Publicidad
La universidad que cambió el mapa de la educación superior en Aysén Educación

La universidad que cambió el mapa de la educación superior en Aysén

Publicidad

A 11 años de su creación, con 13 carreras de pregrado, su primer magíster, infraestructura en expansión, investigación orientada al territorio y un proceso de acreditación institucional en marcha, la Universidad de Aysén busca consolidarse como un actor estratégico para el desarrollo de la región.


El Mostrador Fuente Preferida

Hace once años la Región de Aysén comenzó a escribir una historia inédita. Por primera vez contaba con una universidad estatal propia, nacida con la misión de ampliar las oportunidades de acceso a la educación superior y contribuir al desarrollo de uno de los territorios más australes del país.

Hoy, cuando la Universidad de Aysén cumple once años de existencia, el escenario es distinto. La etapa fundacional quedó atrás y la institución enfrenta un nuevo desafío: consolidarse como una universidad estatal, regional y de excelencia para la Patagonia y sus comunidades. Esa visión orienta el plan estratégico impulsado por la rectoría para el período 2026-2030, basado en la articulación con el territorio, la investigación con impacto regional, el fortalecimiento institucional, la consolidación de su infraestructura y una gestión abierta a la ciudadanía.

El crecimiento ha sido sostenido. Actualmente la Universidad imparte 13 carreras de pregrado, desarrolla su primer programa de postgrado, el Magíster en Gestión del Cambio Climático, y ejecuta uno de los proyectos de fortalecimiento más relevantes adjudicados por una universidad regional: el Fondo I+D+i Universitario Territorial (FIUT), iniciativa que permitirá potenciar durante la próxima década la investigación aplicada en áreas estratégicas para la Patagonia, como cambio climático, transición energética, seguridad alimentaria e innovación tecnológica.

La expansión también se refleja en su infraestructura. Al nuevo Campus Errázuriz se suma la proyección del Campus Río Coyhaique y del futuro edificio fundacional, iniciativas que buscan responder al crecimiento de la comunidad universitaria y fortalecer la docencia, la investigación y la vinculación con el medio.

Para el rector de la Universidad de Aysén, Víctor Cubillos Godoy, el principal desafío ya no consiste en construir una universidad desde cero, sino en consolidar una institución capaz de responder a las necesidades del territorio. “Hoy la Universidad de Aysén entra en una etapa de madurez. Nuestro compromiso es fortalecer una institución de excelencia, profundamente vinculada con la región, que genere conocimiento pertinente, forme profesionales comprometidos y contribuya a las decisiones que marcarán el futuro de la Patagonia. La calidad y la mejora continua son la base sobre la cual queremos construir los próximos años”.

La articulación con el territorio constituye uno de los ejes centrales de la proyección institucional. En esa línea, la casa de estudios busca fortalecer el trabajo colaborativo con los distintos actores públicos, privados y sociales para impulsar iniciativas vinculadas a la investigación con impacto territorial, la formación de capital humano avanzado, el desarrollo del postgrado, la innovación y transferencia tecnológica, así como la búsqueda de soluciones a desafíos estratégicos para la Patagonia, como el cambio climático y la transición energética.

Paralelamente, proyecta ampliar su red de colaboración internacional mediante alianzas con universidades como Edimburgo, Berna y la Universidad Complutense de Madrid, fortaleciendo la generación de conocimiento con pertinencia regional y proyección global.

Para el gobernador regional, Marcelo Santana, la Universidad se ha transformado en un socio estratégico para el desarrollo de Aysén “formando profesionales que conocen nuestra realidad, generando conocimiento con pertinencia local y aportando evidencia para que las decisiones públicas respondan a las verdaderas necesidades de las familias de Aysén”.

“Como Gobierno Regional estamos fortaleciendo ese trabajo conjunto porque creemos que las mejores políticas nacen cuando las instituciones colaboran. Un ejemplo concreto es el Barómetro Regional, una herramienta que estamos impulsando junto a la Universidad de Aysén para conocer de manera permanente la percepción de la ciudadanía y contar con información objetiva que nos permita orientar de mejor forma las inversiones y las prioridades de desarrollo”, detalla.

Una mirada similar plantea el alcalde de Coyhaique, Carlos Gatica, quien define la existencia de la Universidad como un avance concreto en materia de equidad territorial. “Hoy nuestros jóvenes pueden formarse sin renunciar a sus raíces y aportar, desde la Patagonia, al futuro de la Patagonia. Como alcalde, me siento profundamente orgulloso de trabajar junto a profesionales titulados de la UAysén, quienes hoy ponen sus conocimientos y capacidades al servicio de nuestra comuna”.

“Ellos son la demostración concreta del enorme aporte que esta institución realiza a nuestro territorio. El desafío es seguir fortaleciendo esta Universidad y generar oportunidades para que sus profesionales puedan quedarse, trabajar y construir aquí sus proyectos de vida”, agrega.

Ese impacto comienza a observarse también en quienes ya egresaron. Mathias Legue, integrante de la primera generación de titulados de Ingeniería Forestal, destaca que la formación recibida le permitió incorporarse al mundo laboral participando en proyectos ambientales y científicos desde La Araucanía hasta Aysén.

“Lo que más destaco de la Universidad de Aysén es el énfasis en investigación científica de alto nivel que tienen las carreras. Personalmente, me permitió participar de proyectos científicos a nivel regional, nacional e incluso internacional en mi formación y poder publicar mi tesis en una revista científica, donde actualmente me encuentro a la espera de las revisiones”, sostiene.

“El tener conocimientos en ciencias destaca mucho a nivel profesional, nos ayuda a comprender los futuros desafíos que tiene el país en el área medioambiental y con la Patagonia como nuestro laboratorio natural, estoy convencido de que podemos aportar con nuestros conocimientos en materia de conservación y uso sustentable de nuestros recursos naturales”, añade.

A once años de su creación, la Universidad de Aysén inicia una nueva etapa, marcada por el desafío de seguir creciendo con calidad, fortalecer su aporte al territorio y proyectarse como una institución de referencia para la Patagonia. Más que celebrar un aniversario, hoy mira hacia el futuro con la convicción de que las universidades regionales son actores fundamentales para el desarrollo de Chile.

Publicidad