Comunidades kawésqar sobre repatriación de ancestros: “Se les trató como piezas de museo”
Muy buenos días a todos ustedes, estimados lectores:
Les saludo una vez más desde la capital de la Región de Magallanes y de la Antártica Chilena.
Más de un siglo después de haber sido despojados de su tierra, tres ancestros kawésqar comienzan su camino de regreso desde Suiza. El acto de restitución abre una posibilidad de reparación, aunque también ha dejado diferencias sobre cómo se condujo el proceso y quiénes participaron de las decisiones.
La historia recuerda que el vínculo con un territorio no termina en sus fronteras ni se pierde necesariamente con la distancia. Está en la memoria de sus pueblos, pero también en el conocimiento de quienes recorren sus campos, observan su fauna o investigan sus aguas. Escuchar esas distintas experiencias resulta especialmente necesario cuando se discute cómo intervenir y proyectar el futuro de Magallanes.
A veces, ese conocimiento también llega de manera imprevista: una visita de autoridades puede extenderse por el mal tiempo y convertir un problema de conectividad, tantas veces planteado en reuniones, en una experiencia propia.
Esta semana recorremos algunas de esas formas de conocer, habitar y decidir sobre el territorio austral.
Les cuento lo de esta semana:
- Comunidades kawésqar cuestionan el proceso de repatriación de tres ancestros desde Suiza. Representantes de Nómades del Mar y Jetarkte denuncian falta de participación y objetan la representatividad de la Fundación Pueblo Kawésqar. Desde la organización responden que las decisiones se han trabajado con alrededor de 20 personas pertenecientes a siete núcleos familiares.
- Los vacíos ambientales que enfrenta el proyecto de hasta 115 pozos de ENAP en San Gregorio. El SEA pidió ampliar los antecedentes sobre fauna, recursos hídricos y patrimonio arqueológico. Entre las preocupaciones aparecen el canquén colorado, la ubicación aún indeterminada de las obras y los posibles efectos acumulativos con el proyecto vecino HNH Energy.
- Guías de pumas crean una asociación gremial en Puerto Natales tras más de 20 años de actividad. La agrupación reúne inicialmente a más de 30 integrantes y busca impulsar capacitación, seguridad y buenas prácticas. Su propósito es acompañar el crecimiento del turismo de observación con mayor profesionalización y respeto por la fauna.
- Ciencia subantártica y gestión marina buscan nuevos puntos de encuentro. Un taller organizado por el CHIC, la UMAG y el Nodo Ciencia Austral abordó las posibilidades y limitaciones de las herramientas genómicas para monitorear la biodiversidad, apoyar la gestión pesquera y contribuir a la conservación. El desafío es dar continuidad a esa colaboración.
- Consejeros sesionaron en Puerto Toro y terminaron aislados por el mal tiempo. Tras una agenda en la provincia Antártica, la suspensión de vuelos obligó a la comitiva a permanecer dos días adicionales en Puerto Williams. La visita les permitió experimentar las dificultades de conectividad que forman parte de la vida en estos territorios.
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Comunidades kawésqar sobre repatriación de ancestros desde Suiza: “Se les trató como piezas de museo”
El pasado 10 de septiembre se realizó en Suiza un acto oficial de restitución de las osamentas de tres ancestros kawésqar desde el Museo de Historia Natural de Basilea, luego de haber sido despojados de su tierra hace más de 100 años.
Sin embargo, representantes de las comunidades kawésqar Nómades del Mar y Jetarkte cuestionan la participación y representatividad en este proceso. Desde la Fundación Pueblo Kawésqar, que asumió la interlocución ante las instituciones suizas, aseguran que las decisiones se han trabajado con personas pertenecientes a siete núcleos familiares.
Leticia Caro, representante de la Comunidad Kawésqar Nómades del Mar, asegura que se enteraron muy tarde de las gestiones que se estaban realizando, por lo cual no tuvieron acceso a participar de este proceso de repatriación.
“Debo señalar que estamos muy en contra de cómo se llevó a cabo el procedimiento, porque sentimos que en este caso, a los restos de estos fallecidos se les trató como piezas de museo y no como personas que fueron víctimas de un secuestro”, comentó.
Por otro lado, la dirigente indígena acusa que no existe representatividad de la fundación para las gestiones que se realizaron, y que dicho acuerdo no cumple con los estándares del Convenio 169 de la OIT.
“Además, las personas que componen esta fundación han obrado sistemáticamente en contra de nuestros derechos, por tanto, esto me parece como la cumbre de la vulneración”, agregó Leticia Caro.
