Las incursiones españolas en los fondos de pensión son una mala noticia para los inversores
El Tesoro español podría encontrarse con que uno de sus mejores clientes está menos dispuesto a comprar sus bonos en tanto los problemas presupuestarios llevan al primer ministro Mariano Rajoy a meter la mano en un fondo del gobierno por segundo año.
El Fondo de Reserva de 59.300 millones de euros (US$78.000 millones), creado en 2000 para garantizar el pago de las pensiones en tiempos difíciles, fue utilizado por primera vez en diciembre para destinar 7.000 millones de euros a financiar las bonificaciones de Navidad y un aumento mensual a los jubilados. Nuevos retiros habrán extraído otros 4.500 millones de euros a fin de este mes para posibilitar el pago de bonificaciones de verano y devoluciones de impuestos a los jubilados.
“El fondo ya no está en condiciones de acumular activos, incluso podría tener que vender”, dijo José Antonio Herce, socio de la consultora Analistas Financieros Internacionales de Madrid. “Hay cada vez más pensiones que pagar y menos dinero que entra a la Seguridad Social. El fondo se licuará rápidamente ahora que hemos comenzado a sacar dinero de él”.
Rajoy depende cada vez más del fondo de reserva de las pensiones en momentos en que este cosecha retornos más bajos de la deuda soberana española, que representa el 97,5 por ciento de sus inversiones. El rendimiento a diez años ha bajado más de 310 puntos básicos desde el máximo de la era euro de 7,75 por ciento a que llegó hace un año y actualmente se ubica en alrededor de 4,69 por ciento. Las reservas se habían invertido enteramente en bonos del gobierno español hasta que el fondo empezó a comprar títulos extranjeros en 2004.
‘Mala señal’
España lleva un atraso de más de seis meses en la reforma del sistema de jubilaciones financiado mediante los impuestos. El déficit del sistema de seguridad social pasó del 0,1 por ciento del producto interno bruto en 2011 al 1 por ciento el año pasado y se pronostica que llegará al 1,4 por ciento este año. Los legisladores están debatiendo cambios pero es improbable que el gobierno elabore un proyecto de ley y logre que se lo sancione antes de un aumento anual programado de las pensiones, así como de la próxima bonificación de Navidad.
“Sería una muy mala señal que el gobierno tuviera que usar el fondo en noviembre ya que sería la quinta vez en poco más de un año”, opinó Manuel Gil, operador de renta fija de BCP Securities LLC en Madrid. “España necesita acelerar las reformas para ganarse la confianza de los mercados internacionales”.
Esta semana el gobierno dijo que la seguridad social necesita más efectivo dado que los aportes de las empresas y los empleados hasta junio se redujeron 1,57 por ciento mientras que el gasto aumentó 3,85 por ciento. La posibilidad de que recurra al fondo de pensiones otra vez este año depende de los flujos de caja, dijo una portavoz del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social, que pidió no ser identificada porque así lo exige la política del gobierno.