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Desarrollan recubrimiento natural para reemplazar el plástico en envases de comida para llevar Sostenibilidad

Desarrollan recubrimiento natural para reemplazar el plástico en envases de comida para llevar

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La iniciativa alcanzó un nivel de madurez tecnológica TRL 4 con una cartulina resistente al agua y las grasas. Tras los resultados obtenidos en laboratorio, el equipo busca avanzar hacia el escalamiento industrial con el respaldo de CMPC.


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Un equipo de la Universidad de Santiago de Chile (Usach), en colaboración con la Universidad Tecnológica Metropolitana (UTEM), desarrolló un recubrimiento de origen natural para cartulinas que podría sustituir las barreras plásticas utilizadas en envases de comida para llevar. La propuesta busca mantener la resistencia de las cajas frente a la humedad y las grasas, y facilitar su reciclaje.

Los envases empleados para distribuir sushi, hamburguesas, comida china y papas fritas suelen incorporar una capa interior que evita la absorción de agua y aceite. Aunque esta protección permite conservar la firmeza y apariencia de la cartulina, los materiales utilizados dificultan su reciclaje y, en algunos casos, impiden que sea biodegradable.

El desarrollo forma parte del proyecto Fondef IDeA I+D ID24I10225, financiado por la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo (ANID), que alcanzó un nivel de madurez tecnológica TRL 4.

“Los principales resultados del proyecto son que hemos podido llegar a un nivel de madurez tecnológica TRL 4 y obtener un material resistente tanto a la humedad como a las grasas, que podría servir para envases de cartulina en contacto con alimentos con alto contenido de agua y/o aceites”, explica el Dr. Julio Bruna, investigador del proyecto.

Una barrera natural para proteger la cartulina

Uno de los desafíos de la investigación es reunir en un mismo recubrimiento la resistencia al agua y a las grasas, dos propiedades necesarias para preservar los envases que están en contacto con alimentos.

“Las cajas de cartulina que se usan en el delivery de sushi, por ejemplo, normalmente vienen plastificadas por dentro, con un recubrimiento que, con la nueva ley de plásticos de un solo uso, dejará de estar permitido. Nuestro desarrollo cumpliría esa misma función. En el mercado existen recubrimientos resistentes a la grasa y otros resistentes al agua; en nuestro caso, buscamos que el material tenga ambas propiedades y que, además, sea amigable con el medio ambiente”.

Según Bruna, la absorción de líquidos no solo altera la apariencia de las cajas, sino que también afecta su resistencia durante el uso.

“Como consumidor no te gusta tener un envase que se manche. Si te dan una hamburguesa y la caja está manchada, te da mal aspecto. Y además caja pierde propiedades: con las papas fritas, por ejemplo, absorbe el aceite y la humedad, y se debilita”, detalla el investigador Julio Bruna.

El académico señala que muchos de los envases disponibles son importados y llegan listos para su utilización. Frente a ese escenario, el equipo busca ofrecer una alternativa desarrollada en Chile que responda a las necesidades del sector.

“Lo que estamos haciendo es reemplazar un material que hoy se utiliza en el mercado y que responde a una necesidad real, pero con un recubrimiento natural, biodegradable y que puede ser reciclable, y que en los análisis de laboratorio ha tenido resultados positivos”, afirma.

Del laboratorio a la producción industrial

Los prototipos se elaboran con materias primas naturales, compostables y reciclables. Los resultados obtenidos en resistencia al agua y barrera a las grasas muestran potencial para competir con las cartulinas que incorporan recubrimientos sintéticos derivados del petróleo.

Actualmente, los investigadores trabajan en definir las condiciones óptimas de aplicación del recubrimiento en un entorno cercano al de una planta industrial. El siguiente objetivo es aumentar la escala de producción y dar continuidad al desarrollo mediante una nueva postulación a financiamiento.

“La siguiente etapa es el escalamiento”, adelanta el Dr. Bruna. En ese proceso, destaca la participación del sector privado: “Empresas como CMPC, que está trabajando en conjunto con nosotros, están muy interesadas. Tenemos el respaldo de una de las mayores empresas que trabaja con materiales celulósicos”.

La iniciativa es dirigida por el Dr. Abel Guarda Moraga, director de Laben Chile, y se desarrolla en el Edificio de Investigación en Alimentos de la Usach. Cuenta con CMPC Valdivia como empresa asociada y con la colaboración de la UTEM.

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