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Chile ante el auge de la electromovilidad: litio, baterías y economía circular Movilidad Crédito: El Mostrador.

Chile ante el auge de la electromovilidad: litio, baterías y economía circular

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El crecimiento de los vehículos eléctricos eleva la demanda por litio y plantea nuevos desafíos para toda la cadena, desde la extracción del mineral hasta la reutilización y reciclaje de las baterías.


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La expansión de la electromovilidad no solo está modificando la industria automotriz. También está aumentando las exigencias sobre los minerales críticos necesarios para fabricar baterías y sobre el destino de estos componentes una vez que terminan su primera vida útil. En este escenario, Chile busca fortalecer su posición como productor de litio y avanzar hacia una cadena que considere la eficiencia en el uso de recursos y la economía circular.

El papel del litio en la transición hacia la movilidad eléctrica

El avance de los vehículos eléctricos ha convertido al litio en uno de los minerales relevantes para la transición energética. Su utilización en las baterías conecta directamente la actividad minera con una transformación que también alcanza a la industria automotriz y al desarrollo de nuevas tecnologías.

Esta relación fue abordada en el conversatorio “El valor del litio nacional para el desarrollo de la electromovilidad mundial”, instancia en la que representantes de Novandino Litio y Volvo Cars Chile analizaron los desafíos que enfrenta la cadena asociada a la movilidad eléctrica.

Uno de los principales puntos planteados durante la actividad fue la necesidad de que el aumento de la producción de litio vaya acompañado de una utilización más eficiente de los recursos naturales.

“El proyecto Salar Futuro nos desafía a cómo producir más con menos, pero llevado al máximo. Estamos en un momento en el que necesitamos innovaciones y tecnologías, bien utilizadas en otras industrias productivas, para llevarlas a la salmuera del Salar de Atacama, que cuenta con procesos distintos. Es un gran desafío, pero en Chile somos capaces de extraer menos, produciendo más”, explicó Julio García, gerente de Medioambiente de Novandino Litio.

El planteamiento pone el foco en uno de los principales desafíos de la transición energética: que el crecimiento de la demanda por minerales críticos no implique necesariamente un aumento proporcional en el consumo de recursos.

Electromovilidad en Chile registra un fuerte crecimiento

La discusión sobre el litio ocurre mientras el mercado de vehículos enchufables en Chile registra un aumento sostenido.

De acuerdo con cifras de la Agencia de Sostenibilidad Energética y la Asociación Nacional Automotriz (ANAC), las ventas de vehículos enchufables registraron un crecimiento anual promedio de 66,4% entre 2021 y 2026.

El número de unidades comercializadas pasó de 929 vehículos en 2021 a 11.839 en lo que va de 2026. Además, durante este año ya se superó el total de vehículos enchufables comercializados durante todo 2025.

Este crecimiento genera nuevas exigencias para los distintos componentes de la cadena de la electromovilidad, desde la disponibilidad de los minerales utilizados para fabricar baterías hasta las tecnologías empleadas en estas y su posterior destino.

Chile y su posición como productor de litio

El escenario también abre una oportunidad para Chile debido a su posición dentro del mercado mundial del litio.

Según la información entregada en el marco del conversatorio, el país produce cerca del 20% del litio mundial, ubicándose en el tercer lugar a nivel global. A esto se suma que alrededor del 70% de la demanda mundial de este mineral está destinada a vehículos eléctricos.

La posición del país se complementa, según el comunicado, con la disponibilidad de cobre y una matriz eléctrica que cuenta con una participación creciente de energías renovables.

Por esta razón, el desafío no se limita a aumentar la producción del mineral, sino también a determinar cómo hacerlo bajo criterios de eficiencia y considerando las distintas etapas que siguen una vez que el litio es incorporado a las baterías.

Salar Futuro plantea aumentar la producción sin elevar la extracción de salmuera

Dentro de este escenario se encuentra el proyecto Salar Futuro, que busca extender las operaciones en el Salar de Atacama hasta 2060 mediante la incorporación de nuevas tecnologías y una mayor eficiencia.

La iniciativa contempla una inversión cercana a US$3.000 millones y proyecta una producción anual de entre 280 mil y 300 mil toneladas de carbonato de litio equivalente (LCE) entre 2031 y 2060.

