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Maltrato a personas mayores persiste en Chile: alertan por violencia psicológica y edadismo
Especialistas advierten que parte de las vulneraciones permanece invisibilizada y existe subnotificación de casos. El maltrato psicológico, el abandono, la negligencia, el abuso económico y la discriminación por edad aparecen entre las formas que pueden afectar a las personas mayores.
El maltrato hacia las personas mayores continúa siendo una problemática presente en Chile y parte de los casos podría permanecer oculta debido a la falta de denuncias. La violencia no necesariamente se manifiesta mediante agresiones físicas: también puede aparecer a través del abandono, el abuso psicológico, el manejo indebido del patrimonio o conductas asociadas al edadismo.
“El maltrato a adultos mayores es una realidad aún camuflada en nuestro país”, advirtió Sergio Wehinger, profesor de la Facultad de Ciencias de la Salud de la Universidad de Talca e integrante de los centros de Longevidad VITALIS y de Investigación en Trombosis y Envejecimiento Saludable (Cites) de esa casa de estudios.
El académico planteó la importancia de reconocer las diferentes formas en que pueden vulnerarse los derechos de este grupo de la población y de denunciar estas situaciones.
Una realidad marcada por la subnotificación
Según Wehinger, estudios del Servicio Nacional del Adulto Mayor (Senama) y de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) muestran la existencia de maltrato físico y psicológico hacia las personas mayores en Chile.
Sin embargo, una de las dificultades para dimensionar el fenómeno sería que no todos los episodios llegan a conocimiento de las instituciones. “Hay una subnotificación de los casos, por lo tanto, hay menos conciencia del problema y menos acción al respecto”, señaló el académico.
Dentro de las distintas manifestaciones de violencia, Wehinger identificó al maltrato psicológico como una de las más persistentes y recordó que esta situación adquirió especial visibilidad durante la pandemia de Covid-19.
“Durante los primeros meses de la emergencia sanitaria el Senama registró un aumento de más de 3 veces en casos y consultas por derechos y maltrato de adultos mayores, destacando abuso sicológico, abandono y negligencia”, puntualizó.
Edadismo: una forma de violencia que puede pasar inadvertida
No todas las vulneraciones son fácilmente reconocibles como maltrato. Entre aquellas que pueden permanecer normalizadas se encuentra el edadismo, entendido como la discriminación basada en la edad.
De acuerdo con Wehinger, puede expresarse incluso mediante comportamientos cotidianos que limitan la autonomía de las personas mayores.
Los “comentarios paternalistas, infantilizar a las personas mayores o tomar decisiones sin considerarlos, son formas de violencia muchas veces camufladas que afectan la calidad de vida de este grupo”, explicó.
A ello se suma el maltrato económico, que también puede pasar inadvertido. “Tampoco se toma mucho en cuenta el maltrato económico”, señaló el especialista, refiriéndose al mal uso del patrimonio de las personas mayores o a privarlas de este.
Frente a las diferentes dimensiones del problema, el académico sostuvo que los expertos recomiendan analizar sus causas desde una perspectiva “multifactorial, donde lo social y lo económico suelen ser los condicionantes más fuertes, pasando por el nivel educacional” y otras determinantes sociales.
Sobrecarga de quienes ejercen labores de cuidado
El entorno en el que se desarrollan los cuidados también aparece como un factor relevante. Según el informe 2024 del Ministerio de Desarrollo Social citado por el académico, un tercio de los cuidadores familiares presenta una sobrecarga intensa y más del 70% son mujeres.
“Suelen sufrir altos niveles de estrés porque la mayor parte del tiempo son madres también, nueras o trabajan fuera del hogar. Esto aumenta la vulnerabilidad de las personas mayores si no tienen otras redes de apoyo”, sostuvo Wehinger.
La situación pone de relieve la importancia de considerar no solo a las personas que requieren cuidados, sino también las condiciones en que familiares y otras personas desarrollan esas tareas.
Respeto, autonomía y protección de derechos
Para enfrentar el problema, Wehinger destacó la necesidad de avanzar hacia una cultura que reconozca la autonomía de las personas mayores, su contribución a la sociedad y el ejercicio efectivo de sus derechos.
“En 2017 Chile ratificó la Convención Interamericana sobre Protección de los Derechos Humanos de las Personas Mayores, comprometiéndose a fortalecer mecanismos de prevención y protección frente a cualquier tipo de abuso, violencia en su contra o abandono”, recordó.
Reconocer las distintas manifestaciones del maltrato resulta especialmente relevante cuando algunas pueden estar normalizadas dentro de las relaciones cotidianas. Conductas como infantilizar, excluir de decisiones o disponer indebidamente del patrimonio también pueden constituir vulneraciones de los derechos de las personas mayores.
Ante situaciones de maltrato o para solicitar orientación, se encuentra disponible el Fono Mayor de Senama, 800 400 035, además del Fono Familia de Carabineros, 149.