Niñez
Crédito: El Mostrador.
Actividad física infantil: tres de cada cuatro niños en Chile no alcanzan lo recomendado
A pocos días del Día del Niño, especialistas llaman a incentivar el movimiento en familia. Solo el 26,4% de los niños y adolescentes en Chile cumple con la actividad física diaria recomendada por la OMS, mientras la mayoría supera las dos horas frente a pantallas.
El próximo Día del Niño vuelve a instalar la pregunta sobre cuál es el mejor regalo para celebrar la fecha. Más allá de los juguetes, las cifras muestran un desafío importante: solo el 26,4% de los niños y adolescentes en Chile realiza la actividad física diaria recomendada por la Organización Mundial de la Salud (OMS), mientras la mayoría supera las dos horas diarias frente a pantallas. En este contexto, especialistas llaman a promover experiencias que incentiven el movimiento y el tiempo compartido en familia.
Solo uno de cada cuatro niños cumple con la actividad física recomendada
A pocas semanas del Día del Niño, el foco comienza a ampliarse desde los regalos tradicionales hacia actividades que favorezcan el bienestar infantil.
Según cifras del Ministerio del Deporte y del Ministerio de Salud, solo el 26,4% de los niños y adolescentes cumple con la actividad física diaria recomendada por la Organización Mundial de la Salud. Paralelamente, cerca del 74% pasa más de dos horas al día frente a pantallas, lo que significa que tres de cada cuatro menores no alcanza el nivel mínimo de movimiento sugerido para su edad.
Este escenario ha impulsado la reflexión sobre la importancia de fomentar hábitos activos desde la infancia y aprovechar instancias familiares para promover la actividad física.
El interés de las familias existe, pero el desafío es generar espacios
Pese a estas cifras, distintos estudios muestran que los padres sí manifiestan interés por incentivar el deporte en sus hijos.
La Radiografía del Deporte 2025, elaborada por Cadem y Sparta, indica que el 86% de los padres fomenta la práctica deportiva entre sus hijos y que un 28% ya realiza actividad física junto a ellos.
Para Ricardo Páez, fundador de Rally Kart, el desafío está en crear oportunidades para compartir este tipo de experiencias.
“Muchas veces pensamos que un buen regalo es el que queda guardado en una pieza, cuando en realidad los niños suelen recordar mucho más las experiencias que viven con su familia. Salir, moverse, competir sanamente o simplemente compartir una actividad distinta termina generando recuerdos que permanecen mucho más que cualquier juguete”, señala.
Beneficios que van más allá del ejercicio
Los especialistas sostienen que las actividades recreativas también contribuyen al desarrollo de habilidades sociales, cognitivas y emocionales.
Páez añade que “cuando un niño participa en una actividad donde debe concentrarse, coordinar movimientos, respetar reglas o trabajar en equipo, desarrolla habilidades que después utiliza en otros ámbitos de su vida. Además, son instancias donde las familias vuelven a compartir tiempo de calidad, algo que hoy muchas veces se pierde entre las pantallas y las rutinas”.
Las experiencias compartidas ganan espacio
Durante fines de semana y vacaciones de invierno, distintos centros de entretenimiento familiar han registrado un mayor interés por actividades que involucren movimiento.
De acuerdo con datos entregados por Rally Kart, las reservas familiares representan cerca del 50% de las visitas durante el año y aumentan hasta un 70% los fines de semana, lo que, según la organización, refleja una mayor búsqueda de panoramas compartidos.
Más allá del karting, los especialistas coinciden en que cualquier actividad que incentive el movimiento puede ser beneficiosa. Caminar por un parque, andar en bicicleta, practicar escalada o participar en circuitos recreativos son algunas de las alternativas mencionadas para promover la actividad física en familia.
“No se trata de eliminar los regalos tradicionales, sino de complementarlos con experiencias. Muchas veces una tarde en familia haciendo deporte o descubriendo una actividad nueva genera un impacto mucho más profundo que un objeto que, probablemente, después de algunas semanas quedará guardado”, agrega Páez.
En un contexto donde la mayoría de los niños y adolescentes en Chile no alcanza los niveles de actividad física recomendados, las experiencias al aire libre aparecen como una oportunidad para fomentar hábitos saludables y fortalecer el tiempo compartido entre padres e hijos.