Salud
Día Mundial de la Sepsis: la emergencia médica silenciosa que es la tercera causa de muerte en Chile
Expertos advierten que reconocer los síntomas y actuar rápidamente puede marcar la diferencia entre la vida y la muerte.
Cada año, millones de personas en el mundo desarrollan sepsis, una condición médica grave que puede desencadenar falla orgánica múltiple y causar la muerte en cuestión de horas si no se diagnostica y trata oportunamente. Aunque sigue siendo poco conocida por gran parte de la población, su impacto sanitario es enorme: se estima que una de cada cinco muertes a nivel mundial está relacionada con esta enfermedad.
En el marco del Día Mundial de la Sepsis, que se conmemora cada 13 de septiembre, especialistas y organizaciones de salud hacen un llamado a aumentar la conciencia pública sobre esta emergencia médica, cuya detección precoz continúa siendo uno de los principales desafíos para los sistemas de salud.
La sepsis ya es la tercera causa de muerte en Chile
La relevancia de esta enfermedad también se refleja en las cifras nacionales. Un estudio publicado en enero de 2026, basado en registros oficiales de defunciones y egresos hospitalarios del Departamento de Estadísticas e Información de Salud (DEIS) del Ministerio de Salud, analizó el período 2015-2023 y reveló que la tasa de mortalidad estandarizada por edad asociada a sepsis ocupó el tercer lugar entre las causas de muerte en Chile durante 2023, tanto en hombres como en mujeres.
La investigación mostró además que los adultos mayores de 60 años concentran las tasas más elevadas de mortalidad asociada a esta condición, confirmando que el envejecimiento de la población representa un factor de riesgo relevante.
Los resultados evidencian que la sepsis constituye un problema de salud pública de gran magnitud, comparable con otras enfermedades que históricamente han concentrado la atención sanitaria y los esfuerzos preventivos.
¿Qué es la sepsis y por qué puede ser tan peligrosa?
La sepsis ocurre cuando el organismo responde de manera desregulada frente a una infección. Lo que inicialmente puede comenzar como una infección respiratoria, urinaria, abdominal o de otra naturaleza, puede desencadenar una reacción inflamatoria sistémica capaz de dañar tejidos y órganos vitales.
Cuando el cuadro progresa, puede derivar en shock séptico, una de sus formas más graves, caracterizada por una caída crítica de la presión arterial y un alto riesgo de muerte.
La rapidez con que puede evolucionar convierte a la sepsis en una verdadera carrera contra el tiempo. En muchos casos, el deterioro del paciente ocurre en pocas horas y puede comprometer simultáneamente pulmones, riñones, hígado, sistema cardiovascular y otros órganos.
Los grupos con mayor riesgo incluyen adultos mayores, pacientes hospitalizados, personas inmunocomprometidas, pacientes con enfermedades crónicas y niños pequeños.
Cada hora cuenta
La evidencia médica demuestra que el tiempo es uno de los factores más determinantes para la supervivencia. Las recomendaciones del Ministerio de Salud para enfermedades invasivas como la meningocócica —que puede manifestarse como sepsis grave o shock séptico— enfatizan la importancia del diagnóstico precoz y el inicio inmediato de los tratamientos antibióticos.
Diversos estudios han demostrado que los retrasos en la administración de antibióticos en pacientes con sepsis grave se asocian directamente con un aumento de la mortalidad.
Por esta razón, los especialistas coinciden en que reconocer tempranamente los signos de alarma y activar rápidamente los protocolos de atención puede mejorar significativamente el pronóstico.
Sepsis infantil: las brechas regionales que esconden las cifras nacionales
Aunque Chile exhibe indicadores favorables en materia de sepsis pediátrica, con tasas de incidencia y mortalidad inferiores al 1%, nuevas investigaciones advierten que los promedios nacionales pueden ocultar importantes desigualdades territoriales.
Un estudio liderado por investigadores de la Universidad Santo Tomás y publicado en la revista científica BMC Public Health analizó una década de datos sobre sepsis pediátrica en el país y detectó diferencias significativas entre regiones.
El hallazgo más preocupante fue que durante 2024 la mortalidad asociada a sepsis infantil en la Región de Atacama llegó a triplicar el promedio nacional.
La investigación identificó especialmente a las regiones del norte de Chile como zonas donde los pacientes pediátricos presentan un mayor riesgo de fallecimiento, pese a los buenos resultados observados a nivel país.
“La evidencia demuestra que necesitamos avanzar desde políticas sanitarias generales hacia estrategias focalizadas que permitan abordar las brechas territoriales existentes”, señala Sebastián Gatica, investigador principal del estudio, académico de la Escuela de Tecnología Médica e investigador del centro +Salud de la Universidad Santo Tomás.
Los investigadores plantean que estos hallazgos deberían orientar la asignación de recursos, infraestructura crítica, camas UCI pediátricas y especialistas hacia las zonas con mayores niveles de riesgo.
Cuando los órganos comienzan a fallar
Uno de los aspectos más complejos de la sepsis es su capacidad para afectar simultáneamente múltiples órganos. Entre las complicaciones más frecuentes se encuentra la lesión renal aguda, una condición habitual en pacientes críticos internados en Unidades de Cuidados Intensivos (UCI).
En estos escenarios, además de combatir la infección, los equipos médicos deben implementar estrategias para sostener temporalmente las funciones comprometidas mientras el organismo responde al tratamiento.
Las Terapias de Reemplazo Renal Continuo (TRRC), por ejemplo, permiten entregar soporte permanente a pacientes con daño renal agudo severo y forman parte de las herramientas de soporte extracorpóreo utilizadas en medicina intensiva.
“Cuando la sepsis compromete los órganos, el tratamiento requiere una mirada integral. Además de abordar la infección, los equipos médicos deben entregar soporte a las funciones que puedan verse afectadas. Las terapias extracorpóreas son parte de las herramientas que permiten acompañar al paciente durante este proceso crítico”, explica Gustavo Moreno, gerente de Acceso y Asuntos de Gobierno de Vantive Latinoamérica.
El desafío pendiente: educación y detección temprana
A pesar de los avances en diagnóstico y manejo clínico, la sepsis continúa siendo una enfermedad subdiagnosticada en sus etapas iniciales.
Desde Vantive, compañía especializada en terapias para órganos vitales, señalan que uno de los principales desafíos sigue siendo fortalecer la educación tanto de la población general como de los profesionales de la salud.
La identificación temprana de los síntomas, junto con el acceso oportuno a tratamientos especializados, son factores clave para reducir la mortalidad y las secuelas asociadas.
“Generar conciencia sobre qué es la sepsis y por qué requiere una respuesta rápida es fundamental. Mientras mayor sea el conocimiento sobre esta condición, mayor será nuestra capacidad para reconocerla, actuar oportunamente y mejorar las posibilidades de recuperación de quienes la enfrentan”, agrega Moreno.
Una emergencia médica que no puede esperar
Los expertos coinciden en un mensaje central: la sepsis es una emergencia médica. Su evolución puede ser rápida, devastadora y muchas veces silenciosa, pero también es una condición frente a la cual la detección precoz y el tratamiento oportuno pueden marcar la diferencia.
En un escenario donde la sepsis ya figura entre las principales causas de muerte en Chile, aumentar el conocimiento público, fortalecer la capacitación clínica y reducir las brechas de acceso a atención especializada aparecen como tareas urgentes para evitar miles de muertes potencialmente prevenibles.