El banquero de Goldman Sachs que inventó el concepto dice que un banco BRIC es inevitable
Los dirigentes de los mayores mercados emergentes del mundo se están acercando a la creación de un banco de desarrollo propio, según el presidente de Goldman Sachs Asset Management, Jim O’Neill.
Los países del llamado BRICS –Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica- han dedicado este año a evaluar una propuesta india de crear un banco multilateral que estaría financiado exclusivamente por esas naciones y financiaría los proyectos que se desarrollen en ellas.
Aunque los chinos dudan de apoyar la idea, podrían decidir hacerlo si los países ricos siguen demorando el respaldo a un cambio destinado a dar más poder de voto a las economías emergentes en el Fondo Monetario Internacional, le dijo ayer O’Neill a Tom Keene en la Cumbre FX de Bloomberg Link en Londres.
“Los chinos podrían abandonar el barco”, dijo O’Neill, que acuñó el término BRIC hace una década.
Estados Unidos hasta ahora no ha ratificado un acuerdo de 2010 que daría más poder a los mercados emergentes en el FMI y haría de China el tercer miembro más poderoso. Las negociaciones por un cambio en los derechos de voto en 2014 ya revelan desacuerdos respecto a la forma de calcular la reestructuración.
O’Neill explicó que China está pasando a una mejor “calidad” de crecimiento luego de centrarse en la “cantidad”, y que su economía ahora crecerá a un ritmo de entre 6 por ciento y 8 por ciento.
“China nos está diciendo que está satisfecha con tener menor crecimiento en el futuro”, señaló O’Neill, agregando que preveía más reformas en la economía y el sistema financiero del país.
Desaceleración del crecimiento
China esta semana informará que el crecimiento económico se desaceleró a 7,4 por ciento en el tercer trimestre, según la mediana de estimaciones de los economistas consultados para una encuesta de Bloomberg News. Se trataría del ritmo anual más débil en tres años.
En cuanto a la zona euro, O’Neill opinó que las acciones en la región siguen “muy, muy” baratas. Afirmó que el presidente del Banco Central Europeo, Mario Draghi, dejó fuera de juego al Bundesbank al convencer a la canciller alemana Angela Merkel de apoyar el programa de compra de bonos a que se oponía el titular del banco central del país, Jens Weidman.
Eso “redujo al Bundesbank a un grupo de protesta”, consideró O’Neill. “Nadie pasó por alto al Bundesbank de esa manera desde que cayó el Muro de Berlín”.
O’Neill prevé que el Índice Standard Poor’s 500 terminará el año en alrededor de 1500 y confía en que los legisladores estadounidenses llegarán a un acuerdo para evitar el llamado abismo fiscal de US$607.000 millones en recortes de gasto federal y aumentos de impuestos que entrarán en vigencia en enero a menos que intervenga el Congreso de los EE.UU.
O’Neill, ex economista jefe de monedas de Goldman Sachs, anticipa que el dólar australiano caerá por debajo de US$1.
“Creo que los días en que el dólar australiano estuvo por arriba de la paridad están contados”, dijo. “Yo estaría a favor del euro en lugar del dólar australiano”.