Duro golpe a la agricultura campesina
Esta edición aborda el recorte de más de $50 mil millones a programas de Indap, los efectos de las lluvias y altas temperaturas sobre los arándanos, la solicitud de anular el permiso ambiental del embalse La Punilla y el reconocimiento nacional a una alfarera de Quinchamalí.
¡Hola, Ñuble, qué gusto saludarlos! Campo. Así podríamos resumir, en una palabra, el contenido de esta nueva edición de Aquí Ñuble, porque, quiérase o no, el mundo campesino termina siempre marcando el devenir de la región más joven del país. La actividad silvoagropecuaria no solo representa uno de los principales motores de la economía regional. La agricultura tradicional, además, sigue abasteciendo de alimentos naturales a una buena parte del país.
Por lo mismo, la discusión del presupuesto del Ministerio de Agricultura para el próximo año concita el interés regional. Más aún, cuando ya se conoce de un recorte de más de $50 mil millones en programas de Indap, que han sido históricamente relevantes para el desarrollo de la agricultura campesina en Ñuble. Distintas voces comienzan a alzar la voz sobre los efectos que las restricciones podrían generar en las comunidades rurales.
Afectados también se cuentan algunos frutales de exportación, como los arándanos, uno de los de mayor expansión en Ñuble, a raíz de las intensas lluvias primaverales y altas temperaturas de la mano de un “Niño reforzado”, como lo define un experto agroclimático que no duda en calificar al fenómeno como el “más grande” del que se tenga registro hasta ahora.
En tanto, un grupo de organizaciones comunitarias de San Fabián pidió a las autoridades medioambientales que dejaran sin efecto el permiso ambiental del embalse La Punilla, megaobra que en 16 años ha pasado por múltiples reestructuraciones, fallidas licitaciones y término anticipado de contratos, pero que curiosamente mantiene la misma Resolución de Calificación Ambiental (RCA) del año 2010, pese a que mucha agua ha pasado bajo el puente, incluyendo los efectos del cambio climático en la zona.
Sin embargo, el campo también es arte y cultura. Desde las entrañas de estas tierras surge la greda de Quinchamalí y toda una actividad alfarera en la zona. Una de sus exponentes, Mónica Venegas, obtuvo un reconocimiento nacional por una obra inédita vinculada a su experiencia de vida, que acá les relatamos en detalle.
¡Vamos a lo nuestro!
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Múltiples recortes a programas de Indap golpean duramente a la agricultura campesina

Indap.
La discusión del Presupuesto 2027 para el agro en el Congreso es seguida con especial interés en Ñuble, donde la actividad silvoagropecuaria y agroindustrial representa uno de los principales motores de la economía regional y concentra el 45% del empleo regional, del cual el 85% está en manos de pequeños productores.
De a poco, analistas y parlamentarios han dado a conocer antecedentes disponibles que hasta ahora ponen en jaque el desarrollo de la pequeña agricultura o agricultura familiar campesina. Así se refleja en la partida presupuestaria del Instituto de Desarrollo Agropecuario (Indap), que baja en más de $50 mil millones, apuntando al corazón de la agricultura alimentaria, cuya producción abastece a buena parte del país.
A juicio del diputado Francisco Crisóstomo (PS), el presupuesto recorta, además, el Programa de Desarrollo de Acción Local (Prodesal) en un 57,8% y el Programa de Desarrollo Territorial Indígena (PDTI) en un 66,4%. “Es inaceptable que se despoje de recursos a quienes trabajan la tierra a pequeña escala para inyectar un 440% más a grandes inversiones privadas. Si sumamos la caída en habitabilidad rural y en agricultura, están asfixiando nuestra identidad y nuestro motor de desarrollo local”, denunció.
Desde el oficialismo relativizan el recorte de Indap, señalando que más bien corresponde a una “modernización”. El diputado Cristóbal Martínez (UDI), quien cuenta con una base de apoyo electoral entre las comunas rurales y agrícolas de Ñuble, envió un “salvavidas de plomo” al agro campesino al criticar la labor de Indap. Aseguró el parlamentario que existe “cero innovación y cero tecnología”, agregando que la edad promedio de los agricultores de la zona oscila entre los 60 y 70 años, y que la reventa de maquinaria agrícola adquirida con fondos públicos es “un secreto a voces”.
