Opinión
Abriendo caminos
En junio de 2018, ingresé a Anglo American dando un paso importante para las personas con discapacidad. Con determinación, y con mi silla de ruedas como compañera, me convertí en un pionero, rompiendo barreras en una industria como la minera, que no estaba diseñada para alguien como yo: un hombre de 26 años -en ese entonces- con una parálisis cerebral mixta que afecta mi sistema motor central.
Fundición Chagres, con su calor y maquinarias, me desafió desde el principio. Rampas empinadas y áreas estrechas que no eran aptas para sillas de ruedas. Fue así como cada obstáculo se convirtió en una oportunidad para demostrar que la discapacidad no definiría mis límites.
Al principio, la compañía se sorprendió por mi audacia, pero pronto se dieron cuenta de que estábamos escribiendo una nueva página en su historia. Adaptaron los accesos no solo para mí, sino para quienes vendrían después. Mi silla de ruedas dejó huellas, marcando el camino para otras personas con discapacidad.
Trabajar en Chagres ha sido completamente transformador. Cada día supero nuevos retos, demostrando que las limitaciones son solo una percepción. Mi presencia en la industria minera es un testimonio de progreso y de la importancia de la inclusión laboral. No solo conseguí trabajo; encontré un propósito. Enfrentando el calor y el ruido con una sonrisa, sabiendo que estoy allanando el camino para un futuro más inclusivo.
Hoy, miro atrás y veo cómo mi valentía abrió puertas, físicas y mentales. A través de mi trabajo, espero inspirar a otros jóvenes con discapacidad a seguir sus sueños y demostrar que no hay límites para lo que podemos alcanzar.
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