Margarita Vargas, presidenta de la comunidad kawésqar Jetarkte, acusa que este acuerdo no fue consensuado por el pueblo kawésqar, y que representa un nuevo acto de “negacionismo y desconocimiento del marco de protección jurídica y de protocolos éticos”.
“Para nosotros fue un impacto muy doloroso, ya que este tipo de osamentas son colectivas y muchas comunidades no conocían sobre la fundación. Consideramos que es un acto aberrante que se ha hecho a espaldas del pueblo kawésqar, ya que abre heridas de procesos que pertenecen al pueblo en su conjunto”, comentó Vargas.
La Fundación Pueblo Kawésqar, según lo que sus representantes señalan, cumplió una función jurídica y de coordinación internacional dentro de este proceso. Desde la organización aclaran que se asumió la interlocución internacional porque fue dicha fundación la que investigó los antecedentes, estableció la relación institucional con Suiza y formuló formalmente la solicitud de restitución.
Según Francisco González, presidente de la Fundación Pueblo Kawésqar, el proceso de restitución no se organizó como una negociación entre presidentes de comunidades, sino a partir de personas y familias kawésqar que a lo largo de los años se han sumado a la iniciativa Ko Aswál, fundada en 2023. Se trata de una iniciativa de cooperación de largo plazo surgida del encuentro entre kawésqar e instituciones suizas y que aborda memoria, restitución, educación y sanación del trauma histórico.
“Se constituyó un equipo de trabajo kawésqar intergeneracional, integrado por alrededor de 20 personas pertenecientes a siete núcleos familiares, incluyendo mayores, adultos, jóvenes y niños. Ese espacio ha conocido los antecedentes, discutido alternativas y participado en decisiones sobre el retorno, las ceremonias, la delegación, el destino territorial y las acciones que deberán desarrollarse posteriormente en Magallanes”, comentó González.
Respecto de los cuestionamientos de las dirigentas, el presidente de la fundación sostuvo que “sus opiniones son legítimas y deben poder expresarse. Lo que no sería correcto es transformar esa diferencia de opinión en la afirmación de que no existió participación kawésqar, porque hubo y hay personas y familias que durante meses asumieron responsablemente el trabajo y las decisiones que hicieron posible este retorno”.
De igual manera, el dirigente asegura que las decisiones culturalmente relevantes deben continuar construyéndose con las personas y familias kawésqar que han asumido el proceso, manteniendo los espacios para quienes quieran contribuir a esta etapa del retorno de las osamentas.
“La reparación no consiste solamente en devolver físicamente a nuestros ancestros. También implica recuperar nuestra capacidad contemporánea de reunirnos, deliberar, establecer relaciones con otras instituciones y decidir cómo queremos relacionarnos con nuestro pasado y construir nuestro futuro. Ese es probablemente uno de los aprendizajes más importantes que deja este proceso”, comentó el presidente de la Fundación Pueblo Kawésqar.
Según la fundación, tras el acto oficial de restitución realizado en Basilea, corresponde ahora una etapa coordinada entre las instituciones suizas, chilenas y dicha organización, para asegurar un traslado digno hasta Chile y posteriormente a la isla Santa Inés, en la Región de Magallanes.
Sin embargo, la manera concreta en que se realizará su recepción, resguardo temporal, ceremonia y posterior reentierro continúa siendo trabajada colectivamente, según señala la organización, y requiere además coordinación institucional y territorial en Chile.
Los vacíos ambientales que enfrenta el proyecto de hasta 115 pozos de ENAP en San Gregorio
Durante un reciente recorrido por San Gregorio, el naturalista y experto en aves Ricardo Matus observó camiones transitando por campos próximos a sectores relevantes para la reproducción del canquén colorado. Según la información que recabó, estarían reconociendo rutas para una campaña de perforación hidráulica prevista para enero y desconoce por cuánto tiempo se extenderán las labores actuales.
“Desde nuestra visión, lo óptimo sería que esto ocurriera todo fuera de temporada, y no en este momento, cuando las aves vienen llegando y están a punto de comenzar la temporada reproductiva”, señala.
El proyecto de ENAP, avaluado en más de US$690 millones, pretende perforar y fracturar hidráulicamente hasta 115 pozos, por lo que enfrenta preguntas sobre sus efectos en la fauna, el agua y el patrimonio arqueológico. El Servicio de Evaluación Ambiental (SEA) pidió a la estatal ampliar sus estudios y justificar los resguardos previstos para el bloque Dorado-Riquelme y Manzano. Las observaciones quedaron reunidas en el Informe Consolidado de Solicitud de Aclaraciones, Rectificaciones y Ampliaciones (ICSARA), emitido el 14 de septiembre, que la empresa deberá responder hasta el 14 de octubre.
