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Modelo de aprendizaje dialógico implementado en Coquimbo busca fortalecer educación en Latinoamérica Educación

Modelo de aprendizaje dialógico implementado en Coquimbo busca fortalecer educación en Latinoamérica

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Expertos de América Latina respaldaron los resultados del proyecto “Comunidades de Aprendizaje Dialógico” impulsado por la Universidad de La Serena, una iniciativa que ha mejorado la asistencia, el compromiso estudiantil y la participación de las comunidades educativas en la Región de Coquimbo.


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El Aprendizaje Dialógico gana terreno como una metodología capaz de transformar la educación al poner en el centro la participación activa de estudiantes, docentes, familias y comunidades. Basado en la construcción colectiva del conocimiento a través del diálogo igualitario, este enfoque ha demostrado mejorar no solo los resultados académicos, sino también la convivencia escolar, la inclusión, la asistencia y el compromiso de los estudiantes.

Mientras los sistemas educativos buscan responder a desafíos cada vez más complejos, esta metodología se consolida como una herramienta para fortalecer la educación pública y generar comunidades de aprendizaje con impacto social.

Ese fue el eje del encuentro organizado por la Universidad de La Serena en el marco del proyecto ULS 2495 “Comunidades de Aprendizaje Dialógico”, financiado por el Ministerio de Educación, instancia en la que expertos internacionales validaron los resultados obtenidos por esta iniciativa y reflexionaron sobre el potencial del modelo para transformar las comunidades educativas.

Durante la jornada se abordó la idea de que la educación pública no solo debe medirse a través de estándares de aprendizaje, sino también por su capacidad para construir vínculos humanos y fortalecer el tejido social.

El encuentro conectó experiencias de América Latina con el trabajo que actualmente se desarrolla en la Región de Coquimbo. Raúl Chacón, director de KIX LAC (Centro de Intercambio de Conocimientos e Innovación para América Latina y el Caribe), destacó el trabajo de la red SUMA y señaló que “estamos en un esfuerzo conjunto por conectar la investigación aplicada con las políticas públicas y con el trabajo en las comunidades escolares, impulsando una fuerte vocación por la justicia educativa con foco específico en las poblaciones más desaventajadas”.

Para Iliana Lopriore, experta de la Organización Mundial para la Educación Preescolar (OMEP), el desarrollo de nuevas metodologías resulta clave para enfrentar los desafíos actuales de la educación. “Hemos logrado escalar una experiencia de reconocimiento de la infancia como ciudadanía presente, que está sirviendo de insumo para laboratorios de innovación en Centroamérica”, afirmó.

Este proceso ha permitido elevar la asistencia en escuelas rurales de la zona hasta un 92%, reflejando un cambio profundo en el rol de los estudiantes, quienes pasan de ser actores a convertirse en autores de su propio aprendizaje.

Por su parte, Jesús Juárez, representante en México de la Campaña Latinoamericana por el Derecho a la Educación (CLADE), sostuvo que la transformación educativa también requiere incorporar una mirada sobre la corresponsabilidad masculina en las tareas de cuidado.

“La reflexión sobre los cuidados no es un tema doméstico, es un eje estratégico. Los hombres no hemos hablado aún desde nuestra propia voz corresponsable, y hemos constatado que la transformación ocurre cuando el cuidado deja de ser un mandato para convertirse en una práctica compartida”, expresó.

El territorio en transformación

La implementación de esta metodología ya muestra resultados concretos en establecimientos de la Región de Coquimbo.

Vinka Fica, jefa de la Unidad Técnico Pedagógica del Colegio Lambert, destacó que el impacto del proyecto se refleja en la gestión cotidiana del establecimiento. “Pasamos de aulas en silencio a una comunidad que construye sentido común. La pregunta del ‘para qué’ se ha vuelto el motor de nuestras prácticas docentes”, señaló.

En la Escuela Nuestra Señora del Rosario de Andacollo, su director, Patricio Monroy, destacó el aumento en la asistencia y el compromiso estudiantil como uno de los principales logros del proceso. “La construcción dialógica de nuestra Plaza Marcos Castillo, gestada por los propios niños, es la prueba de que cuando los estudiantes pasan a ser autores, la escuela deja de ser un lugar de paso y se convierte en el centro de su vida ciudadana”, afirmó.

Desde la Universidad de La Serena, el director de Vinculación con el Medio y Extensión, Rodrigo Davanzo, explicó que esta metodología también fortalece el rol de la institución en el territorio. “Este modelo nos permite ejecutar la vinculación con el medio desde la bidireccionalidad, donde el conocimiento académico y el perfil de egreso del estudiantado se nutren de la realidad local, permitiendo construir soluciones conjuntas a los desafíos del territorio”, indicó.

Con estos resultados, la Universidad de La Serena proyecta consolidarse como institución formadora en Aprendizaje Dialógico para otros territorios del país, reafirmando que la educación, cuando se construye de manera colaborativa, puede convertirse en una poderosa herramienta de transformación social.

Revive el encuentro en:

https://www.youtube.com/watch?v=jqEcUs4yGGg

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