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Aluviones y pérdida material: cómo cuidar la salud mental tras una emergencia Salud Crédito: Cedida

Aluviones y pérdida material: cómo cuidar la salud mental tras una emergencia

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Las pérdidas materiales provocadas por desastres naturales pueden generar ansiedad, estrés y sensación de desamparo. Un especialista de la Universidad Andrés Bello entrega recomendaciones para afrontar el impacto emocional y saber cuándo buscar ayuda profesional.


Resumen
Síntesis generada con OpenAI
Las pérdidas materiales provocadas por aluviones y otros desastres naturales pueden afectar la salud mental y generar ansiedad, estrés, tristeza y sensación de desamparo. Juan Videla, especialista de la Universidad Andrés Bello, recomienda validar las emociones, recuperar las rutinas y apoyarse en familiares, amistades y vecinos. También aconseja buscar ayuda profesional cuando la angustia persiste o interfiere con la vida cotidiana. La respuesta a las emergencias debe incorporar apoyo psicosocial y atención especializada para las personas afectadas.
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Lo recientemente ocurrido en la comuna de Las Condes que dejó cerca de 2 mil casas afectadas debido al aluvión del pasado jueves 8 de octubre, provocando deslizamientos de agua, tierra, escombros, rocas, vehículos y la consecuente pérdida de bienes materiales tanto en viviendas, clínicas y entidades estudiantiles, obligan a reflexionar sobre una dimensión a menudo subestimada de las catástrofes: su profundo impacto en la salud mental de los afectados.

Es crucial destacar que, más allá de la infraestructura dañada y los enseres perdidos, se gesta un sufrimiento psicológico que requiere atención urgente y especializada.

Así lo explica Juan Videla, máster en Salud Mental de la Facultad de Enfermería de la Universidad Andrés Bello. “La pérdida material, ya sea de una vivienda, un negocio o pertenencias con valor sentimental, no es meramente un evento económico. Representa la desestructuración de la vida cotidiana, la interrupción de proyectos de vida y, en muchos casos, la erosión de la identidad personal”, explica el experto.

¿Qué efectos puede tener una emergencia en la salud mental?

En el contexto de la actual emergencia, donde muchas familias han visto sus hogares anegados y sus bienes destruidos, los cuadros de estrés agudo, ansiedad, depresión y trastorno de estrés postraumático (TEPT) son una realidad inminente.

“La incertidumbre sobre el futuro, la dificultad para acceder a recursos básicos y la sensación de desamparo pueden exacerbar estas condiciones, afectando no solo a los individuos, sino también a la cohesión familiar y comunitaria”, grafica el docente.

Es fundamental que las estrategias de respuesta a emergencias incorporen un componente robusto de apoyo psicosocial. Esto implica no solo la previsión de ayuda material, sino también implementar programas de primera ayuda psicológica, el acceso a servicios de salud mental y capacitar a parte de la comunidad para identificar y derivar casos que requieran intervención profesional.

¿Cómo cuidar la salud mental después de perder bienes materiales?

Videla explica que, para los afectados, es crucial recordar que buscar apoyo no es un signo de debilidad, sino de fortaleza. Se recomienda:
•Validar las emociones: Es normal sentir tristeza, rabia, frustración o miedo ante la pérdida. Permitirse sentir estas emociones es el primer paso para procesarlas.
•Mantener rutinas: En la medida de lo posible, intentar restablecer rutinas diarias puede proporcionar una sensación de normalidad y control.
•Conectar con redes de apoyo: Acercarse a familiares, amigos o vecinos puede ofrecer consuelo y ayuda práctica. La solidaridad comunitaria es un pilar fundamental en estos momentos.
•Buscar ayuda profesional: Si los sentimientos de angustia persisten o interfieren significativamente con la vida diaria, es vital contactar a profesionales de la salud mental. Existen recursos y especialistas capacitados para brindar el apoyo necesario.

¿Cuándo buscar ayuda psicológica tras una catástrofe?

Sentir angustia después de una emergencia no significa necesariamente que exista un trastorno de salud mental. Sin embargo, es importante prestar atención a la intensidad de las emociones y a cuánto interfieren con la vida cotidiana. Si el miedo, la ansiedad, la tristeza o las dificultades para retomar las actividades habituales persisten, se recomienda buscar orientación profesional.El académico enfatiza que pedir ayuda no es una señal de debilidad, sino una forma de cuidar la salud y facilitar la recuperación.

La recuperación emocional puede requerir tiempo, acompañamiento y apoyo comunitario. Reconocer las consecuencias psicológicas de una catástrofe permite responder de manera más integral a las necesidades de quienes han perdido parte de su hogar, sus pertenencias o su sensación de seguridad.

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