Una pregunta recorre el documento: cómo descartar impactos significativos cuando todavía no se define dónde estarán las plataformas y los caminos.
El bloque abarca 27.341 hectáreas, pero ENAP propone ocupar directamente un máximo de 315, equivalentes al 1,15% de esa superficie. El alcance ambiental depende, sin embargo, de cómo se distribuyan las obras. Descontadas las áreas de exclusión, podrían emplazarse dentro de más de 18 mil hectáreas. Por eso, el SEA exige precisar cuántas plataformas podrían construirse y evaluar la distribución que produciría los mayores efectos ambientales.
En fauna, las dudas comienzan por el terreno estudiado. ENAP realizó su caracterización en 40 puntos, cuya cobertura equivale a cerca del 2,9% del bloque. El organismo pide justificar si ese muestreo representa los distintos ambientes, especies y variaciones estacionales del territorio.
El canquén colorado no fue detectado en esa campaña. Sin embargo, el proyecto se encuentra dentro de su rango de distribución y existen registros recientes a distancias de entre 850 y 1.400 metros. El ICSARA exige analizar los humedales y praderas que podrían servirle de hábitat y establecer criterios verificables para excluir o reubicar obras.
Matus explica que las vegas de San Gregorio son uno de los dos principales espacios reproductivos de la especie en Magallanes y que históricamente llegaron a albergar más de la mitad de las parejas de la región. Su advertencia es que proteger el agua no basta para resguardar los nidos: las aves “podrían estar nidificando en cualquier arbusto en los alrededores del sistema de vega”.
“Siempre hay un riesgo asociado, que podría hasta no ser perceptible, porque uno no necesariamente tiene la capacidad de ver a las aves”, agrega.
ENAP deberá definir resguardos para lugares de reproducción, alimentación y refugio. También tendrá que proteger sitios reproductivos del ñandú, luego de encontrarse huevos durante el levantamiento, y analizar si los caminos y plataformas podrían fragmentar los ambientes utilizados por la fauna.
En materia de agua, el informe identifica omisiones concretas. Solicita incorporar un sector inundable que no fue considerado, ampliar las exclusiones hacia nacientes que alimentan humedales y justificar la franja de protección de 50 metros propuesta para los cauces.
Además, cuestiona que ENAP haya limitado el área de influencia hídrica a las 315 hectáreas de ocupación directa. Los efectos sobre aguas superficiales y subterráneas pueden extenderse más allá del suelo donde se construye, por lo que la empresa deberá revisar esa delimitación. También tendrá que explicar si los dos puntos de monitoreo propuestos permitirán detectar eventuales alteraciones.
El patrimonio arqueológico presenta otro vacío. Dentro del bloque existen 63 sitios y hallazgos registrados por proyectos anteriores, pero los sectores inspeccionados por ENAP no coincidieron con ellos. La prospección cubrió unas 746 hectáreas, con visibilidad del terreno mayoritariamente media o baja.
El ICSARA exige verificar esos registros en terreno, delimitar sus áreas de protección y aclarar dos nuevos hallazgos líticos. Con esos antecedentes, la estatal deberá justificar que sus obras no alterarán significativamente el patrimonio.
El Consejo de Monumentos Nacionales había solicitado terminar anticipadamente la evaluación y exigir un Estudio de Impacto Ambiental. El SEA no acogió esa petición: explicó que este tipo de proyectos puede evaluarse sin la ubicación exacta de cada obra, siempre que delimite la intervención máxima y considere el escenario ambientalmente más desfavorable. La exigencia sigue siendo demostrar que la información disponible permite evaluar ese escenario.
A ello se suma HNH Energy, cuya iniciativa colinda con el bloque de ENAP. El informe pide cruzar las áreas de influencia de ambos proyectos para determinar si sus efectos podrían acumularse o potenciarse sobre el territorio.
Enap recibió las observaciones de la autoridad ambiental respecto del proyecto “Desarrollo Minero Perforación y Fractura Hidráulica de Pozos de Hidrocarburos en el Bloque Dorado-Riquelme y Manzano”. Desde la estatal, aseguraron que actualmente están analizando los antecedentes para luego entregar las respuestas correspondientes en adenda, tal como establece el proceso.
