Se dispara la polución en Alemania y Merkel enfrenta revés ecológico
La polución del aire de Alemania va a empeorar por segundo año, ya que es el primer aumento que hay desde al menos la década de los años ’80, después de que la decisión de la canciller Angela Merkel de cerrar las plantas nucleares llevara a que estas consumieran más carbón para la generación de energía.
La nación, que busca liderar los esfuerzos de protección al clima que se hacen en Europa, probablemente produzca emisiones de gas invernadero más elevadas en 2013, además del aumento del 1,5 por ciento que se verificó para el año pasado, según el instituto de economía DIW, que actúa como asesor del gobierno.
Las empresas de servicios públicos, encabezadas por RWE AG y EON SE, aumentaron las importaciones de carbón en un 25 por ciento durante el primer trimestre a 10 millones de toneladas métricas, dijo la Asociación de importadores de carbón de la nación. Las elecciones son en septiembre, por lo cual la estrategia es darle un golpe de gracia a Merkel, que era ministra de Ambiente en la negociación del acuerdo de Kyoto de 1997, que impuso frenos a la emisión de dióxido de carbono y otros gases de invernadero.
“La tendencia de elevar las emisiones de CO2 en Alemania es alarmante”, dijo Claudia Kemfert., quien lidera la unidad de energía de DIW, que tiene su sede en Berlín. “La protección al clima es un objetivo clave del gobierno y los gases invernadero deberían disminuir y no trepar”.
El carbón es el combustible fósil más contaminante y los científicos lo culpan de contribuir con el calentamiento global. Merkel eligió cerrar las plantas de energía nuclear después del terremoto que hubo en Japón hace dos años y que trajo como resultado fugas en los reactores que eran propiedad de Tokyo Electric Power Co.
Para 2050, el gobierno de Merkel quiere triplicar el porcentaje de energía renovable que se consume en Alemania. Para los generadores de energía, el carbón se abarató respecto del gas natural, lo que facilita que haya más combustible sucio en la composición energética de la economía más grande de Europa. El cambio fue advertido por los que hacen campaña pro ambiente y amenaza con avivar el debate eleccionario.
Política “calamitosa”
“El aumento de carbón es calamitoso para la política ambiental y una mala señal del progreso realizado por Alemania en el cambio de energía”, dijo Gerald Neubauer, quien hace campaña en pro de Greenpeace, que se manifestó contra las líneas mineras de lignito en tres lugares de Berlín y su vecina Brandenburg el 26 de julio. “La administración Merkel ya no hace lo suficiente para proteger el clima”.
El partido Ecológico, que es el segundo grupo opositor más grande en Alemania, está en contra de que se construyan nuevas plantas a carbón y expresa su preferencia por el gas natural.
La mismísima Merkel manifestó tener inquietudes respecto del cambio afirmando, en la conferencia de energía en Berlín del 12 de junio, que esto de que el mercado favorezca al carbón en vez del gas natural, que es de combustión limpia, “no puede ser lo correcto a largo plazo”.