De acuerdo con la información entregada, uno de los principales objetivos del proyecto es aumentar la producción sin incrementar la extracción de salmuera ni el uso de agua continental.

La propuesta refleja uno de los debates centrales en torno al crecimiento de la electromovilidad: cómo responder a una demanda creciente por minerales críticos manteniendo una gestión eficiente de los recursos involucrados en su producción.

La batería como parte de todo el ciclo de vida del vehículo eléctrico

El análisis de la sostenibilidad de la electromovilidad no termina en la extracción del litio. Otro de los aspectos abordados durante el conversatorio fue el ciclo de vida de las baterías utilizadas en los vehículos eléctricos.

Patricio Norambuena, Encargado de Electromovilidad de Volvo Cars Chile, planteó que el desarrollo tecnológico debe considerar aspectos que van más allá de la autonomía de los vehículos.

“La batería es uno de los componentes fundamentales de un vehículo eléctrico, pero el desafío hoy va mucho más allá de alcanzar una mayor autonomía. Tenemos que avanzar también en seguridad, durabilidad y eficiencia, entendiendo qué ocurre con esa batería durante todo su ciclo de vida. Eso significa mirar desde los materiales que utilizamos hasta las posibilidades de reutilización y reciclaje”, señaló.

Esta perspectiva incorpora a la discusión elementos como la duración de las baterías, su reutilización y el tratamiento de sus materiales una vez que dejan de cumplir su función dentro de un automóvil.

NCM y LFP: distintas tecnologías para las baterías

El desarrollo de las baterías también presenta distintas alternativas tecnológicas. Entre ellas se encuentran las baterías NCM y LFP, que presentan características diferentes.

Las tecnologías NCM permiten alcanzar una mayor densidad energética, menor peso y autonomía. Las baterías LFP, en tanto, destacan por su estabilidad térmica, vida útil y cantidad de ciclos de carga, además de presentar menores costos de fabricación.

Las diferencias entre ambas tecnologías forman parte de la evolución que experimenta la industria de las baterías y de las alternativas disponibles para responder a las necesidades de la movilidad eléctrica.

Qué ocurre con las baterías después de su uso

Otro de los desafíos para avanzar hacia una electromovilidad sostenible está relacionado con lo que ocurre con las baterías una vez que terminan su vida útil en un vehículo.

En este punto aparece el concepto de economía circular, que busca extender el aprovechamiento de los materiales y componentes utilizados en la producción.

Una batería que ya no resulta adecuada para su utilización automotriz puede tener una segunda aplicación, por ejemplo, en sistemas de almacenamiento energético, antes de llegar a la etapa de reciclaje.

Posteriormente, el reciclaje permite recuperar materiales como litio, níquel, manganeso y cobalto, que potencialmente pueden reincorporarse a nuevos ciclos productivos.

Este proceso permite ampliar la mirada sobre la sostenibilidad de los vehículos eléctricos. La discusión ya no se concentra únicamente en reducir las emisiones asociadas al transporte, sino también en analizar el origen de los materiales, la fabricación de las baterías, su utilización, sus posibles segundos usos y su destino final.

El desafío para Chile: avanzar en toda la cadena

El crecimiento de la electromovilidad plantea una oportunidad para Chile a partir de sus recursos naturales, pero también exige abordar los distintos eslabones que forman parte de esta transformación.

El litio representa el punto de partida de una cadena que continúa con la fabricación y utilización de baterías y que posteriormente enfrenta el desafío de reutilizar y recuperar sus materiales.

En este escenario, la sostenibilidad de la electromovilidad depende de una mirada que considere todo el ciclo de vida. Para Chile, esto supone enfrentar simultáneamente el aumento de la demanda por litio, la eficiencia en la utilización de recursos y la necesidad de incorporar tecnologías que permitan avanzar en una producción con menor uso de estos.

La discusión sobre el futuro de la movilidad eléctrica, por tanto, no se limita a los vehículos que circulan por las calles. También involucra la forma en que se extraen los minerales que hacen posible sus baterías y qué ocurre con ellas cuando dejan de cumplir su función inicial.

El desafío planteado durante el conversatorio apunta precisamente a esa visión integral: producir más con menos, incorporar innovación y considerar la sostenibilidad desde la extracción del litio hasta la reutilización y el reciclaje de las baterías.

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