Asociación Gremial de Guías de Pumas nace en Puerto Natales tras más de 20 años de actividad
Más de dos décadas después de las primeras experiencias vinculadas al avistamiento especializado de pumas en Torres del Paine, un grupo de trabajadores ligados a esta actividad decidió dar un nuevo paso: constituir en Puerto Natales la Asociación Gremial de Guías de Pumas de Chile.
La organización reúne inicialmente a más de 30 integrantes, entre ellos guías especializados, profesionales del turismo de naturaleza y personas dedicadas a la observación y fotografía de fauna. Su creación busca articular a un sector que se ha desarrollado durante años mediante distintas experiencias y formas de trabajo, en paralelo con el creciente interés nacional e internacional por observar al puma en libertad.
Los primeros antecedentes de esta actividad se remontan alrededor del año 2000, mientras que archivos de la Corporación Nacional Forestal (CONAF) sitúan su inicio en torno a 2004. Desde entonces, el avistamiento de pumas ha evolucionado hasta convertirse en una experiencia capaz de atraer visitantes que llegan a Chile específicamente para conocer la especie, de manera similar a quienes viajan a India por el tigre o al Pantanal brasileño por el jaguar.
“La asociación nace precisamente en este momento porque entendemos que es necesario organizarnos. Queremos unir a quienes desarrollamos esta actividad, aprender unos de otros, promover la capacitación y avanzar en buenas prácticas que permitan que el crecimiento del turismo del puma vaya acompañado de responsabilidad y respeto por la fauna”, señalaron desde la agrupación.
Entre sus primeras líneas de trabajo se encuentran la capacitación, la interpretación de fauna, la seguridad y la ética durante los avistamientos. La asociación también espera vincularse con instructores y especialistas de experiencia nacional e internacional, además de establecer relaciones con instituciones y otros actores que desarrollan actividades dentro y fuera del parque nacional.
Desde la organización recalcaron que su propósito es generar espacios de encuentro, compartir experiencias y construir acuerdos a partir del conocimiento acumulado por quienes trabajan directamente en terreno.
“No pretendemos regular ni fiscalizar a terceros. Esa no es nuestra función. Queremos aportar desde nuestra experiencia y ser parte de una conversación más amplia sobre cómo desarrollar el turismo de naturaleza de manera responsable”, sostuvieron.
Torres del Paine ocupa actualmente un lugar central dentro de esta actividad. Además de ser uno de los destinos más reconocidos internacionalmente para observar pumas en libertad, el territorio concentra una experiencia desarrollada durante años por guías, fotógrafos y operadores turísticos. El interés despertado en Magallanes también ha llevado a observar el potencial existente en otras regiones donde habita la especie, como Aysén.
Para la asociación, esa posible expansión representa una oportunidad, pero también exige considerar las características de cada territorio y priorizar la conservación. El reconocimiento internacional alcanzado por Chile como destino para observar pumas supone, a su juicio, una responsabilidad respecto de la forma en que continuará creciendo esta actividad.
Que la organización haya nacido en Puerto Natales tampoco es considerado un hecho casual. Sus integrantes reconocen la experiencia acumulada en torno a Torres del Paine y el papel que ha desempeñado Magallanes en el desarrollo del turismo especializado, aunque aclaran que no entienden ese liderazgo como una autoridad ni como propiedad sobre la actividad.
“La creación de la asociación marca un antes y un después. Después de muchos años trabajando de distintas maneras, entendimos que era necesario comenzar a organizarnos”, afirmaron.
La agrupación inicia ahora un proceso de articulación y aprendizaje, con el objetivo de avanzar hacia mayores niveles de profesionalización y contribuir a que el crecimiento del turismo del puma se desarrolle con conocimiento, seguridad, ética y respeto por una de las especies más emblemáticas de la Patagonia.
Centro Internacional Cabo de Hornos abre diálogo para vincular ciencia subantártica, gestión marina e industria
El Centro Internacional Cabo de Hornos (CHIC), la Universidad de Magallanes (UMAG) y el Nodo Ciencia Austral realizaron en Punta Arenas el taller “Ciencia Subantártica-Industria: Herramientas genómicas para el monitoreo de la biodiversidad marina, la interacción con la pesca industrial y las áreas protegidas”.
La actividad, desarrollada en dependencias del Instituto de Fomento Pesquero (IFOP), reunió a investigadores, profesionales y representantes de organismos públicos para analizar las posibilidades y limitaciones de las tecnologías genéticas y genómicas frente a los desafíos ambientales y productivos de la región.