Durante su exposición ante la Quinta Subcomisión Mixta de Presupuestos del Congreso, la directora nacional del organismo, Antonella Pecchenino, explicó que la propuesta del Gobierno considera recursos por aproximadamente $348.858 millones y una cobertura estimada de 163 mil usuarios a nivel nacional. En materia de inversión, la autoridad detalló que la planificación contempla aproximadamente $90 mil millones para inversión productiva y capital de trabajo, incluyendo recursos destinados al Programa de Desarrollo de Inversiones, obras de riego y apoyos para los ciclos productivos.
Es decir, las prioridades estarán centradas en capital para inversión por sobre los programas de desarrollo de la agricultura campesina. Una “contradicción”, afirma César Rodríguez, exseremi de Agricultura de Ñuble y Biobío, para quien la propuesta considera una restricción de recursos dirigidos al riego dentro del Ministerio de Agricultura y sus servicios. La Comisión Nacional de Riego (CNR), organismo que administra e implementa la Ley de Riego y Drenaje, explica que tiene una reducción en torno al 5% y, para el caso de Indap, también se aprecia una leve reducción en este item, con la complejidad de que los recursos dirigidos a créditos de enlace que facilitan el acceso de la agricultura familiar campesina a proyectos de la Ley de Riego se reducen significativamente (-48%), según detalló.
“Esta situación es particularmente sensible en Ñuble, más aún con el esfuerzo estatal de megaobras de acumulación, la necesidad de avanzar en la eficiencia y el ahorro de uso de agua en la agricultura, y la adaptación y mitigación que el país viene llevando a cabo frente al cambio climático”, sostuvo Rodríguez.
Detalló, además, que “llama la atención la reducción de un 24% en distintos servicios de asesoría técnica, incluso la no continuidad de algunos, como el caso del Programa Mujeres Rurales (INDAP-Prodemu) o el Programa de Transición hacia una Agricultura Sostenible (TAS). A ello se suma un aspecto central para el devenir de la agricultura familiar campesina: la reducción de recursos, incentivos y créditos para la inversión en sus sistemas productivos”, explicó.
Respecto de las voces críticas de Indap, como las del diputado Martínez, el exseremi sostuvo que existen los tribunales de justicia y la Contraloría General de la República para velar por el buen uso de los recursos públicos. En tal sentido, apuntó al “deber de todo ciudadano y con mayor razón las autoridades electas o designadas de velar por aquello, haciendo las denuncias respectivas y exigiendo transparencia de los recursos públicos”.
“Desde mi experiencia, la agricultura de Ñuble y los agricultores de nuestra región son personas esforzadas que han contribuido a su crecimiento, contribuyen al cuidado de nuestros recursos naturales y realizan una oferta de alimentos de alta calidad para nuestras familias y también para aquellas de otras latitudes”, indicó Rodríguez.
El diputado Martínez, en tanto, reafirmó sus dichos. “Me están funando por decir una verdad: yo sueño con un Indap 3.0 que tenga innovación, tecnología, fertilización por drones y, lo más importante, que Indap incentive a nuestros jóvenes para que se mantengan en sus territorios”.
Durante la sesión de la subcomisión mixta, parlamentarios plantearon observaciones sobre el ajuste presupuestario contemplado para el organismo en 2027, por lo que la votación fue postergada para continuar el análisis del resto de la propuesta.
Agroclimatólogo: “Este ‘Niño’ reforzado es posiblemente el más grande de la historia”
La combinación de lluvias abundantes, temperaturas más altas de lo habitual y una marcada inestabilidad atmosférica está configurando un escenario complejo para la agricultura de Ñuble. El comportamiento climático de los últimos meses, asociado a la presencia de un fenómeno de El Niño, ha sido particularmente intenso, condición que seguirá desarrollándose hasta fines de año.
Así lo cree el investigador y experto en agroclimatología de INIA Quilamapu, Raúl Orrego, quien explicó que este año se han registrado tres fenómenos relevantes para el sector agrícola. El primero es la escasez de frío y de heladas, que inicialmente podía considerarse una buena noticia para los cultivos, pero que se ha combinado con un aumento significativo de las precipitaciones.
