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Desperdicio de alimentos afecta el presupuesto familiar y presiona los rellenos sanitarios en Chile Alimentos Créditos: El Mostrador.

Desperdicio de alimentos afecta el presupuesto familiar y presiona los rellenos sanitarios en Chile

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Según una encuesta de Cheaf, el 49,9% de los consultados en Chile desperdicia alimentos al menos una vez por semana. La práctica implica una pérdida para el presupuesto familiar y aumenta la presión sobre la disposición de residuos.


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La preocupación por el costo de vida ha llevado a las familias a comparar precios, buscar ofertas y ajustar sus compras. Sin embargo, parte de los alimentos que adquieren termina en la basura. El pasado 29 de septiembre fue el Día Internacional de Concienciación sobre la Pérdida y el Desperdicio de Alimentos, que pone el foco en un problema que tiene consecuencias tanto económicas como ambientales.

Una encuesta de Cheaf a 2.007 personas en Chile reveló que el 87% considera que sus gastos han aumentado en los últimos cinco años, el 92,3% está preocupado por el costo de vida y el 88% ha reforzado sus estrategias de ahorro.

Pese a esa preocupación, desechar comida sigue siendo una práctica frecuente. En la segunda Encuesta Regional sobre Percepción del Desperdicio de Alimentos de la compañía, realizada a 4.504 personas de Chile, Argentina, Colombia y México, el 49,9% de los participantes chilenos reconoció desperdiciar alimentos al menos una vez por semana.

“Hoy las familias comparan precios, buscan promociones y ajustan sus compras para disminuir el gasto en alimentación. En ese escenario, cada producto que termina en la basura representa también dinero que ya salió del presupuesto familiar y que finalmente no se aprovechó”, explica Natalia Paredes, gerenta general de Cheaf Chile.

La presión sobre la disposición de residuos

Aunque se puede evitar parte del desperdicio de alimentos en casa, el costo del problema no termina en el presupuesto doméstico. Los alimentos desechados también se incorporan a un sistema de gestión de residuos que enfrenta dificultades para reducir los volúmenes destinados a disposición final.

Según la Radiografía de Residuos Municipales 2024, Chile generó 8,2 millones de toneladas de residuos municipales ese año y apenas un 1,5% fue valorizado. A ese escenario se suma que el 42% de los residuos del país termina en instalaciones próximas a cumplir su vida útil.

Además, la descomposición de residuos orgánicos en rellenos sanitarios genera metano, un potente gas de efecto invernadero. Este año, un análisis del Observatorio Internacional de Emisiones de Metano de la ONU identificó al relleno sanitario Loma Los Colorados, ubicado en Tiltil, entre las grandes fuentes de emisiones de este gas detectadas a nivel mundial.

La gestión de residuos es también uno de los tres pilares definidos por la actual administración del Ministerio del Medio Ambiente, que ha planteado la necesidad de disminuir su generación y avanzar hacia una economía circular.

Evitar el desperdicio desde la compra

Para Paredes, abordar el problema exige intervenir antes de que la comida sea desechada. La planificación de las compras y el aprovechamiento de los alimentos disponibles son parte de las acciones que pueden contribuir a ese objetivo.

“Gestionar mejor nuestros residuos es indispensable, pero en el caso de los alimentos tenemos una oportunidad anterior: evitar que se conviertan en residuos. Planificar mejor las compras, aprovechar lo que tenemos en casa y rescatar los excedentes del comercio permite reducir el impacto ambiental y, al mismo tiempo, cuidar el bolsillo”, explica.

Así, el desafío abarca tanto el destino de los residuos como las decisiones que anteceden a su generación. En un contexto de preocupación por los gastos familiares y de presión sobre los rellenos sanitarios, reducir el desperdicio de alimentos permite abordar ambos problemas desde su origen.

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