Durante la jornada, especialistas presentaron experiencias vinculadas particularmente al uso de ADN ambiental –conocido como eDNA–, una herramienta que permite detectar material genético presente en muestras de agua y complementar los sistemas tradicionales de monitoreo de especies y ecosistemas.
Su aplicación puede aportar información para el estudio de la biodiversidad, el seguimiento de especies invasoras, la gestión pesquera y la administración de áreas marinas protegidas. Sin embargo, durante el taller también se abordaron sus limitaciones metodológicas, los requerimientos técnicos para interpretar los resultados y las condiciones necesarias para incorporarlas en procesos de gestión y toma de decisiones.
“El foco principal fue identificar algunos desafíos de la región y cómo los distintos actores podemos aportar a resolverlos desde la academia y los sectores público y privado. Entre las proyecciones que surgieron está la posibilidad de establecer un lenguaje común y articular nuevas instancias con estudiantes y sectores productivos”, comentó Carola Cañón, investigadora del CHIC y parte de la organización del taller.
Uno de los principales ejes del encuentro fue la necesidad de fortalecer la comunicación entre quienes desarrollan estas tecnologías y las instituciones que podrían utilizarlas. En ese sentido, la actividad buscó traducir sus posibilidades científicas en aplicaciones concretas y recoger preguntas, brechas y necesidades surgidas desde la gestión territorial.
La discusión adquiere especial relevancia en Magallanes, donde convergen ecosistemas marinos de alto valor ecológico, áreas protegidas y actividades como la pesca, la acuicultura, el turismo y el transporte marítimo. A ello se suman los efectos del cambio climático, la pérdida de biodiversidad y las mayores exigencias de monitoreo ambiental y sostenibilidad.
“El trabajo colaborativo con el CHIC ha avanzado desde conocer lo que hacemos hacia la identificación de puntos de colaboración y nuevas etapas de interés. Este taller nos permitió visualizar las herramientas disponibles y, para que el ámbito genómico tenga proyección en el tiempo, debemos definir una instancia de articulación permanente. Ese es el principal desafío”, sostuvo Erik Daza, director regional del IFOP.
La actividad también contó con transmisión en línea a través de YouTuve Live, lo que permitió ampliar la participación hacia universidades, centros científicos y profesionales conectados desde distintas regiones de Chile y desde países como Argentina, Brasil y Francia.
Desde las instituciones organizadoras indicaron que el encuentro constituye un primer paso para proyectar nuevas líneas de cooperación en torno al uso de herramientas genómicas en ecosistemas subantárticos, articulando capacidades científicas con las necesidades de monitoreo, conservación y gestión de los recursos marinos.
Consejeros de Magallanes sesionaron en Puerto Toro y terminaron aislados por el mal tiempo
Fueron a escuchar las necesidades de la provincia Antártica y terminaron experimentando una de ellas. Los consejeros regionales de Magallanes, encabezados por el gobernador Jorge Flies, sesionaron en Puerto Toro y Puerto Williams, pero no pudieron regresar a Punta Arenas el miércoles 9 de septiembre: el mal tiempo obligó a suspender los vuelos.
La agenda incluyó encuentros con vecinos, visitas a obras y una sesión en Puerto Toro, una de las localidades más apartadas de la región. Entre las demandas que escucharon estuvieron la falta de alcantarillado, los problemas de conectividad y la necesidad de protección ante plagas.
El frente climático dejó más de 13 centímetros de nieve entre miércoles y jueves. La escasa visibilidad impidió el aterrizaje de aviones en Puerto Williams y obligó a extender la permanencia de la delegación. El regreso se concretó el viernes 11, a las 14 horas, dos días después de lo previsto. Si el clima no mejoraba, el Gobierno Regional evaluaba trasladarla por barcaza.
El contratiempo puso la conectividad en un plano concreto para quienes participan en las decisiones de inversión regional. En la provincia Antártica, las condiciones meteorológicas pueden alterar cualquier planificación, incluso la de una comitiva oficial.
Hasta aquí nuestra edición de esta semana.
Desde el retorno de los ancestros kawésqar hasta las dificultades para salir de Puerto Williams, estas historias nos recuerdan cuánto importa conocer el territorio y escuchar a quienes lo habitan. Esa tarea también exige hacer preguntas, contrastar respuestas y seguir de cerca las decisiones que pueden cambiar la vida en Magallanes.
Gracias por acompañarme una vez más en este recorrido por la región. Nos reencontraremos la próxima semana con nuevas historias desde el extremo austral.
¡Un abrazo!
Si tienes algún comentario, duda o información que quieras compartir, puedes escribirme a aquimagallanes@elmostrador.cl.
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