“Desde julio en adelante, todos los meses han tenido superávit significativos”, sostiene, destacando que si bien el comienzo del año había sido “extremadamente seco”, la acumulación de precipitaciones permitió acercarse rápidamente a los valores normales, pero que incluso podrían ser superados debido a la actual condición de inestabilidad.
A las lluvias y la ausencia de frío se suma otro factor: la forma en que están ocurriendo las precipitaciones. “Estamos en una condición de mucha inestabilidad que es propia del Niño”, sostuvo Orrego, quien calificó el actual episodio como “un Niño bien reforzado, bien vigoroso”.
El investigador añadió que se trata de un fenómeno excepcional: “Es el Niño más grande de los que tenemos registro y posiblemente sea el más grande de la historia, y aún le queda un poco por crecer”.
Según explicó, el fenómeno alcanzaría su máxima intensidad entre noviembre y diciembre, cuando la temperatura del océano debiera llegar a su punto más alto.
Esta inestabilidad también se expresa en lluvias tormentosas, concentradas en determinados sectores y con una alta variabilidad espacial. “Entre dos estaciones meteorológicas que están a muy poca distancia puede llegar a haber diferencias enormes de 50 o 60 milímetros”, detalló. Los episodios, además, pueden estar acompañados de granizo, fuertes vientos e incluso tornados.
Para los frutales, el impacto puede ser directo. La intensidad de las precipitaciones puede provocar daños mecánicos por el golpe del agua y con mayor gravedad cuando se registra granizo. A ello se suma la combinación de calor y humedad, que favorece el desarrollo de enfermedades causadas por hongos.
La fitopatóloga de INIA Quilamapu, Daina Grinbergs, explicó que “las precipitaciones y la elevada humedad ambiental, sumadas a temperaturas medias-altas, constituyen el escenario óptimo para el desarrollo de los hongos”.
La especialista puso como ejemplo el caso de los arándanos, que están terminando su floración. Los restos florales infectados por hongos como Botrytis o Alternaria pueden convertirse en una fuente de infección para los frutos. El problema es que las enfermedades no necesariamente se manifiestan en el huerto: también pueden aparecer durante el almacenamiento o el traslado hacia los mercados de destino.
Grinbergs advirtió además sobre los hongos que afectan la madera de los arbustos. Las lluvias favorecen la liberación de esporas que, transportadas por el viento, pueden ingresar por heridas y generar nuevas infecciones. Entre los agentes de mayor importancia mencionó a Chondrostereum purpureum y hongos de la familia Botryosphaeriaceae, capaces de reducir la producción e incluso provocar la muerte de los ejemplares después de varias temporadas.
Por ello, recomendó realizar aplicaciones de productos químicos o biológicos en los momentos de mayor riesgo, rotando los ingredientes activos para evitar la resistencia, además de eliminar fuentes de inóculo y proteger las heridas de la madera. En los sectores afectados por granizo, la preocupación aumenta: “El golpe del granizo puede producir heridas que también son vías de entrada para patógenos, ya sea hongos o bacterias”, advirtió.
Un mensaje de Inacap
Miles de oportunidades de empleo en todo Chile: así será la Feria Laboral INACAP-CPC 2026
La feria se realizará en modalidad online y gratuita entre el 9 y el 13 de noviembre, período en que las personas podrán ingresar a la plataforma digital de la feria, explorar las ofertas disponibles, participar del ciclo de actividades online para fortalecer habilidades y postular a empleos desde cualquier lugar del país.
A su vez, contará con dos jornadas presenciales los días 10 y 11 de noviembre, entre las 09:00 y las 16:00 horas en INACAP Sede Chillán. La instancia es abierta a todo público, permitiendo a los asistentes conectar de manera directa con representantes de empresas, recibir orientación y conocer en detalle las vacantes que ofrecen. Dentro de las organizaciones que ya confirmaron su participación se encuentran: Essbio, Consorcio Chillán Uno, Copelec Telecom, Salfa, Scania, Frutícola Olmué, Sernatur, entre otras.
Prepárate para ser parte de la Feria Laboral INACAP – CPC 2026, la más grande de Chile en www.inacap.cl/ferialaboral.
