Minería en glaciares: la discusión en Argentina que instala a Magallanes en el centro
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Queridos lectores:
Es un verdadero agrado saludarles en la segunda edición de nuestro newsletter Aquí Magallanes. El más austral (ya lo saben). Además, quisiera comentarles que nos tiene muy contentos la recepción y los mensajes recibidos tras la edición debut del newsletter.
Esta semana tuvo algo particular: entre lo geopolítico y lo cotidiano, Magallanes volvió a recordarnos que desde el extremo sur pasan cosas inesperadas, como la provocación del contraalmirante argentino que dijo que la boca oriental del Estrecho de Magallanes era argentina. Fue un balde agua fría que los magallánicos no logramos secar. El estrecho, de boca a boca, es chileno.
Y mientras eso ocurría, el teléfono empezó a vibrar con una alerta invasiva: el simulacro de sismo y tsunami en Punta Arenas, Cabo de Hornos, Porvenir, Puerto Natales y Timaukel. Un recordatorio poco elegante –pero efectivo– de que vivimos en un territorio donde el riesgo existe, aunque no siempre lo dimensionemos.
Según el geógrafo magallánico Francisco Abarzúa, un eventual tsunami en la zona tendría efectos atenuados por la geografía de canales interiores. Es decir, el riesgo está, pero sería bajo.
Con ese telón de fondo –entre tensiones externas, vulnerabilidades internas y decisiones pendientes– les dejo la parrilla de esta semana:
- Magallanes vuelve al centro del debate sobre glaciares en Chile.La reciente flexibilización normativa en Argentina reactivó una discusión que el país mantiene pendiente hace más de dos décadas en torno a la protección de estos ecosistemas estratégicos. En una región que concentra cerca del 50% de los glaciares nacionales, el tema cruza agua, biodiversidad y actividad productiva, abriendo la posibilidad de que el extremo sur asuma un rol más activo en una discusión que tiene todo el potencial de convertirse en un asunto nacional.
- La Patagonia y Tierra del Fuego se consolidan como un laboratorio clave para el monitoreo climático global.Una nueva plataforma científica integra por primera vez datos dispersos sobre glaciares en un sistema abierto, permitiendo analizar su evolución en una de las zonas más sensibles del hemisferio sur. La iniciativa refuerza el valor estratégico del territorio austral en la comprensión de los efectos del cambio climático a escala global.
- Puerto Williams evidenció nuevamente su fragilidad estructural tras una falla en la Fibra Óptica Austral.La interrupción dejó a la ciudad con conectividad limitada por más de 24 horas, afectando servicios esenciales y exponiendo la dependencia de una única red sin respaldo operativo. El episodio reabre cuestionamientos sobre la resiliencia de la infraestructura crítica en territorios aislados.
- El acceso a rehabilitación da un giro en la provincia Antártica.Con la entrada en operación del nuevo centro en Puerto Williams, más de 50 familias dejan atrás años de traslados complejos a Punta Arenas para acceder a terapias. La iniciativa marca un avance en equidad territorial en salud, en una región que históricamente ha debido resolver estas brechas a través de esfuerzos locales.
- Desde Magallanes al circuito internacional, el desarrollo deportivo paralímpico enfrenta sus propias barreras.El avance de un joven paratenimesista hacia competencias fuera del país refleja el potencial que emerge desde regiones extremas, pero también las limitaciones estructurales para sostener estas trayectorias, donde el financiamiento sigue siendo un desafío constante.
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Con Magallanes en el centro: Argentina reabre el debate pendiente sobre glaciares en Chile
La reciente modificación a la Ley de Glaciares en Argentina, que permitiría a cada provincia autorizar mayor intervención de proyectos mineros en zonas periglaciares, reactivó un debate que en Chile lleva más de dos décadas sin resolución.
No existe consenso cabal sobre el impacto directo que tendría en la Región de Magallanes y de la Antártica Chilena. Mientras algunos expertos señalan que sería menor, otros sostienen que el riesgo no es abstracto. Se trata de ecosistemas que alimentan cuencas hídricas compartidas con Chile, donde cualquier alteración puede cruzar fronteras.
- Magallanes concentra cerca del 50% de los glaciares del país, clave en la regulación de ríos y en la generación de nutrientes que sostienen el ecosistema marino y la actividad productiva regional.
