Sociedad
Créditos: El Mostrador.
Ser percibido como bebedor o fumador influye en las amistades escolares, pero no en la popularidad
Un estudio con 675 escolares de Países Bajos reveló que ser visto como consumidor de alcohol o tabaco aumenta la probabilidad de ser elegido como amigo, pero no la popularidad. La percepción de los pares no siempre coincide con el consumo declarado.
Durante la adolescencia, las amistades también se construyen a partir de lo que los demás creen sobre una persona. Una investigación con estudiantes de Países Bajos encontró que ser percibido como consumidor de alcohol o tabaco aumenta la probabilidad de ser señalado como amigo por los compañeros, aunque no implica una mayor popularidad.
Los hallazgos ponen el foco en el papel de la reputación en las relaciones escolares: lo que un adolescente declara sobre su propio consumo no siempre coincide con la imagen que sus pares tienen de él. Esa diferencia abre preguntas sobre la pertenencia a los grupos y la manera en que se diseñan las estrategias de prevención.
“Lo interesante es que consideramos lo que cada adolescente decía sobre su propio consumo y además lo que sus compañeros creían de él o ella. Esas dos miradas no necesariamente coinciden. Nos preguntamos qué importancia tenían esas percepciones en sus relaciones”, explicó la investigadora Ana Karen Espinoza, matrona con formación en bioestadística e integrante del Doctorado en Políticas Públicas de la Universidad Mayor.
Amistad, popularidad y reputación en el aula
El estudio analizó a 675 estudiantes de 34 cursos, con una edad promedio de 14 años, pertenecientes al proyecto longitudinal SNARE de Países Bajos. En dos momentos del año, los participantes identificaron de manera confidencial a sus mejores amigos, a quienes consideraban populares y a los compañeros que creían que bebían o fumaban. También informaron sobre su propio consumo.
Para examinar estas relaciones, el equipo combinó modelos estocásticos orientados al actor (SAOM) con análisis de redes multiplex. Esta metodología permite estudiar cómo las decisiones individuales se relacionan con las del grupo y cómo esos vínculos evolucionan en el tiempo.
Así, los investigadores analizaron simultáneamente tres dimensiones de la vida escolar: la amistad, la popularidad y la reputación asociada al consumo de alcohol o tabaco.
Al comparar estas redes, observaron que ser percibido como consumidor aumentaba la probabilidad de recibir nominaciones de amistad, pero no de popularidad. El resultado distingue entre ser elegido como amigo y ser reconocido como alguien popular dentro del curso.
Además, algunos estudiantes que no reportaban consumir alcohol o tabaco eran identificados por sus compañeros como consumidores, posiblemente por rumores o comentarios. Este hallazgo muestra que la reputación no siempre coincide con las conductas declaradas por los propios adolescentes.
Prevenir desde las experiencias adolescentes
Para Espinoza, los resultados invitan a revisar el enfoque de los programas de prevención escolar. Advertir sobre los riesgos para la salud resulta insuficiente si no se considera también el significado que estas conductas adquieren en la búsqueda de pertenencia y reconocimiento durante la adolescencia.
La investigadora advierte, sin embargo, que los hallazgos corresponden al contexto de Países Bajos y que se requiere evidencia local para comprender cómo operan estas dinámicas en Chile.
“Aunque el estudio se realizó con datos de Países Bajos y no podemos trasladar directamente sus resultados a Chile, abre preguntas que vale la pena investigar en nuestro contexto. Para mí, uno de los principales aportes de esta línea de trabajo es acercarnos a las experiencias de las personas sin reducirlas a su consumo. Lo que refuerza la necesidad de recolectar este tipo de datos en Chile y generar evidencia que permita diseñar estrategias de prevención y atención más sensibles a sus realidades”, concluye la investigadora.
Una investigación con colaboración internacional
El artículo, titulado “Who Is Seen as a Drinker or Smoker? Peer-Perceived and Self-Reported Substance Use in Adolescent Friendship and Popularity Networks”, fue publicado en la revista internacional Merrill-Palmer Quarterly.
El trabajo fue liderado por el Dr. Diego Palacios, tutor de Espinoza, y contó con la participación de especialistas de universidades de Países Bajos, Finlandia y Chile.
“Esta experiencia muestra las oportunidades que ofrece el programa de Doctorado en Políticas Públicas U. Mayor, para que sus estudiantes se vinculen desde etapas tempranas con la investigación y participen activamente en las agendas y proyectos de investigadores asociados al programa”, finaliza Palacios.