Comunidades piden caducar permiso ambiental de Embalse Punilla tras 16 años sin concretar su construcción
Organizaciones comunitarias de San Fabián presentaron una solicitud ante la Superintendencia del Medio Ambiente (SMA) para que requiera al Servicio de Evaluación Ambiental (SEA) declarar la caducidad de la Resolución de Calificación Ambiental (RCA) que autorizó el proyecto Embalse Punilla, en noviembre de 2010.
La acción busca que se revise la vigencia del permiso ambiental de la megaobra de infraestructura hídrica sobre el río Ñuble, cuya inversión se estima en más de $415 mil millones. Las organizaciones cuestionan que el Estado busque reactivar su construcción sobre la base de estudios ambientales elaborados hace más de dos décadas, sin considerar adecuadamente los cambios que han experimentado el escenario mundial y el territorio.
“Estamos ante un proyecto con una RCA aprobada en el año 2010 que busca ejecutarse recién en el año 2028; es decir, 18 años de desfase de un estudio ambiental que además consideró información anterior a esa fecha. El Embalse Punilla no se hace cargo de los perjuicios que genera; más bien, las autoridades traspasan a nuestra comuna los costos y daños, que en la práctica nos cataloga como una comuna de sacrificio, y no estamos dispuestos a asumir esa condición”, señaló César Uribe, vocero del Movimiento Social en Defensa del Río Ñuble.
Según la solicitud de las comunidades, la línea de base ambiental fue elaborada con antecedentes levantados a comienzos de los años 2000, sin incorporar estudios sobre los efectos que el cambio climático ha tenido en las últimas dos décadas sobre los caudales del río Ñuble y los ecosistemas cordilleranos. Agrega que algo peor aún, que se hizo sin considerar los cambios en la intensidad y la frecuencia de las precipitaciones en la actualidad y que se proyectan en el futuro.
El escrito también advierte cambios en el estado de conservación de especies de flora y fauna, la existencia de nuevas áreas protegidas y el creciente desarrollo de actividades turísticas que dependen directamente del río y de su entorno natural.
A ello se suma la preocupación por la intervención en el bosque nativo y los posibles riesgos para las comunidades ubicadas aguas abajo, en un territorio expuesto a eventos climáticos extremos.
“Es relevante y necesario actualizar los estudios de impacto de este proyecto, pues la RCA actual fue realizada con datos de más de 15 años atrás, y estamos hablando de un megaproyecto con el potencial de generar ‘megaimpactos’, tanto en el entorno como en la economía y en la seguridad de los poblados que se encuentran río abajo”, advirtió Manuel Valdés, biólogo y director ejecutivo de ONG Dosel.
Por otro lado, el escrito apela al desarrollo turístico que ha crecido sustancialmente en la última década, particularmente en San Fabián, comuna declarada Zona de Interés Turístico, lo que se grafica “en un importante aumentado el número de empresas de rafting en estos años y avances en proyectos clave en este ámbito para el país y la región, como el paso internacional Minas-Ñuble y la futura nueva Área Protegida que está planificada en el valle de Bullileo”.
El Embalse Punilla ingresó al SEA en 2004 y obtuvo su aprobación en noviembre de 2010. Desde entonces, su desarrollo ha enfrentado sucesivos obstáculos. En 2016 se adjudicó la concesión a la Sociedad Concesionaria Aguas del Punilla S.A. (perteneciente a la italiana Astaldi), contrato que terminó anticipadamente en 2021.
Posteriormente, el Ministerio de Obras Públicas impulsó nuevas licitaciones para concretar la iniciativa, sin lograr adjudicar su construcción. El último proceso fue declarado desierto en junio de 2025, luego de que no se presentara ninguna oferta a la licitación.
Tras este resultado, el Gobierno decidió optar por una nueva modalidad de ejecución a través de la Dirección de Obras Hidráulicas. El proyecto contempla un embalse multipropósito en San Fabián y Coihueco, junto a la Ruta N-31, destinado a riego agrícola de unas 65 mil hectáreas, generación hidroeléctrica y reserva para consumo humano. Tendrá una capacidad útil estimada de entre 540 y 600 hm³, un muro de unos 136 metros de altura y una superficie inundada cercana a 1.700 hectáreas. Es una iniciativa pública del MOP, mediante la Dirección General de Concesiones, con una inversión estimada de US$410 millones.
