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Precios congelados afectan al mayor fabricante de golosinas de Argentina

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Los bonos en dólares vendidos por Arcor SAIC están perdiendo posición debido al repunte más grande de la deuda de países emergentes por temor a que un congelamiento de precios implementado por los supermercados reduzca las ganancias para el fabricante más grande de golosinas de América Latina.

La deuda de Arcor con vencimiento en 2017 rindió 0,9 por ciento desde que minoristas entre los que se cuentan Wal-Mart Stores Inc. y Carrefour SA acordaron con el gobierno no subir los precios el 4 de febrero. En ese mismo período, los bonos corporativos de Argentina rindieron 3 por ciento y la deuda de empresas de productos para el consumidor latinoamericanas aumentó 2,9 por ciento. Los pagarés de Arcor tuvieron el segundo mejor desempeño correspondiente a deuda corporativa argentina en 2012 en tanto sus productos eludieron los topes para el costo del pan, la carne y la leche, muestran datos compilados por Bloomberg.

La presidenta Cristina Fernández de Kirchner presionó a los supermercados para que mantuvieran los precios en tanto tiene dificultades para frenar la inflación que los economistas estiman en 26 por ciento, más del doble de la tasa oficial y la más alta de la región.

Si bien los bonos de Arcor rinden 6,1 por ciento, el nivel más bajo en Argentina después de Petrobras Argentina SA, los límites a lo que pagan los consumidores para comprar sus chocolates Rocklets y la goma de mascar Topline implican que ya no puede trasladar los costos de los salarios en alza.

“Hasta la fecha superaban el desempeño del mercado porque habían eludido los controles de precios y se consideraba que pasaban desapercibidos pero ya no pueden eludir la vigilancia”, dijo Richard Segal, el responsable de estrategia crediticia internacional de Jefferies Group Inc. de Londres.

Ganancia se desploma

La ganancia neta de Arcor cayó 19 por ciento en 2012 hasta 384 millones de pesos (US$75,6 millones) conforme los gastos administrativos subieron un 20 por ciento, según documentación presentada por la empresa. Los ingresos crecieron 11 por ciento hasta 13.900 millones.

Si el aumento de las ventas se aplasta “durante un tiempo y no pueden bajar los costos cambia considerablemente el beneficio de explotación”, dijo Segal.

Los supermercados de Argentina aceptaron congelar los precios durante 60 días, o sea hasta el 1 de abril, en una reunión mantenida el 4 de febrero con el secretario de Comercio interior Guillermo Moreno. El diario La Nación informó la semana pasada que el gobierno se propone extender la medida.

El gobierno también presionó a los supermercados para que dejaran de hacer publicidad en los diarios, donde promocionaban sus descuentos, según Adepa, una asociación que representa a los diarios argentinos.

Es demasiado prematuro evaluar el impacto del congelamiento dado que Arcor podría estar en condiciones de aumentar los precios en abril si no se extienden los controles, según Verónica Améndola, analista de Moody’s Investors Service.

“No sabemos qué efecto tendrá esto en el balance general de la empresa porque desconocemos el alcance de los controles de precios, cuánto durarán y cómo se ajustará la empresa”, dijo Améndola en una entrevista telefónica desde Buenos Aires. “Arcor es muy grande, con más de 12.000 millones de pesos en ventas y negocios fuera de Argentina, de modo que yo esperaría al menos hasta ver las ganancias trimestrales”.

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