Opinión
Archivo (AgenciaUno)
El pensamiento mágico vs. la cordura
Chile debe resistir las presiones y tener en cuenta que el piso interno del Presidente Trump comenzará a debilitarse en noviembre, cuando probablemente pierda las elecciones de medio tiempo. ¿Receta para los próximos meses? Realismo geopolítico, unidad y mucha cordura.
Aún no terminan de decantarse las reales implicancias de la subida arancelaria impuesta por EEUU a nuestro país. Claramente, los árboles de la economía no dejan ver el bosque de la geopolítica.
Trump le dio una estocada al comercio internacional basado en reglas ¡el año pasado! Y su socavamiento es sólo un ladrillo en una estrategia mayor, que incluye dimensiones militares para nuestra región.
Revisemos los aspectos esenciales de esta saga.
1. No hay retorno al arancel cero. Desde el punto de vista del Gobierno, es irresponsable negar la realidad y crear -para los gremios afectados- expectativas irrealizables, de que nuevas negociaciones nos llevarán de vuelta al arancel cero, un mundo que ya no existe. La política oficial del gobierno estadounidense desde abril de 2025 (el “Día de la Liberación” trumpista), es anti libre comercio: lo dice literalmente la estrategia de seguridad de ese país (de diciembre de 2025).
El pensamiento mágico del canciller Pérez es muestra de ignorancia inexcusable y/o ceguera persistente, amén de una ingenuidad conmovedora, que lo ha hecho soslayar la evidencia comparada que desde el inicio del segundo mandato de Trump demuestra que la afinidad ideológica no protege sus embates, sean comerciales, militares, o presiones varias para apropiarse de territorio o recursos naturales ajenos. Uno llega a preguntarse si el canciller ha leído las páginas internacionales de los diarios en el último año.
2. Mirada reduccionista. Cuando la única herramienta que se tiene es un martillo, todo problema parece un clavo. Pérez no entiende que está encargado de la Política Exterior y no de Hacienda, Economía, InvestChile, o la Subrei. Su mirada exclusivamente económica, y su desinterés por paliar su falta de conocimiento geopolítico, pueden explicar que no haya visto la necesidad de convocar a los órganos que la Ley sobre cancillería (2018) creó para guiar en esta materia la conducción del Estado en circunstancias normales, y más aún en coyunturas complejas como la actual.
Éstos órganos de asesoría especializada son el Consejo de Política Exterior, el Consejo de excancilleres y el Comité Interministerial de Negociaciones Económicas Internacionales, los que hasta antes de asumir el actual gobierno sí eran convocados para analizar la política comercial de Trump. Continuar tratando los aranceles con exclusión de su dimensión geopolítica, estratégica y de defensa, es un error de marca mayor. Con este grado de despiste, mayores crisis -y no sólo comerciales- son posibles en cualquier momento.
3. Modelos equivocados. El Gobierno, desde un inicio, se ha mostrado cautivado por Argentina y sus recetas económicas. Resulta un contrasentido total que Chile, país modelo por la apertura al mundo que construyó a lo largo de 40 años, y todavía muy bien considerado a nivel global por su nivel de seguridad jurídica y protección a la inversión extranjera, mire con admiración a un país sin experiencia en negociaciones comerciales y que lentamente intenta sacudirse de su proteccionismo, sin poder aún recuperarse de su reputación como violador de acuerdos económicos internacionales (no por nada tiene el triste récord del mayor número de demandas de inversionistas ante el Banco Mundial y el CIADI).
No se entiende cómo el canciller busca, por ejemplo, la integración energética con Argentina, sin tomarse la molestia de explicar, en consideración a la historia de Argentina como violador de acuerdos energéticos, incluso específicamente respecto de Chile, los resguardos que ha tomado para cautelar el interés nacional. Digamos, si es que los hubiera tomado.
4. La supervivencia del TLC. Desde el año pasado, Washington comenzó a ofrecer a distintos países convenios bilaterales donde se acepta el 10% de arancel como piso, llamados ART (Agreements on Reciprocal Trade). La administración Trump ofreció esto a Chile, pero como nuestro país es uno de sólo 20 economías que gozan de TLC con EEUU, y un ART implica desechar el TLC, Chile rechazó esa propuesta.
