Mascotas
Crédito: El Mostrador.
Desastres naturales y mascotas: cómo prepararlas para una emergencia y evitar riesgos
Ante aluviones y otras emergencias, perros y gatos también necesitan un plan de protección. Preparar un kit, practicar el uso de la caja transportadora y definir una ruta de evacuación son algunas de las medidas para reducir riesgos y estrés.
Los desastres naturales pueden obligar a las familias a evacuar sus hogares en pocos minutos. En ese escenario, contar con un plan que incluya a las mascotas puede facilitar el traslado a un lugar seguro y disminuir los riesgos para perros y gatos, que pueden reaccionar de manera inesperada ante situaciones de estrés.
Cómo preparar a las mascotas ante un desastre natural
Las emergencias pueden alterar las rutinas de los animales y dificultar su traslado si no están familiarizados con elementos como las correas, los bozales o las cajas transportadoras. Por eso, la preparación previa es un aspecto central para quienes conviven con perros y gatos.
Axel Haleby, médico veterinario y gerente general de Inaba Chile, explica que “ya sea para estar preparados como también para reducir el impacto y estrés que situaciones de este tipo pueden generar en perros y gatos, es importante tener previamente definido un plan de acción”.
La planificación considera desde los elementos básicos que se deben tener a mano hasta las responsabilidades de cada integrante del hogar. También contempla qué hacer si la emergencia ocurre cuando la persona responsable de la mascota no se encuentra en casa.
Qué debe incluir un kit de emergencia para mascotas
Al igual que las personas, los animales necesitan contar con elementos esenciales para afrontar una evacuación. El kit debe permitir cubrir sus necesidades básicas y facilitar su traslado sin depender de conseguir suministros durante la emergencia.
Entre los artículos que se recomienda tener preparados están el alimento habitual, agua, correa, bozal si corresponde, caja transportadora y medicamentos que la mascota necesite.
La preparación también implica acostumbrar a perros y gatos a utilizar estos implementos antes de que ocurra una situación de riesgo. Realizar simulacros puede ayudar a que ingresar a un kennel o ponerse un bozal no se convierta en una experiencia adicional de estrés durante la evacuación.

Crédito: Cedida.
Identificación y plan de evacuación: dos medidas clave
Si un animal se extravía durante una emergencia, contar con información de identificación puede facilitar su localización. Por eso, se recomienda que tenga un collar con una placa visible y datos de contacto actualizados, además de estar debidamente registrado con su microchip.
La organización familiar también es importante. Definir con anticipación si corresponde permanecer en un lugar seguro dentro de la vivienda o evacuar permite que cada integrante conozca sus responsabilidades, incluido quién estará a cargo de la mascota.
En este proceso, mantener la calma y transmitir tranquilidad al animal es relevante. Las reacciones de perros y gatos pueden ser inesperadas frente a ruidos, movimientos o cambios bruscos en su entorno, por lo que anticipar las acciones puede ayudar a que el traslado se realice con mayor normalidad.
Otro aspecto que conviene considerar es la posibilidad de no estar en casa cuando ocurra la emergencia. En ese caso, contar con una red de apoyo previamente coordinada con familiares o vecinos puede permitir que alguien acuda a ayudar o se haga cargo de la mascota.
Qué hacer con perros y gatos después de una emergencia
Una vez superada la situación, la recomendación entregada por el especialista es acudir al veterinario para realizar un chequeo completo y descartar posibles lesiones o infecciones.
La recuperación también requiere prestar atención al comportamiento de los animales. Los juegos y otras dinámicas pueden utilizarse para ayudar a reducir la ansiedad y el estrés, además de contribuir a reforzar el vínculo con sus tutores.
La preparación, en definitiva, no comienza cuando llega la emergencia. Incorporar a perros y gatos en los planes familiares, tener sus implementos listos y establecer alternativas de apoyo puede marcar una diferencia al momento de responder ante un desastre natural.