En medio de un contexto donde las mascotas ocupan un rol cada vez más importante dentro de las familias, expertos llaman a poner atención en la forma en que perros y gatos aprenden a relacionarse con su entorno. La socialización, aseguran, no depende únicamente del carácter del animal, sino también de las dinámicas que se desarrollan dentro del hogar y de la calidad de las experiencias que viven desde temprana edad.
Aunque parte del comportamiento de perros y gatos responde a factores instintivos, especialistas sostienen que el ambiente en el que viven también influye de manera decisiva en sus reacciones y niveles de sociabilidad.
Para Axel Haleby, Médico Veterinario y Gerente General de Inaba Chile, el rol de los tutores es clave en la formación de mascotas equilibradas y sociables.
“Es perfectamente posible, y tal como ocurre con la crianza de los hijos, parte importante del resultado depende de cómo se maneje la cultura del respeto en el hogar”, asegura el experto.
En ese sentido, explica que las rutinas cotidianas y la interacción constante ayudan a fortalecer conductas positivas en perros y gatos.
“Si el tutor juega con su perro o gato con frecuencia, independiente de la edad, y lo mantiene en condiciones de bienestar permanente, sin ambientes que fomenten el estrés, la mascota será el reflejo de dichas rutinas. Algo extremadamente relevante también es la realización de paseos diarios, y que estén acostumbrados a interactuar con otros animales en espacios públicos”, advierte Haleby.
El desafío de las mascotas rescatadas
Uno de los temas que más inquieta a quienes adoptan animales es cómo manejar conductas asociadas al miedo, la desconfianza o el estrés, especialmente en mascotas rescatadas.
Según el especialista, muchos perros y gatos que vivieron situaciones complejas antes de ser adoptados pueden reaccionar de forma más distante o impredecible durante las primeras etapas de adaptación.
Sin embargo, enfatiza que el origen del animal no debería transformarse en un estigma.
“No hay que estigmatizar a ninguna mascota, independiente de su origen o de las situaciones que le tocó vivir antes de su rescate. Con cariño y compañía siempre es posible hacerlas más sociables. Si bien al comienzo puede ser un proceso difícil, los resultados son muy satisfactorios si el tutor se preocupa de brindar condiciones de bienestar, alimentación, juegos e interacción en condiciones seguras con otras mascotas. El tiempo de calidad entre mascota y tutor es clave”, agrega Axel Haleby.
El proceso de adaptación puede requerir más tiempo en algunos casos, particularmente cuando existen antecedentes de abandono, maltrato o largos periodos sin contacto social.
¿Pueden convivir perros y gatos?
Otra de las preguntas frecuentes entre quienes tienen mascotas apunta a la convivencia entre perros y gatos dentro del mismo hogar.
Aunque tradicionalmente se asocia a ambas especies con comportamientos incompatibles, los especialistas señalan que una convivencia armónica sí es posible, aunque requiere tiempos de adaptación y manejo adecuado de los espacios.
Factores como la edad de los animales, el orden en que llegaron al hogar y el carácter de cada uno influyen directamente en el proceso.
“Por ejemplo, hacer interactuar un perro con pocos meses de vida y otro perro o un gato en edades avanzadas puede ser desafiante. En esos casos se recomienda procurar espacios separados, para controlar los tiempos de interacción y de esa forma que gradualmente vayan adaptándose. También es importante que la mascota que tiene más tiempo en el hogar no se sienta desplazada, para lo que se recomienda no reducir su espacio ni sus rutinas”, finaliza el ejecutivo de Inaba.

Crédito: El Mostrador.
Socialización y bienestar animal
Especialistas coinciden en que la socialización no solo mejora la convivencia dentro del hogar, sino que también impacta directamente en el bienestar físico y emocional de las mascotas.
Los paseos, el juego, la estimulación y las interacciones controladas ayudan a disminuir el estrés, favorecer conductas más equilibradas y reducir respuestas agresivas o temerosas frente a estímulos cotidianos.
En paralelo, la creciente humanización de las mascotas ha llevado a que cada vez más tutores busquen herramientas para fortalecer el vínculo con sus animales, especialmente en contextos urbanos donde perros y gatos están expuestos a múltiples estímulos, ruidos y situaciones sociales.
En ese escenario, veterinarios recalcan que la paciencia, la constancia y el respeto por los tiempos de adaptación son fundamentales para construir relaciones saludables entre las mascotas, las personas y otros animales.