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76% de los chilenos ya usa inteligencia artificial y un 40% la utiliza para aprender o estudiar
La inteligencia artificial dejó de ser una tecnología de nicho y ya se instaló en la vida diaria de los chilenos. El Barómetro Digital de Chile 2026 reveló detalles de su uso en un contexto de alta conectividad, pero también de crecientes desafíos en alfabetización, seguridad y bienestar digital.
El Barómetro Digital de Chile 2026, desarrollado por Fundación Nativo Digital junto a Movistar Chile, reveló que la inteligencia artificial ya forma parte de la vida cotidiana de la mayoría de las personas en el país. El 76% de los chilenos declara usar herramientas de IA, principalmente para buscar y resumir información (41%), redactar textos (39%) y generar ideas o contenidos (33%).
Este fenómeno ocurre en un país donde la conectividad digital ya está ampliamente consolidada: el 97% de la población utiliza smartphone y cerca del 90% cuenta con acceso a internet fijo o móvil. Sin embargo, el estudio advierte brechas en la comprensión de estas tecnologías: el 59% reconoce no saber identificar errores o sesgos en respuestas generadas por inteligencia artificial, lo que plantea un nuevo desafío para la alfabetización digital del país.
En su tercera edición, el estudio encuestó a más de 1.400 adultos a nivel nacional para analizar cómo las personas se relacionan con la tecnología en dimensiones como conectividad, competencias digitales, inteligencia artificial, seguridad en línea y bienestar digital, desde la pandemia hasta la actualidad. Los resultados revelan que el principal desafío de la transformación digital ya no es el acceso, sino la capacidad de utilizar la tecnología de manera segura y productiva.
Los datos muestran una consolidación del uso de dispositivos y plataformas, marcando el paso hacia una etapa más madura del desarrollo tecnológico, donde algunas herramientas digitales ya están plenamente incorporadas y la inteligencia artificial avanza con rápidos niveles de adopción.
En ese contexto, Pablo Christiny, presidente de Fundación Nativo Digital, destaca que la inteligencia artificial “no es una tecnología del futuro, sino el nuevo lenguaje del presente digital, por lo que avanzar en alfabetización digital será clave para aprovechar su potencial de manera segura y responsable”.
Alta conectividad versus alfabetización digital
Uno de los focos del estudio es el acceso a la conectividad y la tecnología, ámbito en el que Chile muestra estándares de clase mundial. El 97% de los adultos posee un teléfono celular, consolidándose como el dispositivo central de la vida digital. A esto se suma que el 88% cuenta con conexión a internet en el hogar y el 89% se conecta mediante planes de datos móviles, lo que confirma la amplia disponibilidad de acceso a la red en el país.
Junto con ello, el computador y la Smart TV mantienen una presencia relevante en cerca del 72% de los hogares, configurando un ecosistema digital donde múltiples dispositivos conviven en la vida cotidiana.
“Las personas están incorporando cada vez más tecnología en su vida diaria, y eso requiere servicios que se adapten a necesidades diversas. Desde Movistar estamos ampliando nuestras soluciones para acompañar esa evolución, con conectividad robusta y ofertas flexibles”, comenta Rosario Fernández, directora de Mercado Personas y Hogar de Movistar Chile.
Uso de inteligencia artificial
Con el amplio acceso a conectividad y tecnología en el país, la inteligencia artificial emerge como columna vertebral de esta nueva etapa digital. Su adopción ha sido extraordinariamente rápida: el 76% de los chilenos ya utiliza herramientas de IA para aprender, trabajar y crear contenidos. Las plataformas favoritas son ChatGPT y Gemini.
Entre sus principales usos destacan la búsqueda y síntesis de información (41%), la redacción de textos (39%), la generación de ideas o contenidos creativos (33%) y el apoyo en procesos de aprendizaje (31%).
