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Hiperplasia prostática benigna: obesidad y envejecimiento impulsan aumento de casos en Chile Salud Crédito: Cedida

Hiperplasia prostática benigna: obesidad y envejecimiento impulsan aumento de casos en Chile

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Especialistas alertan sobre el aumento de consultas por hiperplasia prostática benigna en Chile, impulsado por el envejecimiento y la obesidad. La detección temprana y los controles urológicos son claves para evitar complicaciones.


Resumen
Síntesis generada con OpenAI
El envejecimiento de la población y la obesidad están impulsando un aumento de casos de hiperplasia prostática benigna en Chile, una condición que afecta a gran parte de los hombres mayores de 50 años. Especialistas advierten que síntomas como dificultad para orinar o levantarse varias veces en la noche no deben normalizarse. La detección temprana, los controles urológicos y los tratamientos mínimamente invasivos permiten mejorar la calidad de vida y prevenir complicaciones asociadas a la salud prostática.
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Levantarse dos o tres veces en la noche para ir al baño, sentir que el chorro de orina ya no es el mismo o tener la sensación de que la vejiga nunca se vacía del todo. Son síntomas que muchos hombres normalizan como parte del envejecimiento, pero que en realidad pueden ser señal de alarma de problemas en la próstata.

Y es que el aumento de la esperanza de vida en Chile está trayendo consigo un fenómeno que los especialistas en urología observan con atención: un incremento sostenido en los casos de hiperplasia prostática benigna (HPB). Esta condición se caracteriza por el agrandamiento no canceroso de la próstata, lo que obstruye el flujo urinario y afecta significativamente la calidad de vida.

Pero hay un factor adicional que está cambiando el perfil del paciente: la obesidad. Chile tiene la prevalencia de obesidad y sobrepeso más alta de Latinoamérica, con un 78,8% de su población afectada, según la Organización Panamericana de la Salud. Y eso tiene consecuencias directas en la salud prostática.

“Alrededor del 50% de los hombres de 50 años tiene algún grado de hiperplasia prostática benigna, y cerca del 90% de los hombres de 80 años presenta crecimiento prostático significativo. Pero lo que más nos preocupa hoy es que hay dos factores que están acelerando su aparición: por un lado, el envejecimiento de la población y por otro, la epidemia de obesidad en Chile, lo que lleva a que estamos viendo esta condición en hombres cada vez más jóvenes”, sostiene el médico Rodrigo Ledezma, urólogo de Clínica RedSalud Vitacura.

Según el especialista, esto ocurre porque el exceso de grasa corporal genera cambios hormonales y procesos inflamatorios que estimulan el crecimiento prostático. Así, al envejecimiento y la genética, hoy se suman con fuerza factores de riesgo modificables como el sedentarismo, la mala alimentación y el consumo excesivo de alcohol.

“Aunque muchos hombres tienden a normalizar estas molestias, la recomendación es incorporar los controles urológicos anuales como parte de la rutina de salud masculina a partir de los 40 años. La próstata merece la misma atención que las mujeres le dan a la mama: un control regular, sin esperar señales de alarma. La detección temprana no solo mejora el pronóstico, sino que amplía las opciones de tratamiento, preserva la calidad de vida del paciente y preserva la salud de su vejiga”, concluye.

Diagnóstico y tratamiento

El diagnóstico de esta condición incluye un examen físico, la medición del antígeno prostático específico (PSA) en sangre y, en algunos casos, estudios de imagen. A partir de ahí, el tratamiento puede variar desde cambios en el estilo de vida y medicamentos hasta procedimientos quirúrgicos, cuando la condición es más avanzada.

Entre las más utilizadas se encuentran el HOLEP o enucleación láser de la próstata. Esta es una cirugía mínimamente invasiva que acorta significativamente la recuperación del paciente. Otras opciones son la resección prostática bipolar y el tratamiento Rezum, que utiliza energía de vapor de agua para reducir el tejido prostático. La elección dependerá del tamaño de la próstata, el estado general de salud del paciente y sus preferencias personales, ya que algunas técnicas permiten preservar la función sexual, un aspecto relevante para muchos pacientes”, asegura el urólogo de Clínica RedSalud Vitacura.

Para los pacientes Fonasa que requieran intervención quirúrgica, el especialista indica que existen tratamientos paquetizados que permiten acceder a la cirugía pagando un precio único y conocido, sin cobros adicionales.

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