Los glaciares cumplen un rol clave en la regulación de los caudales, evitando inundaciones en invierno y escasez en verano. Además, funcionan como reservas naturales de agua a escala estacional y de décadas, acumulando en períodos húmedos y liberando en sequías. Durante la megasequía en Chile central han sido fundamentales para amortiguar sus efectos.
Impacto transversal
Chile arrastra desde inicios de los 2000 una discusión inconclusa sobre la protección de los glaciares, marcada por tensiones entre desarrollo económico y conservación. Mientras el debate sigue entrampado –especialmente en torno a la protección del entorno periglaciar–, las recientes decisiones en Argentina han vuelto a exponer con mayor claridad un dilema que en Chile aún está sin resolución.
En el caso de Magallanes, los glaciares cumplen un rol clave en el equilibrio de sus ecosistemas, pero su importancia suele quedar fuera del debate público. No solo regulan los caudales de los ríos –evitando crecidas más extremas y procesos de erosión–, sino que también sostienen dinámicas menos visibles que conectan directamente con la estabilidad productiva de la región.
“Un factor al que no se le está dando suficiente foco, es que los glaciares generan una ‘harina glacial’ que aporta nutrientes al mar. Gran parte de la actividad productiva de Magallanes, desde la pesca hasta otras especies marinas, depende en cierta medida de ese aporte. En la medida que los glaciares retroceden, ese sistema también se va empobreciendo”, advierte Camilo Rada, glaciólogo de la Universidad de Magallanes.
Un llamado a liderar
La ausencia de un marco normativo en Chile ha dejado en una zona gris la gestión de un recurso estratégico, en medio de una crisis hídrica y de cambios ambientales que ya se reflejan en el retroceso sostenido de los glaciares. “Es impresentable que llevemos más de 20 años discutiendo una ley de glaciares sin avanzar, mientras estos siguen retrocediendo a la vista de todos”, advierte Rada.
Magallanes aparece como un territorio con condiciones naturales para empujar esta discusión. A diferencia de otras regiones, no enfrenta una presión directa entre minería y conservación, lo que le otorga una posición estratégica para liderar un enfoque de protección.
“Una ley de glaciares solo podría traer beneficios para la región, por lo que Magallanes debiera liderar y asumir un rol protagónico en destrabar este debate a nivel país”, concluyó el investigador.
Plataforma global integra por primera vez datos de glaciares de Patagonia y Tierra del Fuego
- La iniciativa reúne información científica dispersa en un sistema abierto que permite analizar la evolución glaciar en una de las zonas más sensibles al cambio climático en el Hemisferio Sur.
Una red internacional de científicos desarrolló una plataforma de acceso abierto que integra, por primera vez, datos geoespaciales sobre los glaciares de la Patagonia y Tierra del Fuego, consolidando información clave para el estudio del cambio climático en el extremo sur del continente.
El sistema, denominado QFuego-Patagonia, reúne en un solo entorno datos glaciológicos, atmosféricos, geológicos y geomorfológicos, disponibles a través de un sistema de información geográfica (SIG) y un portal interactivo que permite visualizar, descargar y analizar información científica de manera integrada.
El proyecto fue liderado por el Dr. David Farías Barahona, académico de la Universidad de Concepción e investigador en Alemania, y cuenta con la participación de equipos de más de una decena de países. La iniciativa busca superar la fragmentación histórica de datos en la zona, permitiendo una comprensión más completa de la dinámica glaciar y sus transformaciones en el tiempo.
Con más de 20 mil km² de superficie glaciar –los más extensos fuera de la Antártica en el hemisferio sur–, la Patagonia y Tierra del Fuego constituyen un territorio estratégico para el monitoreo climático global. En las últimas décadas, la zona ha registrado retrocesos sostenidos del hielo, formación de lagos proglaciares y cambios en la disponibilidad hídrica, fenómenos asociados a riesgos como inundaciones y deslizamientos.
La plataforma incorpora inventarios de glaciares, variaciones de masa y altura, velocidad del hielo y reconstrucciones de su evolución en los últimos 35 mil años, configurando una herramienta clave para la investigación científica, la modelación climática y la evaluación de riesgos en un escenario de cambio acelerado.
Puerto Williams quedó incomunicado por más de 24 horas tras falla en la Fibra Óptica Austral
- La interrupción afectó servicios de datos y comunicaciones, mientras autoridades locales y la comunidad reportaron falta de información oportuna sobre la contingencia.