Sin embargo, el estudio también revela brechas entre uso y comprensión. El 59% de las personas reconoce no sentirse preparada para detectar errores o sesgos en respuestas generadas por inteligencia artificial, mientras que solo uno de cada tres usuarios identifica cuándo está interactuando con un sistema basado en IA. Esto evidencia que el desafío actual es aprender a utilizar estas herramientas con criterio y conciencia.
Evolución y uso de plataformas digitales
El estudio también muestra la evolución del uso de plataformas digitales a partir de los hallazgos de informes anteriores del Barómetro Digital. Durante la pandemia, estas plataformas se consolidaron como el principal espacio de interacción, en un contexto donde la conexión digital reemplazó gran parte de la interacción presencial.
En la etapa posterior a la pandemia comenzó a evidenciarse una reconfiguración en el uso de redes sociales. La interacción en estas plataformas se estabilizó en torno al 77%, alejándose del peak alcanzado durante la crisis sanitaria, mientras otras actividades como las compras online (76%) y el estudio online (54%) se consolidaron como parte estructural de la vida cotidiana. Este cambio marca el paso de un uso intensivo por necesidad a uno más funcional y diversificado.
También se observan diferencias generacionales. Los Millennials lideran la mayoría de las actividades digitales, incluido el uso de IA (60%). La Generación Z muestra una alta adopción (54%) en espacios de aprendizaje y entretenimiento, mientras que la Generación X mantiene patrones de uso más tradicionales, centrados en la comunicación directa (89%) y la búsqueda de información (86%).
Respecto de redes sociales, Facebook predomina en la Generación X (75%), Instagram en los Millennials (91%) y la Generación Z presenta mayor presencia en TikTok (76%), aunque mantiene Instagram como su plataforma predominante (86%).
Habilidades y seguridad digital
Con la conectividad ampliamente instalada, la brecha digital comienza a desplazarse hacia las competencias y el uso de la tecnología. El 53% de las personas se considera con un nivel intermedio de habilidades digitales, mientras que el 38% se identifica en niveles avanzados o expertos.
Gran parte de este conocimiento se ha desarrollado de forma autodidacta. El 70% de los usuarios declara haber aprendido herramientas digitales a través de tutoriales en redes sociales y un 40% mediante inteligencia artificial, superando incluso la formación formal online (37%).
Al mismo tiempo, el 78% de las personas afirma sentirse capaz de buscar información confiable en internet, mientras que el 64% asegura poder identificar noticias falsas o manipuladas. Esto muestra una base relevante de competencias digitales, aunque el estudio advierte que estas cifras reflejan autopercepción más que comportamientos sistemáticos.
El Barómetro también identifica desafíos en materia de seguridad. El 67% de los encuestados declara haber enfrentado noticias falsas, el 45% intentos de phishing, el 41% contenidos manipulados mediante deepfakes y el 42% situaciones de cyberbullying, evidenciando un entorno donde las amenazas digitales siguen siendo visibles.
En este contexto, el 71% afirma saber cómo prevenir estos riesgos, lo que da cuenta de una ciudadanía que ha desarrollado herramientas para desenvolverse en entornos digitales.
Bienestar digital, una dimensión clave en la calidad de vida
Otro de los focos del estudio es la relación de las personas con la tecnología. El 48% de los encuestados reconoce experimentar cansancio mental asociado al uso intensivo de dispositivos, el 43% declara que las pantallas afectan negativamente su descanso y el 27% afirma sentirse menos feliz después de un uso prolongado de redes sociales.
Por otro lado, hábitos como revisar el teléfono móvil mientras se comparte con amigos o familia han disminuido a un 17%.
Con una infraestructura digital consolidada y una ciudadanía altamente conectada, el Barómetro Digital de Chile evidencia que, como señala Christiny, “el desafío de la próxima etapa no será solo ampliar el acceso a la tecnología, sino desarrollar las competencias necesarias para utilizarla de manera crítica, segura y productiva, especialmente frente al avance de herramientas basadas en inteligencia artificial. Y como la tecnología avanza muy rápido, debemos ser ágiles en la incorporación y desarrollo de habilidades y conocimiento en las personas”.