La iniciativa fue presentada por el Gobierno en San Fabián, en septiembre último. “Esta vez queremos hacer las cosas diferentes: primero está la comunidad”, afirmó el delegado presidencial, Diego Sepúlveda, quien expuso el proyecto ante la comunidad y el Concejo Municipal, instancia en la que finalmente fue rechazado por la unanimidad de los ediles, quienes argumentaron que, “tal como está”, debe someterse a una nueva evaluación ambiental.
De acogerse la solicitud, el proyecto perdería su actual autorización ambiental y tendría que someterse nuevamente al Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental para obtener un permiso que permita su ejecución.
Con modernas instalaciones abre sus puertas el nuevo Instituto Teletón Ñuble

Teletón.
A pocos días de una nueva cruzada solidaria, el nuevo Instituto Teletón Ñuble abrirá oficialmente sus puertas este jueves 29 de octubre, luego de completar la instalación de su equipamiento y obtener la resolución sanitaria que autoriza el funcionamiento de sus distintas unidades de atención. El nuevo centro de rehabilitación, emplazado en Chillán, fue financiado íntegramente por el Gobierno Regional, con una inversión superior a los $14.840 millones.
La autorización fue emitida esta semana por la Seremi de Salud, tras un proceso de revisión de las condiciones sanitarias y operativas del recinto. El documento permite el funcionamiento de las principales dependencias clínicas, entre ellas la sala terapéutica, la sala de procedimientos ecográficos, el box multipropósito, el gimnasio de terapia ocupacional y el laboratorio de órtesis y prótesis.
El gobernador regional, Óscar Crisóstomo, visitó las instalaciones para conocer al equipo que estará a cargo de las primeras atenciones y destacó que el centro representa la concreción de un proyecto largamente esperado por las familias de la región.
“Lo más importante es destacar este esfuerzo que ha hecho Ñuble, con los fondos de la región, con las personas de la región”, afirmó.
El recinto cuenta con más de 3.600 metros cuadrados de infraestructura médica y terapéutica y ya tiene la totalidad de su equipamiento y mobiliario instalado y operativo, por lo que se espera que pueda iniciar sus prestaciones con estándares similares a los de los otros 15 institutos de la red Teletón en el país.
A cargo de esta primera etapa estará un equipo de 19 funcionarios, integrado por kinesiólogos, terapeutas ocupacionales, psicólogos, trabajadora social, profesionales de educación física y arte, enfermeras, técnicos en enfermería, además de personal administrativo y de gestión social y voluntariado.
El director de Teletón Ñuble, Daniel Concha, destacó además el origen regional de los profesionales, pues cerca del 90% son de Ñuble y provienen de comunas como El Carmen, San Nicolás y Chillán.
Entre quienes regresaron a la zona para integrarse al nuevo centro está la kinesióloga y coordinadora terapéutica Carolina Silva, quien durante dos décadas trabajó en Talca. “Estoy muy emocionada de poder volver a mi ciudad”, comentó, valorando la posibilidad de continuar su trayectoria en Teletón y, al mismo tiempo, reencontrarse con su familia.
Desde la autoridad sanitaria recalcaron que la resolución era un requisito indispensable para iniciar la atención de pacientes. La seremi de Salud, Paulina Arriagada, señaló que los equipos realizaron una revisión exhaustiva para verificar el cumplimiento de las exigencias necesarias para la operación del establecimiento.
Con la autorización ya emitida, el desafío inmediato será comenzar el proceso de atención de las primeras familias. Concha explicó que estas deberán realizar previamente la coordinación correspondiente para iniciar los protocolos de ingreso y atención.
El nuevo Instituto Teletón Ñuble se estima que atenderá a más de 700 familias, las que dejarán de viajar a los centros de rehabilitación ubicados en otras regiones.
Mónica Venegas, alfarera de Quinchamalí: “Cada pieza que hacemos es única”

Mónica Venegas se adjudicó el Sello de Excelencia a la Artesanía 2026.
La tradicional alfarería de Quinchamalí tuvo un importante reconocimiento de la mano de una de sus principales exponentes. Con su “Relicario de mis Recuerdos”, Mónica Venegas (61) ganó el Sello de Excelencia a la Artesanía 2026, distinción del Comité Nacional de Artesanía, que integra el Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio (Mincap) y la Escuela de Diseño de la Pontificia Universidad Católica de Chile, con el patrocinio de la Oficina de la Unesco en Santiago y el Consejo Mundial de Artesanía Latinoamérica.
