, ya que más del 70% del vestuario que se comercializa en el país es importado.

Villena interpreta esa realidad como resultado de las decisiones de especialización productiva tomadas por Chile durante las últimas décadas. Según su análisis, mientras el país apostó por sectores como la fruta o el salmón, perdió parte de su capacidad manufacturera textil.

Ese espacio es precisamente el que la industria peruana busca ocupar.

Un comercio que ya venía creciendo

Perú Moda tiene cerca de veinte años de historia. Durante buena parte de ese período, Promperú organizó la plataforma en Perú y utilizó sus oficinas comerciales para atraer compradores extranjeros.

Con el tiempo, el modelo comenzó a internacionalizarse, llevando las ruedas de negocios directamente hacia mercados considerados estratégicos.

Chile es hoy una de las apuestas principales. La primera edición realizada en el país, en 2024, reunió a 15 empresas peruanas y generó cerca de US$4 millones en negocios. Al año siguiente participaron 40 empresas y el monto aumentó a alrededor de US$27 millones.

Ese crecimiento los llevó a ampliar la escala. “Cuando vieron realmente la capacidad de compra de Chile y el aprecio por las prendas que vinieron, dijeron: ‘Nos vamos con todo a Chile’”, recuerda Villena.

En 2026 llegaron 50 empresas peruanas, seleccionadas entre más de un centenar de postulantes. La diferencia fue que esta vez la convocatoria dejó de concentrarse exclusivamente en compradores chilenos.

Promperú utilizó su red de oficinas comerciales para traer a Santiago representantes de Brasil, Argentina, Colombia, Ecuador, Bolivia y Panamá. Entre los participantes estuvieron empresas como París, Italmod y Lounge, de Chile; Mundo do Enxoval, Insider y Shoulder, de Brasil; True y Whitman, de Colombia; y Felix B. Maduro, de Panamá.

Para un exportador peruano, la ventaja es evidente: viajar una sola vez y encontrarse con potenciales clientes provenientes de varios mercados de la región.

Chile pasa así de ser únicamente el final de una ruta comercial a convertirse también en un punto desde donde abrir otras rutas.

Algodón, alpaca, cuero y joyería

La transformación también está ocurriendo dentro de la propia oferta peruana.

El algodón continúa siendo uno de sus grandes atributos, especialmente el algodón Pima, reconocido por su calidad y particularmente utilizado en prendas para bebés.

Pero Perú Moda LATAM presentó una oferta más amplia: confecciones, calzado, cuero, joyería y prendas y accesorios de alpaca.

Para Villena, en fibras como la alpaca existe un valor que muchas veces solo puede apreciarse cuando el comprador entra en contacto directo con el producto.

Recuerda que durante su trabajo en México los compradores podían observar dos prendas aparentemente similares y no comprender por qué una costaba US$20 y otra US$300.

“Cuando tocaban las prendas iban conociendo la bondad de la fibra de alpaca”, señala.

Su experiencia en Chile ha sido distinta: “Aquí veo una plataforma muy amigable. El empresario chileno mira con atención a Perú. Además, nos mira con respeto e interés y valora nuestras materias primas, la calidad de la mano de obra y los buenos acabados de las prendas de alpaca”.

La joyería también ha ampliado el abanico, incorporando plata, diseño y piedras asociadas a tradiciones culturales peruanas. Villena destaca que este año encontró una oferta de mayor impacto y con precios más competitivos que en versiones anteriores.

De comprar productos a desarrollarlos juntos

Pero quizás la oportunidad más significativa para la relación entre Perú y Chile está más allá de la venta de prendas terminadas.

Parte de las empresas peruanas ofrece hoy capacidades para realizar maquila, producir para marcas propias y trabajar bajo modelos full package, que pueden incluir desde el desarrollo de muestras hasta la fabricación y entrega del producto terminado.

Eso permite cambiar la lógica de la relación.

Para una empresa chilena, la pregunta ya no tiene que ser solamente qué producto puede importar desde Perú, sino qué producto puede desarrollar junto a un fabricante peruano.

Una marca chilena puede diseñar localmente y producir en Perú. Un retailer puede desarrollar líneas utilizando algodón Pima o alpaca. Diseñadores, fabricantes y comercializadores de ambos países pueden combinar capacidades para atender incluso a terceros mercados.

Ese potencial estuvo también detrás del panel “Entrelazados: Diálogo de Perú y Chile sobre Fibras, Moda y Diseño”, que durante Perú Moda reunió a representantes de la industria y la academia para discutir oportunidades en fibras naturales, innovación y desarrollo.

La complementariedad aparece con bastante claridad: Perú aporta materias primas, tradición textil, manufactura y capacidad productiva; Chile, un mercado abierto, grandes compradores, conectividad y una posición que puede facilitar el acceso a otras redes comerciales de la región.

Chile sigue siendo el principal comprador

Que Perú Moda haya adquirido una dimensión regional no significa que Chile haya perdido importancia como mercado.

Villena estimaba durante el encuentro que al menos la mitad de los negocios generados correspondería a compradores chilenos.

“Yo creo que siempre el peso va a estar en los compradores chilenos”, señalaba. “Tenemos más de 100 compradores chilenos que están rotando durante la jornada, versus los 46 o 47 que suman los compradores de la región”.

En realidad, es precisamente esa masa de compradores locales la que permite dar el siguiente paso: sobre una relación comercial ya consolidada, PROMPERÚ puede atraer empresas de otros mercados y convertir una rueda bilateral en un encuentro regional.

La estrategia pretende mantenerse. Villena adelanta que la intención es consolidar esta versión de Perú Moda Latinoamérica en Chile “por lo menos durante tres años más”.

Si el modelo se consolida, la relación entre ambos países podría avanzar desde una lógica basada principalmente en exportaciones e importaciones hacia otra de mayor integración entre fabricantes, diseñadores, marcas, retailers y proveedores de servicios.

De esta forma,  Chile sigue siendo un mercado importante para las exportaciones peruanas, pero comienza a ocupar otro lugar en la estrategia: un espacio desde donde la oferta peruana puede conectarse con la región.

Ya no es solamente cuánto más puede vender Perú en Chile, sino qué pueden desarrollar juntos ambos países para venderle a América Latina.

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