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Estudiantes universitarios imaginan el futuro urbano de Las Salinas en Viña del Mar Sostenibilidad

Estudiantes universitarios imaginan el futuro urbano de Las Salinas en Viña del Mar

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Estudiantes de Arquitectura de la Universidad de Viña del Mar desarrollaron propuestas para el futuro barrio de Las Salinas, inspiradas en experiencias internacionales de regeneración urbana. Sus proyectos integran espacios públicos, turismo, vivienda, equipamiento y áreas verdes.


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Las Salinas se proyecta como un futuro barrio integrado a Viña del Mar, con amplios espacios públicos, áreas verdes, viviendas intergeneracionales, equipamiento, nuevos polos de actividad económica y una fuerte conexión con su entorno. Esa fue la visión desarrollada por estudiantes del Taller Europa de la Escuela de Arquitectura de la Universidad de Viña del Mar (UVM), quienes imaginaron nuevas formas de habitar este espacio frente al borde costero,  una vez concluido su proceso de regeneración ambiental. 

Para desarrollar estas propuestas, los estudiantes visitaron las ciudades de Bilbao y Lyon, dos referentes internacionales en regeneración urbana, transformación del borde costero y reconexión de estos espacios con el entorno, además de movilidad y reconversión de áreas industriales. A partir de esa experiencia, el desafío consistió en diseñar propuestas de espacios para un barrio integrado a la comunidad, tomando como referencia modelos que hoy combinan vivienda, espacios públicos, áreas verdes y actividad económica. 

Para Maite Rivera Marchevski, jefa de la carrera de Arquitectura de la UVM, esta experiencia permitió que los estudiantes enfrentarán desafíos reales vinculados al avance de las ciudades. “El Taller Europa pone a los estudiantes en un escenario de aprendizaje que tiene que ver con el futuro, con pensar el desarrollo urbano desde una visión territorial y con una arquitectura que responda a esos desafíos. Como el taller aborda la regeneración urbana, nos pareció muy interesante poder aportar a la reflexión que impulsa Las Salinas e integrar nuevas miradas sobre proyectos estratégicos que contribuyan a pensar el desarrollo del futuro barrio en Viña del Mar”, señala.

La UVM impulsa esta experiencia académica hace más de 20 años, tiempo en el que han ido fortaleciendo la vinculación de la academia con necesidades reales del país. En el caso de Las Salinas, el trabajo universitario comenzó a principios del semestre, cuando plantearon a los futuros arquitectos el desafío de desarrollar una propuesta académica para un espacio tan vital para Viña del Mar.

“Los estudiantes conocieron el proceso de biorremediación de Las Salinas y la visión urbana que impulsa el proyecto, y sobre esa base desarrollaron un master plan que también incorporó los aprendizajes obtenidos durante su viaje académico a Lyon. El resultado fueron propuestas que integran nuevos ejes de movilidad, espacios públicos y un programa urbano mixto, siempre con una mirada centrada en la escala humana. Esperamos que este trabajo aporte nuevas ideas para seguir construyendo la visión de ciudad que imaginamos”, explica Katya Reyes, profesora del Taller Europa II. 

El resultado fue una colección de propuestas que comparten una misma mirada: integrar la memoria del lugar con una visión de futuro. 

Propuestas para el barrio Las Salinas

Entre los proyectos desarrollados por los futuros arquitectos, destacó un hotel cinco estrellas en la esquina de 19 Norte con avenida Jorge Montt, cuya forma evoca las distintas fases del vuelo de una gaviota. Lejos de concebirlo como un edificio aislado, la propuesta lo vincula con el entorno, frente a un parque y abierto al mar, junto a un mercado gastronómico y una vinoteca que potencia a emprendedores, productores y artesanos locales, creando un nuevo polo para el turismo y la economía creativa con sello regional.

“A nivel urbano, el proyecto del hotel fue pensado como un punto estratégico, entre el futuro parque central y la costanera, donde existe un alto flujo peatonal que permite activar el primer nivel e incorporar el espacio público como parte del proyecto. Se trata de un hotel de lujo para responder a una demanda, especialmente turística, que no cuenta hoy con oferta en Viña”, explica Clever Mella, estudiante de Arquitectura de la UVM y autor del proyecto.

Otra de las propuestas destacadas fue Vestigio, un espacio concebido para rescatar la memoria industrial de Las Salinas, que proyecta una versión revisionada de los antiguos estanques que se transforman en estructuras de luz que conectan los espacios interiores y exteriores que funcionalmente da espacio a un centro de conferencias para la ciudad. El proyecto considera salas dedicadas a la naturaleza, la identidad local y la creatividad, junto con talleres, auditorios, espacios para actividades culturales y un parque mirador que conecta la experiencia con el paisaje costero, integrando patrimonio, educación y espacio público. La propuesta refleja cómo la regeneración urbana puede recuperar la historia del lugar y convertirla en un nuevo punto de encuentro para la ciudad. 

Las demás iniciativas incorporaron vivienda intergeneracional para familias, personas mayores y jóvenes; edificios de usos mixtos con comercio en los primeros niveles y viviendas sobre ellos; espacios para la infancia y equipamiento deportivo que contribuiría a diversificar la actividad económica de Viña del Mar durante todo el año. 

La visión urbana que se proyecta

Todas las propuestas dialogan con la visión urbana de Las Salinas, que contempla destinar más del 40% de su superficie a usos públicos de ciudad, incluyendo el Parque Central, de dimensiones comparables al Estadio Sausalito, y el Parque Ladera, con un eje estructurante en 19 Norte como pasarela continua desde Santa Inés hasta el borde costero. Esa coincidencia refleja cómo la academia puede enriquecer procesos urbanos de largo plazo aportando nuevas perspectivas sin perder de vista la identidad del territorio. 

Para Ernesto Hevia, gerente inmobiliario de Las Salinas, el principal valor de esta experiencia radica en abrir nuevas conversaciones sobre el futuro de la ciudad. “Nos pareció especialmente interesante que los estudiantes trabajaran sobre el territorio y la proyección de la visión urbana de Las Salinas. Resulta muy valioso ver cómo aparecen coincidencias en aspectos como la integración con la ciudad, la importancia del espacio público y la movilidad, generando un espacio dinámico y que revitaliza la ciudad. Eso demuestra que la regeneración urbana es una oportunidad para sumar nuevas miradas e imaginar cómo queremos que evolucione este futuro barrio en Viña del Mar”.

Las Salinas representa una oportunidad estratégica para el desarrollo urbano de la ciudad gracias a su ubicación y conectividad con distintos sectores de la comuna y la región. Rivera sostiene que proyectos de movilidad, espacios públicos y nuevas formas de habitar la ciudad deben entenderse de manera integrada.

“Nos imaginamos un Viña muy abierto, con riqueza de espacio público para revitalizar lo público de la ciudad. Si no tenemos un barrio que se convierta en un atractivo de vida, no estamos mirando ese futuro que creemos que es super apropiado y que es lo que los estudiantes han podido ver en el extranjero, que se puede desarrollar con ciertas condiciones y características”, concluyó la académica.

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