Salud
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Megaincautación de ketamina en Chile alerta por auge de drogas sintéticas y riesgos para la salud
El decomiso de más de 240 kilos en la Región Metropolitana revela la expansión de drogas sintéticas y su impacto en la salud pública. Especialista advierte sobre sus riesgos clínicos, uso delictual y aumento del consumo en jóvenes.
La reciente incautación de más de 240 kilos de ketamina en la Región Metropolitana, en un operativo que desbarató una red criminal que operaba bajo la fachada de un negocio de zapatillas, activó señales de preocupación en los sectores de salud y seguridad pública.
El decomiso, uno de los más grandes registrados en el país, da cuenta del avance del narcotráfico y de la diversificación de sustancias en el mercado ilícito, particularmente de drogas sintéticas.
El toxicólogo y director de la Escuela de Química y Farmacia de la Universidad Andrés Bello, Fernando Torres, explica que “la ketamina es un fármaco utilizado en medicina como anestésico y también en el ámbito veterinario, pero en Chile está clasificada como sustancia psicotrópica sujeta a control bajo la Ley 20.000”.
Desde el punto de vista farmacológico, detalla que esta sustancia actúa como antagonista de los receptores NMDA, lo que genera efectos disociativos, alucinógenos y sedantes. Su uso recreativo ha aumentado, especialmente en contextos nocturnos, y suele formar parte de mezclas como el denominado “tusi” o “cocaína rosada”, lo que incrementa su peligrosidad.
Efectos en la salud
En términos clínicos, el especialista advierte que los efectos pueden variar según la dosis. “Puede provocar náuseas, vómitos, sedación, alteraciones visuales y pérdida de coordinación. En dosis más altas, se observan alucinaciones intensas, confusión, desorientación, amnesia y episodios psicóticos”, señala. En los casos más graves, agrega, existe riesgo de depresión respiratoria, alteraciones cardiovasculares e incluso muerte.
Otro de los aspectos que genera mayor preocupación es su uso como droga de sumisión. “Puede inducir pérdida de conciencia y amnesia, lo que facilita la comisión de delitos”, afirma Torres, junto con advertir que su combinación con alcohol u otras sustancias depresoras del sistema nervioso central aumenta significativamente el riesgo de complicaciones.
En el ámbito de la salud pública, el consumo reiterado de ketamina se asocia a dependencia, deterioro cognitivo y daño orgánico. “Se han descrito alteraciones urinarias severas, daño renal y trastornos psiquiátricos, especialmente en consumidores habituales”, indica.
El aumento de su disponibilidad en el mercado ilícito también eleva el riesgo de intoxicaciones agudas, particularmente en población joven, lo que comienza a tensionar los servicios de salud por consultas asociadas a estas complicaciones.
“Desde una perspectiva social, este tipo de incautaciones confirma la presencia de redes de crimen organizado que utilizan estructuras comerciales aparentemente legales para distribuir drogas a gran escala. Esto no solo representa un problema de seguridad, sino también un desafío sanitario” enfatiza el académico UNAB.
Frente a este escenario, los expertos coinciden en la necesidad de fortalecer la fiscalización, la prevención y la educación sobre drogas emergentes. Aunque la legislación vigente establece sanciones severas para el tráfico y distribución, el aumento de incautaciones evidencia la magnitud del fenómeno.
Drogas sintéticas: un desafío emergente
El avance de sustancias como la ketamina plantea nuevos retos para el sistema de salud y las políticas públicas en Chile. Su creciente disponibilidad, junto con el aumento del consumo en población joven, obliga a reforzar no solo las estrategias de fiscalización, sino también las acciones preventivas desde la educación y la información basada en evidencia.
Especialistas advierten que el fenómeno de las drogas sintéticas evoluciona rápidamente, con nuevas mezclas y formas de distribución que dificultan su control. En este escenario, fortalecer la detección temprana, el acceso a tratamiento y la coordinación entre salud y seguridad resulta clave para mitigar sus efectos y evitar que se consolide como una crisis sanitaria de mayor magnitud.