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Entre métricas y sensaciones: correr la Maratón de Santiago en la era de la hiperdata Digital

Entre métricas y sensaciones: correr la Maratón de Santiago en la era de la hiperdata

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Ana Guajardo
Por : Ana Guajardo Presidenta Asociación Mujeres en la Industria de los Videojuegos - Mujeres en VG www.mujeresenvg.cl
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La oferta actual es amplia en smartwatches y responde a distintos perfiles: desde quienes buscan rendimiento hasta quienes recién comienzan.


A menos de una semana de la Maratón de Santiago ya no hay espacio para improvisar. El trabajo está hecho y lo que queda es afinar: ajustar cargas, escuchar el cuerpo y llegar en condiciones óptimas al domingo.

La cita, que se correrá el 26 de abril, volverá a transformar la ciudad en una fiesta deportiva, con más de 30 mil corredores en sus distintas categorías y miles de historias cruzando Santiago de oriente a poniente.

Como cada año, habrá tres distancias: 42K, 21K y 10K, lo que convierte a la prueba en un evento transversal, donde conviven atletas de alto rendimiento con corredores debutantes.

Y hay algo que se repite edición tras edición: no todos buscan lo mismo. Algunos van por marca. Otros, simplemente, por cruzar la meta. Pero todos comparten un objetivo común: llegar en su mejor versión.

Entrenar con datos: del instinto a la precisión

Hoy correr ya no es sólo disciplina. Es información, ritmo, zonas de esfuerzo, descanso, fatiga. Variables que antes se intuían, hoy se miden. Y en ese cambio, la tecnología dejó de ser un accesorio para convertirse en una herramienta central del entrenamiento.

La oferta actual es amplia y responde a distintos perfiles: desde quienes buscan rendimiento hasta quienes recién comienzan.

Dispositivos como el Huawei Watch GT Runner 2 apuntan justamente a eso: entrenar con criterio. No se trata de acumular kilómetros, sino de entenderlos.

Ese cambio no es sólo técnico, también es estructural. Como explica Mauricio Noval, cofundador de Gymly y del gimnasio Improv: “Hoy la tecnología ha pasado de ser un complemento a convertirse en una capa estructural del entrenamiento. No solo registra datos, sino que permite tomar mejores decisiones en tiempo real”.

Desde su experiencia, identifica tres impactos clave: organiza el trabajo del entrenador, mejora la experiencia del usuario y permite escalar el acompañamiento. “La tecnología no reemplaza al entrenador, lo potencia”, resume.

En la práctica, esto se traduce en algo concreto: dejar de entrenar al azar y comenzar a entrenar con intención.

En lo personal, ese cambio también se hace evidente. Dispositivos como el Huawei Watch D2, que uso en el día a día, no sólo registran actividad física, sino que amplían la mirada hacia la salud: presión arterial, calidad del sueño y recuperación. Variables que hoy permiten entender mejor cómo responde el cuerpo.

Alternativas para distintos corredores

El recién lanzado Moto Watch de Motorola por ejemplo, se enfoca en el bienestar general, integrando métricas como frecuencia cardíaca, sueño, estrés, oxígeno en sangre e incluso la hidratación junto a una batería pensada para uso prolongado.

Por su parte, el Xiaomi Watch S5 pone el foco en el rendimiento y el monitoreo deportivo avanzado, incorporando sensores de alta precisión que permiten un seguimiento continuo de variables clave como frecuencia cardíaca, recuperación y estado general. A esto se suma una arquitectura de doble chip que optimiza el consumo energético sin sacrificar rendimiento, algo especialmente relevante en entrenamientos largos o preparaciones exigentes.

Su batería de alta capacidad permite sostener sesiones extensas y varios días de uso, mientras que la integración con su aplicación, algo que hoy es estándar en la mayoría de los smartwatches, facilita el acceso a reportes claros, métricas clave y recomendaciones prácticas.

En simple: no se trata sólo de medir, sino de transformar esos datos en decisiones que ayuden a entrenar mejor.

Del dato a la decisión

Pero tener información no es suficiente. El valor está en cómo se utiliza. “Hoy es difícil justificar entrenar igual todos los días sin considerar cómo estás”, plantea nuevamente Noval y añade que “los dispositivos te dicen cómo dormiste o cómo estás recuperando, pero lo importante no es el dato, es la decisión”.

Esa mirada es compartida por Constanza Gutiérrez, entrenadora y fundadora de Cielas Project: “la tecnología se ha vuelto una herramienta fundamental. Nos permite hacer seguimiento en tiempo real, entregar planes personalizados y acompañar cada proceso con mucha más precisión”, explica.

En su caso, incluso ha permitido ajustar entrenamientos en función de variables más profundas del cuerpo: “gracias a los datos del reloj puedo mapear estrés, sueño y recuperación, y decidir qué tipo de entrenamiento tiene sentido cada día. No es lo mismo entrenar en una fase de alta energía que en una donde el cuerpo necesita más cuidado”.

Entrenar mejor, no sólo más

A días de la largada, el mensaje es claro: no se trata de hacer más, sino de entender mejor.

Porque al final, más allá de marcas o distancias, correr también es aprender a escuchar el cuerpo. Y en ese proceso, la tecnología se ha transformado en una especie de traductor: te ayuda a ponerle nombre a lo que antes era sólo sensación.

Para quienes no vienen del mundo del deporte, como es mi caso, ese cambio es aún más evidente. Pasar de entrenar sin mucha claridad a entender cómo duermes, cómo te recuperas o cuándo es mejor bajar el ritmo, no sólo mejora el rendimiento, también cambia la relación con el ejercicio. Ya no es sólo cumplir, es entender.

Y en una ciudad que por un día se detiene para correr, esa combinación, entre métricas y sensaciones, no sólo está ayudando a cruzar la meta, sino también a disfrutar mucho más el camino.

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