Una falla en la Fibra Óptica Austral (FOA) dejó a Puerto Williams sin servicios de datos y con conectividad intermitente desde la tarde del sábado 18 de abril, afectando a la totalidad de la localidad.
Según información de Senapred, la falla se produjo en el segmento 1C del cable y obligó a la empresa a desplegar trabajos de localización mediante un buque especializado. Durante varias horas, la comunidad y autoridades locales no contaron con información oficial oportuna sobre lo ocurrido.
La contingencia impactó directamente en el funcionamiento cotidiano de la ciudad, con sistemas de pago electrónico inestables, servicios portuarios y navieros afectados, y redes móviles operando de forma intermitente. La dependencia de la conectividad digital en la zona dejó en evidencia la fragilidad del sistema ante este tipo de eventos.
Durante la jornada del domingo, la Subsecretaría de Telecomunicaciones informó que mantenía coordinación con la empresa responsable y había activado medidas como el roaming de emergencia para facilitar la conectividad.
La situación reabre cuestionamientos sobre la resiliencia de la infraestructura crítica en Puerto Williams, donde la conectividad depende principalmente de un único sistema sin alternativas operativas.
Rehabilitación desde el aislamiento
- Más de 50 familias dejarán de lado una desafiante rutina logística y de gastospor acceso a terapias en Punta Arenas y podrán atenderse en la ciudad más austral del mundo.
Históricamente, la Región de Magallanes y de la Antártica Chilena ha estado al margen del acceso a recursos y a las prestaciones que otorga la Teletón a nivel nacional. Esta brecha ha sido cubierta por el Club de Leones Cruz del Sur desde 1987 a través de un evento de recaudación anual similar, actualmente llamado Jornadas por la Rehabilitación en Magallanes.
Si bien esta importante labor tenía cobertura a través de sus sedes en Punta Arenas, Porvenir y Puerto Natales (tres de las cuatro provincias de Magallanes), faltaba la Provincia Antártica. Son cerca de 50 familias, con algún integrante con discapacidad transitoria o permanente, que hace años pedían acceso a rehabilitación en Puerto Williams.
La única opción viable para acceder a terapia era Punta Arenas: viajes en avión o en ferry de 30 horas, sujetos a condiciones climáticas adversas, pago de alojamiento y abandono de su rutina diaria. Básicamente, organizar la vida familiar en torno a la cantidad de viajes necesarias para cumplir con el tratamiento.
El Centro de Rehabilitación de Puerto Williams, financiado con recursos FNDR del Gobierno Regional de Magallanes por $ 3.400 millones, contempla una infraestructura de dos pisos con espacios para atención integral. Aunque su inauguración está prevista para el próximo año, ya se encuentra en operación desde marzo, con prestaciones de terapia ocupacional, kinesiología y fonoaudiología en dependencias del Hospital Cristina Calderón.
“Cambiar toda tu vida por salud”
Ariel Vega es madre de Jared, quien a sus 7 años padece de TDAH y se atiende mensualmente en Punta Arenas desde hace poco más de un año. Comenta que la regulación emocional, parte esencial del manejo de los síntomas de su hijo y de otros usuarios con TEA o TDAH, se ve seriamente comprometida con sacarlos de su estructura, el ruido de los vuelos o las largas horas del ferry.
“Yo por lo menos podía viajar con mi hijo previa preparación, pero hay algunos niños que les resulta imposible. Además, el gasto es realmente considerable y la logística es compleja. Algunas veces he tenido que postergar citas por cuestión de dinero, y otras veces hemos perdido atenciones por cuestiones climáticas. Y no es la idea cortar los procesos”, comentó la madre de Jared.
Por otro lado, Ariel dice que para viajar tenía que interrumpir su vida cotidiana familiar: la estructura de clases de su hijo se alteraba, tenía que pedir permiso y delegar cosas en su trabajo, además de planificar gastos.
“Ahora que tendremos acceso a las terapias en Puerto Williams es algo tremendo. Sentimos que es realmente un logro, que se está visibilizando que nuestra salud física y mental igual importa, porque creo que la salud es algo básico; algo a lo cual deberías tener un acceso asegurado”, reflexionó Ariel.
