Inclusión
Crédito: Cedida.
La tecnología que transforma sonidos en vibraciones para personas sordas
La tecnología vestible Ontenna aterriza en Chile con una propuesta orientada a la inclusión de personas con discapacidad auditiva. El dispositivo traduce sonidos del entorno en vibraciones e intensidad lumínica, abriendo nuevas formas de interacción cotidiana y social.
Percibir el timbre de una puerta, identificar el llanto de un bebé o asistir a un concierto son experiencias que, para muchas personas con discapacidad auditiva, han estado históricamente fuera de alcance. Ese escenario podría comenzar a cambiar en Chile con la llegada de Ontenna, un dispositivo vestible que convierte el sonido en estímulos sensoriales a través de la piel.
Tecnología vestible para traducir el sonido en sensaciones
Ontenna es un pequeño dispositivo wearable diseñado para usarse cerca de la piel. Su función consiste en captar el audio del entorno y transformarlo en señales sensoriales alternativas, permitiendo que personas sordas o con discapacidad auditiva puedan percibir información sonora mediante vibraciones e intensidad lumínica.
El sistema traduce los sonidos ambientales en 256 niveles distintos de vibración y luz, lo que le permite representar características esenciales del sonido, como el volumen, el ritmo y determinados patrones. Según la información entregada, el dispositivo es capaz de interpretar sonidos que van desde los 30 hasta los 90 decibeles, convirtiéndolos en señales físicas que pueden ser reconocidas, aprendidas e incorporadas a la rutina diaria de sus usuarios.
De esta manera, la tecnología abre la posibilidad de identificar señales domésticas, como el timbre de una puerta, pero también de participar en espacios donde el sonido cumple un rol relevante, como actividades deportivas, sociales o culturales.
Una nueva forma de interactuar con el entorno
La propuesta de Ontenna apunta a ampliar las posibilidades de interacción de la comunidad sorda con su entorno cotidiano. Entre sus aplicaciones potenciales se cuentan acciones tan diversas como jugar tenis guiándose por el impacto de la pelota, percibir el llanto de un bebé o asistir a conciertos mediante una experiencia sensorial distinta a la auditiva tradicional.
La lógica detrás del dispositivo es ofrecer una alternativa de percepción del sonido que no dependa del oído, sino de la piel y de la capacidad del usuario de asociar determinadas vibraciones o patrones lumínicos a situaciones concretas del día a día.
La llegada de Ontenna al país será presentada oficialmente el próximo jueves en el Auditorio de la Universidad Autónoma de Chile. Durante la actividad también se firmará un convenio de colaboración entre la empresa Nagare y las municipalidades de Estación Central y Huechuraba.
El acuerdo formalizará la entrega de productos Ontenna destinados a habitantes de ambas comunas, para ser utilizados en sus departamentos de Educación y Social. La iniciativa busca introducir esta herramienta en espacios donde la inclusión y el acceso a nuevas tecnologías pueden tener un impacto directo en la vida cotidiana de personas con discapacidad auditiva.
De Japón a Chile: el origen de Ontenna
La tecnología fue creada originalmente por la empresa japonesa Fujitsu y liderada por el diseñador Tatsuya Honda. Posteriormente, el proyecto fue adquirido por la compañía chilena Nagare, que continuará con su desarrollo y expansión a nivel global.
La operación marca un nuevo paso en la proyección internacional de una herramienta tecnológica que combina diseño, accesibilidad e innovación con foco en inclusión. Con su llegada a Chile, Ontenna se instala como una de las apuestas recientes por incorporar soluciones tecnológicas orientadas a mejorar la autonomía y la interacción cotidiana de personas sordas.
Inclusión tecnológica y accesibilidad
La irrupción de dispositivos como Ontenna también vuelve a poner sobre la mesa el papel que puede jugar la tecnología en la reducción de barreras cotidianas para personas con discapacidad. En este caso, no se trata de reemplazar la audición, sino de ofrecer nuevas formas de interpretar estímulos del entorno y ampliar el acceso a experiencias que dependen, en gran medida, del sonido.
En un contexto donde la innovación suele asociarse a productividad o consumo, la llegada de este tipo de desarrollos abre una discusión distinta: la de cómo la tecnología puede orientarse a resolver problemas concretos de accesibilidad y generar herramientas de apoyo para una vida más autónoma e integrada.