La obra ganadora consiste en un contenedor de greda negra tipo olleta, con tapa, tres patas, vuelos y detalles esgrafiados de la tradicional alfarería de Quinchamalí, con la que la artesana buscó representar y atesorar las pérdidas familiares que ha tenido en el último tiempo.
“Esta pieza inédita la había hecho con anterioridad y cobró vigencia porque estos últimos años he sufrido varias pérdidas familiares. La semana pasada nomás debí sepultar a uno de mis hermanos”, cuenta la alfarera, quien explica que “la gente antigua guardaba sus cosas más queridas en estos relicarios y eso es lo que quise representar”.
Este es el segundo Sello de Excelencia a la Artesanía que recibe. En 2017 lo obtuvo con “Mujer Alfarera”, trabajo con el que también fue reconocida por la Unesco. “Estas distinciones para mí son reflejo de que el camino que tomé cuando me volqué a este oficio no estuvo equivocado. Cuando descubrí la greda fui otra, me transformé. Fue una oportunidad de autonomía, de vida, de independencia, de crecimiento y de visibilizar nuestro territorio”, relata.
Nacida y criada en Santiago, la artesana estudió confección de vestuario y en 1984 se radicó en la Región de Ñuble junto a su marido, pequeño agricultor con quien tiene cuatro hijos. Ahí las tías de su esposo la iniciaron en la alfarería: “Cocer la greda a más de 900 grados de temperatura, ver cómo las piezas pasan de rojo vivo a negro intenso, teñirlas, fue algo que no conocía y me cautivó. Ser artesana estaba predestinado para mí”, cuenta.
Sobre esta alfarería con denominación de origen, que le ha valido ser Tesoro Humano Vivo, llevar su trabajo a la Expo Milán y viajar a Perú, México y Marruecos, dice que se sabe poco. “Hay gente que cree que las piezas se hacen en serie, pero no existe una igual a otra. Las guitarreras, que representan a las cantoras populares y al matriarcado de Quinchamalí, los chanchitos y hasta las pailas son piezas únicas que cuestan mucha pega y mucho humo”.
Cuenta que durante el verano se recolecta la greda que usarán el resto del año –así como el guano de vacuno para la cochura y el de caballo para el teñido– y que elaborar las piezas va mellando la salud de las alfareras con el paso del tiempo: “La mayoría termina con enfermedades pulmonares, reumáticas o a la vista”.
Su día, agrega, parte extrayendo la materia prima en diferentes terrenos de la zona, para luego secarla. Remoja lo que empleará, le agrega arena amarilla y la amasa con los pies. La deja reposar, elimina cascajo, carboncillo, semillas y raíces, y bastonea para cortar el trozo que va a usar. Las piezas utilitarias se trabajan en una tabla lisa desde la base, y las ornamentales, con una esfera de inicio. Se paletea, se orea y se comienza a armar.
Luego vienen el bruñido, el secado, el lustrado a la antigua (con grasa de ave) y el esgrafiado con una aguja de victrola, con motivos tradicionales: flores de cerezos, hojas de higueras, espigas de trigo. En verano, las piezas se ponen al sol y luego al fuego. En invierno son ahumadas en canastos de alambre y de ahí van a la cochura. Se quita el hollín y se pone el colo blanco en los dibujos
En 2016, Venegas y otras seis artesanas de Quinchamalí trabajaron en las 207 piezas que dieron vida al mural a Violeta Parra en su casa natal de San Carlos, uno de sus orgullos. “El resultado fue impactante. Así como Violeta alguna vez promovió nuestra artesanía, nosotras le devolvimos la mano y la retratamos desde su nacimiento hasta que nos dejó”, relata.
Actualmente, la alfarera integra el Servicio de Asesoría Técnica (SAT) de Turismo Rural de Indap Ñuble, donde se adjudicó un taller en el que recibe a los visitantes y realiza talleres y capacitaciones.
A su juicio, la alfarería debiera ser una asignatura obligatoria en los colegios de la zona, ya que así los niños y niñas de Quinchamalí podrían enamorarse de la greda tal como ella lo hizo.

“Relicario de mis recuerdos” es el nombre de la pieza ganadora.
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