“Una ventana de esperanza”
“Hubo algunos papás que no les quedó más remedio que tirar la esponja con respecto al diagnóstico de sus hijos”, comentó Luis Cárcamo, coordinador y terapeuta ocupacional del Centro de Rehabilitación de Puerto Williams, frente a la desafiante rutina logística que implicaba cada viaje a Punta Arenas para las familias.
“Llegar a Puerto Williams ha sido un desafío personal y familiar importante para todo el equipo, pero lo asumimos con vocación y profesionalismo; pese al aislamiento, sabemos que lo que hacemos responde a una necesidad real de la comunidad, y eso nos da la tranquilidad y el sentido para seguir adelante. Con esto se les abre una ventana de esperanza para conseguir avances concretos”, concluyó Cárcamo.
Paratenimesista magallánico da el salto al circuito internacional pese a brechas de financiamiento
- A sus 17 años, Salvador compite fuera de Chile en paratenis de mesa tras formarse en procesos de rehabilitación en Magallanes. Su trayectoria evidencia el potencial deportivo que emerge desde regiones extremas, pero también las limitaciones estructurales para sostener una carrera internacional.
Desde Magallanes, competir a nivel internacional, no depende únicamente del rendimiento deportivo. La distancia geográfica, los costos asociados y una cobertura parcial de los programas públicos configuran un escenario donde el desarrollo de carreras paralímpicas exige, además de talento, una constante gestión de recursos.
En ese contexto, el avance de Salvador Valle –paratenimesista de 17 años con una discapacidad poco visible– da cuenta de un fenómeno mayor: trayectorias que logran proyectarse desde el extremo sur, pero que siguen dependiendo en gran medida del esfuerzo individual y del apoyo privado para sostener su presencia en el circuito internacional.
―¿Cómo pasas de jugar por hobby a competir en el paratenis de mesa?
―Juego tenis de mesa desde los 9 años y fue como a los 14 años cuando jugué mi primer nacional. La verdad es que no lo tenía en mente, fue más porque el profesor hizo la gestión. Como mi discapacidad es poco notoria –soy clase 10–, nunca lo había visto por ese lado. Fue después cuando empecé a entender cómo funcionaba el sistema y las categorías.
―¿Qué rol jugó la rehabilitación en tu desarrollo, más allá del deporte?
―Fue superimportante. Desde chico estuve en el centro de rehabilitación, con terapias, piscina y todo eso, durante varios años. Me dieron el alta hace poco tiempo. Todo ese proceso ayuda mucho, no solo en lo físico, sino también en la confianza. Y el deporte también aporta harto, porque te permite seguir desarrollándote y superándote.
―¿Qué es lo más complejo de proyectar una carrera internacional desde Magallanes?
―El financiamiento, sin duda. El programa Promesas Chile me cubre los pasajes dentro de Chile, pero los internacionales no. Entonces, tengo que buscar patrocinadores por mi cuenta, hacer gestiones todo el tiempo. Por ejemplo, para un campeonato en Brasil, el puro hotel me costaba cerca de mil dólares. Siempre se logra juntar, pero es difícil y desgastante.
―¿Qué significa para ti representar a Magallanes en competencias fuera de la región o del país?
―Es superimportante para mí. Como todo magallánico, tengo la región muy arraigada en mi identidad. Poder llevar el nombre de Magallanes a otras ciudades o países es algo bien impactante. Siempre ando con la bandera, porque es una forma de representar de dónde vengo.
―¿Cómo proyectas tu carrera y qué te gustaría construir a futuro?
―Ahora mi foco está en mejorar, más que en los resultados inmediatos. Se viene la universidad, me gustaría poder conseguir una beca y seguir compitiendo desde ahí. También quiero estudiar kinesiología, porque siento que quiero devolver lo que recibí en rehabilitación. Me gustaría trabajar en eso más adelante, quizás en el área deportiva o con niños.
Hoy Magallanes vuelve a moverse entre dos extremos: un desarrollo cada vez más sofisticado y fragilidades estructurales que siguen presentes.
¿Será parte de la naturaleza de un territorio austral, fragmentado y marcado por el centralismo chileno?
Te invito a que lo descubramos juntos cada miércoles en Aquí Magallanes.
Si tienes algún comentario, duda o información que quieras compartir, puedes escribirme a aquimagallanes@elmostrador.cl.
¡Hasta la próxima semana! Y no olvides compartir este newsletter con quien sabes que le interesará.
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