Publicidad
Jóvenes fuman menos, pero vapean más: estudios alertan por el avance de la nicotina Sociedad Créditos: El Mostrador.

Jóvenes fuman menos, pero vapean más: estudios alertan por el avance de la nicotina

Publicidad

Tres estudios presentados en el Congreso de la Sociedad Respiratoria Europea alertan sobre un cambio en el consumo de nicotina entre los jóvenes: mientras el tabaquismo tradicional disminuye, el vapeo crece y comienza a edades cada vez más tempranas.


El Mostrador Fuente Preferida

Tres estudios presentados en el Congreso de la Sociedad Respiratoria Europea evidenciaron una disminución del tabaquismo tradicional entre adolescentes, pero también un aumento sostenido del vapeo, incluso entre quienes nunca antes habían fumado. Los investigadores advierten que el consumo de nicotina comienza a edades cada vez más tempranas y adopta nuevas formas.

Tres nuevos estudios presentados en el Congreso de la Sociedad Respiratoria Europea muestran que, aunque baja el tabaquismo tradicional, el vapeo avanza entre los jóvenes y reconfigura el consumo de nicotina.

Los trabajos fueron presentados durante el congreso anual de la Sociedad Respiratoria Europea (ERS), realizado en Barcelona, y reúnen datos de gran escala sobre los hábitos de consumo de la población general, adolescentes y adultos jóvenes.

En conjunto, los estudios describen una tendencia que, según los investigadores, adelanta la edad de inicio y desplaza el consumo hacia cigarrillos electrónicos y policonsumo. Así, la disminución del cigarrillo convencional no necesariamente se traduce en una reducción equivalente de la exposición a la nicotina, que aparece cada vez antes y mediante una mayor variedad de productos.

Austria registra menos fumadores, pero más consumidores de nicotina alternativa

El primer estudio, presentado por Charmaine Helk-Lim, del Instituto Ludwig Boltzmann para la Salud Pulmonar y la Universidad Privada Sigmund Freud de Viena, analizó la evolución del consumo en 15.056 personas de entre seis y 82 años durante un período de 12 años, entre 2012 y 2024.

Los resultados evidenciaron una caída del tabaquismo tradicional, que pasó de 24,2% a 16,3%. En contraste, el uso de productos de nicotina alternativos, como los cigarrillos electrónicos, aumentó desde 0% hasta 17,2%. También se incrementó el policonsumo —es decir, el uso de más de un producto de tabaco o nicotina—, que pasó de 5,2% a 18,3%.

El desplazamiento desde el cigarrillo convencional hacia otras modalidades de consumo constituye uno de los principales focos de los nuevos trabajos. Los investigadores plantean que observar únicamente la prevalencia de fumadores puede entregar una visión parcial del fenómeno, debido a que el consumo de nicotina se distribuye ahora entre distintos dispositivos y prácticas.

Los adolescentes comienzan a fumar antes y aumenta el consumo entre menores

El estudio realizado en Austria también identificó un adelanto significativo en la edad de inicio. Entre las personas nacidas durante la década de 1930, el comienzo del tabaquismo se situaba alrededor de los 20 años. En cambio, entre quienes nacieron durante los años 2000, esa edad descendió hasta los 15 años.

A esto se suma que la proporción de menores de 18 años que fuman pasó de 2,6% a 5%.

Para los investigadores, este dato resulta especialmente relevante debido a que una exposición temprana a la nicotina puede estar relacionada con una mayor probabilidad de desarrollar dependencia y con mayores dificultades para abandonar posteriormente el consumo.

Helk-Lim sostuvo que la reducción del tabaquismo “oculta un problema de nicotina más amplio” y advirtió que el fenómeno no parece limitarse a Austria. Según explicó, los resultados indican que muchos chicos y adolescentes empiezan a usar estos productos a los 15 o 16 años, por lo que las medidas de prevención deberían comenzar a edades más tempranas.

Irlanda muestra un cambio en la puerta de entrada al consumo

El segundo estudio, liderado por Joan Hanafin, del TobaccoFree Research Institute Ireland, examinó a 5.265 jóvenes de 15 y 16 años en 2015, 2019 y 2024.

La investigación registró una disminución moderada del tabaquismo: la proporción de fumadores pasó de 13,9% en 2015 a 11,7% en 2024, luego de alcanzar un máximo de 14,4% en 2019.

El comportamiento del vapeo fue diferente. El vapeo aumentó de 10,1% a 15,7%, aunque había llegado a un máximo de 18,1% en 2019.

Pero uno de los hallazgos que más llamó la atención de los investigadores fue el aumento de los adolescentes que comenzaron a vapear sin haber fumado previamente cigarrillos.

En 2015, este grupo representaba el 50,2% de los vapeadores. Para 2024, la cifra alcanzó el 76,2%.

El resultado plantea un cambio en el patrón de consumo: para una proporción cada vez mayor de adolescentes, el cigarrillo electrónico no necesariamente funciona como una alternativa al tabaco convencional, sino que puede convertirse en el primer contacto con la nicotina.

El consumo continúa creciendo durante la transición a la adultez

El tercer estudio, también realizado por investigadores del instituto irlandés, siguió los hábitos de 3.380 jóvenes desde los 13 hasta los 25 años.

Los resultados mostraron que tanto el tabaquismo como el vapeo aumentaron a medida que los participantes avanzaban hacia la adultez. A los 25 años, el uso actual de cigarrillos electrónicos alcanzó el 38%, mientras que el tabaquismo llegó al 25%.

Según los autores, quienes presentaban una menor probabilidad de ser fumadores a esa edad eran aquellos que nunca habían vapeado.

El seguimiento permite complementar los resultados de los otros estudios, al mostrar que el fenómeno no se limita a la adolescencia y que estos hábitos pueden mantenerse o ampliarse durante los años posteriores.

Expertos llaman a prevenir el consumo sin diferenciar entre productos

Frente a estos resultados, los autores de los estudios plantearon que las estrategias de salud pública deberían apuntar a desalentar el consumo en niños y jóvenes sin distinguir entre productos.

La recomendación incluye cigarrillos electrónicos, tabaco convencional, shisha, tabaco calentado y bolsitas de nicotina.

Los tres trabajos coinciden en un punto: mientras el tabaquismo tradicional disminuye en determinados grupos, el uso total de nicotina entre los jóvenes cambia de forma, se diversifica y comienza antes.

Para los investigadores, esta transformación hace necesario observar el fenómeno más allá del cigarrillo convencional y mantener un seguimiento específico de la evolución del vapeo durante la adolescencia y la adultez joven.



Publicidad