Salud
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Fracturas dentales en Fiestas Patrias: cómo prevenirlas y qué hacer
Una caída al participar en los clásicos juegos típicos, un cuesco de aceituna o un mal paso después de beber un terremoto pueden significar un astillamiento o la pérdida de una pieza dental.
Aparecen los juegos típicos, los saltos, las carreras, el baile, también alimentos que no siempre están en nuestra mesa, hay más consumo de alcohol, nos movemos más, viajamos más y por lo tanto, crece la posibilidad de tener una fractura o traumatismo dental. Adoptar algunas precauciones permite disfrutar de estas fechas sin descuidar la salud bucal.
Catalina Ogalde, especialista en Rehabilitación Oral y académica de Odontología de la Universidad Andrés Bello, explica que una fractura dental ocurre cuando un diente recibe una fuerza que supera su capacidad de resistencia. Puede producirse por una caída, un golpe durante una actividad recreativa, un accidente o incluso al morder un alimento particularmente duro. El riesgo aumenta cuando el diente ya está debilitado por caries extensas, restauraciones de gran tamaño, desgaste o tratamientos de conductos.
Durante Fiestas Patrias, dice Ogalde, solemos modificar nuestras rutinas y exponernos a situaciones que no forman parte de nuestro día a día. “Por eso, es importante recordar que los dientes no deben utilizarse como herramientas para abrir envases, cortar elementos o romper alimentos. Una fuerza puntual y excesiva puede provocar desde una pequeña fractura del esmalte hasta lesiones más complejas que comprometan estructuras internas del diente, sobre todo si estos ya se encuentran restaurados o dañados”, señala
También es importante prestar atención a alimentos que puedan contener elementos inesperadamente duros, como los cuescos de aceitunas en empanadas. Los traumatismos, en tanto, pueden ocurrir durante juegos, actividades deportivas o desplazamientos en lugares de alta concurrencia.
¿Y si ya ocurrió?
Si pese a las precauciones se produce una fractura, lo primero es mantener la calma y evaluar la situación. Ante sangrado importante, heridas de consideración en los tejidos blandos, pérdida de conciencia o un traumatismo facial significativo, se debe acudir a un servicio de urgencia.
Si se desprende un fragmento del diente, es recomendable conservarlo y llevarlo al odontólogo, idealmente en un recipiente limpio y evitando manipularlo innecesariamente. En el caso de un diente permanente que, producto de un traumatismo, se haya desplazado o salido completamente de su posición, la atención odontológica debe ser inmediata, ya que el tiempo puede ser relevante para el pronóstico.
“Ante un traumatismo dental, mi principal recomendación es no esperar a que aparezca dolor intenso para consultar. Algunas lesiones pueden parecer menores inicialmente y, sin embargo, comprometer estructuras que requieren evaluación profesional. Es fundamental controlar con radiografías la zona lesionada”, explica Ogalde.
Desde la perspectiva de los biomateriales dentales, tanto los dientes naturales como las restauraciones están sometidos diariamente a fuerzas. Los materiales utilizados en odontología están diseñados para cumplir funciones específicas, pero su comportamiento depende de factores como sus propiedades mecánicas, el espesor, el diseño de la restauración y las condiciones a las que están expuestos. Por ello, un diente restaurado tampoco es indestructible y requiere controles periódicos.
Unos minutos de precaución pueden evitar una urgencia
“Las Fiestas Patrias son para celebrar, compartir y disfrutar nuestras tradiciones. El cuidado de la salud bucal también puede ser parte de esa celebración. Unos minutos de precaución pueden evitar una urgencia odontológica y permitirnos disfrutar estas fechas de manera mucho más segura”, concluye la especialista en Rehabilitación Oral y académica de Odontología UNAB.