La duquesa de Cambridge elige cochecito alto para su bebé y Bugaboo podría tener auge de ventas
Mientras el mundo espera la noticia del nacimiento del bebé del duque y de la duquesa de Cambridge, todos los ojos se posan en la fabricante de carritos para bebé Bugaboo, que tiene su sede en Amsterdam.
Cuando la pareja real salga a pasear con su primer hijo, que puede llegar en cualquier momento, el cochecito alto inglés de cuatro ruedas que elijan será un apoyo tácito que disparará una fiebre publicitaria que el dinero no puede pagar. Y los informes de la prensa británica señalan que la duquesa, anteriormente Kate Middleton, ya compró un Bugaboo.
“No hay nada más grande para una marca que recibir el apoyo real”, dijo Richard Cope, director de tendencias de la consultora londinense de mercado, Mintel.
El 27 de abril, el The Daily Mail dijo que la duquesa había comprado un Bugaboo azul, que es una marca presente entre estrellas como Sienna Miller y Elton John. Pese a que la sociedad de capital cerrado no cuenta con “ninguna señal” de que el bebé real irá subido a uno, estaría “encantada de que un ícono del estilo, como lo es su Alteza Real, eligiera un Bugaboo para el primer hijo”, dijo el vocero Max Dundas.
La cadena de supermercados Asda, de Wal-mart Stores Inc., informó un 57 por ciento de aumento en las ventas de moisés de paja después de que se retratara a la Duquesa con uno de la boutique lujosa. Para Chris Hirst, máximo responsable ejecutivo de la agencia de publicidad Grey London, así y todo, es probable que el más grande beneficiario del nacimiento real sea el fabricante de cochecitos altos ingleses o de carritos bajos para bebé.
El cochecito MacLaren
Si elige un Bugaboo, la casa real podría molestar a los tradicionalistas que quieren que ella compre productos ingleses, advierte Graham Hales, máximo responsable ejecutivo de Interbrand London.
“La familia real entiende su función en la representación de Gran Bretaña, en especial, en el marco de una economía tan desafiante”, dijo Hales. “Las empresas británicas buscan respaldo”.
MacLaren, que es una sociedad de capital cerrado del Reino Unido que fabrica cochecitos altos desde hace casi medio siglo, precisa impulsar su imagen. Hace cuatro años, la empresa retiró los carritos de Estados Unidos, tras los informes de que hubo cortes en las yemas de los dedos de, al menos, doce chiquitos en el curso del decenio anterior. A fin de captar algo del resplandor que trae consigo el inminente nacimiento, MacLaren ofrece un conjunto de productos por US$360, el Royal Baby Techno XT Style Set, que es un carrito bajo con retocado con símbolos ingleses, como la Union Jack, que es la bandera del Reino Unido.
Las ventas de cochecitos altos y bajos en el Reino Unido subirá un 13 por ciento a 288 millones de libras esterlinas (US$438 millones) durante los doce meses que abrieron el 1 de julio, ya que los padres de estreno quieren seguir la elección que haga el matrimonio real, según el centro de investigación de consumo minorista, Centre de Retail Research. También se esperan ganancias para los fabricantes de prendas, cunas y juguetes para bebés, según ese mismo grupo.
El vestido Reiss
Las elecciones de la Duquesa ya impulsaron a varias empresas. Cuando usó un vestido Reiss para la reunión con el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, en 2011, el sitio web de la minorista colapsó dos horas y media, a causa de la elevadísima demanda. En Estados Unidos, el vestido se agotó antes de que los negocios abrieran, ya que los clientes lo compraron por teléfono. Ese ejercicio fiscal, las ventas de Reiss subieron un 5,2 por ciento a 100 millones de libras esterlinas.
“Notamos que hubo un aumento de relevancia en términos de interés en la marca y de conocimiento de esta” desde que la Duquesa usó el vestido Reiss, dijo la vocera Helena Choudhury.
Para Richard Jaffe, analista minorista de Stifel Financial Corp., haciendo el balance, los famosos que usan productos no siempre ayudan. La aparición de 2008 que hizo Michelle Obama en el programa The Tonight Show With Jay Leno usando un pulóver amarillo de J. Crew Group Inc. no bastó para evitar que, un mes después, la minorista tuviera que recortar el pronóstico de utilidades. Y las ganancias antes de impuestos del Reiss para el ejercicio que finalizaba el 31 de enero de 2012 cayeron un 18 por ciento a 3,02 millones de libras esterlinas.