Los países que han aceptado firmar ARTs carecen del sustrato de un TLC y a menudo de experiencia en negociaciones comerciales. Argentina, desesperada por lograr una apertura que en buena parte el Mercosur ha impedido, firmó un ART de alcance limitado, que ha sido ampliamente criticado por el desequilibrio y asimetría de sus disposiciones.
Chile, en cambio, tiene un TLC que desde 2004 establece un arancel cero y constituye una ecuación contractual, con beneficios para ambas partes y obligaciones recíprocas. Trump ha dicho literalmente que mediante los tratados comerciales EEUU ha sido abusado por sus socios: por eso quiere socavarlos. Decir que nuestro TLC goza de buena salud es, nuevamente, negar la realidad: EEUU lo viola desde hace más de un año, mientras Chile sigue cumpliendo y permitiendo que los productos de EEUU entren con arancel cero.
Quizá la falta de asesoría especializada del ministro explique también que ante esta violación prolongada no se haya planteado públicamente, siquiera como posibilidad, el recurrir a los mecanismos de solución de controversias que el mismo TLC contempla, lo que no es un gesto inamistoso (así han procedido otros países en situación similar a la nuestra).
5. Presiones adicionales. La práctica comparada obliga también a considerar que el uso de los aranceles va unido a presiones adicionales. Con la excusa del combate al narcotráfico, EEUU busca que los países latinoamericanos doblen o tripliquen su gasto no en policía, sino en defensa, hasta en un 3,5% del PIB, comprando armamento estadounidense.
Como referencia, el gasto en defensa de Chile está entre 1,4% y 2% anual. Ni Chile ni el resto de los países de la región están en condiciones de elevar el gasto. Pero eso tampoco se justificaría cuando la hipótesis de conflicto intrarregional es lejana: en nuestra región solucionamos controversias no por las armas, sino por vías pacíficas (como la mediación Papal o la Corte Internacional de Justicia).
La presión para que aumentemos el gasto en Defensa es tal, que la posición de EEUU es equiparar a América Latina con la OTAN (pacto militar construida para defenderse de la amenaza soviética, y luego rusa). Todo esto, a fin de crear una alianza nueva “para sincronizar las operaciones militares” de EEUU con las de los países latinoamericanos y así “contrarrestar amenazas, fortalecer la seguridad regional y responder rápidamente a crisis en todo el hemisferio occidental”, bajo “mando y control unificados a nivel táctico y operativo”. Por cierto, EEUU ya promociona esta alianza nueva, listando a Chile como miembro.
Los desafíos comunes de seguridad se beneficiarían de una mayor cooperación, pero como bien han dicho repetidamente los expertos, confundir (o fundir) la función de Defensa con la de policía es un gran error. Y un absurdo aceptar equipararnos con la OTAN.
En este panorama aciago, donde a las amenazas a la soberanía y al derecho internacional que da seguridad al comercio y a las fronteras, se une la debilidad de un liderazgo despistado, es un pequeño rayo de luz la sensatez mostrada por la cartera de Defensa, que parece tener claro tanto la injusticia cometida hacia Chile en materia comercial como los múltiples obstáculos legales, presupuestarios y operativos que impiden que Chile participe de la alianza militar trumpista.
El precio para complacer al voraz Donald Trump es demasiado alto para nuestro país. Chile debe resistir las presiones y tener en cuenta que el piso interno del Presidente Trump comenzará a debilitarse en noviembre, cuando probablemente pierda las elecciones de medio tiempo.
¿Receta para los próximos meses? Realismo geopolítico, unidad y mucha cordura.
- El contenido vertido en esta columna de opinión es de exclusiva responsabilidad de su autor, y no refleja necesariamente la línea editorial ni postura de El Mostrador.
Inscríbete en el Newsletter +Política de El Mostrador, súmate a nuestra comunidad para informado/a con noticias precisas, seguimiento detallado de políticas públicas y entrevistas con personajes que influyen.