China quiere un sistema de salud occidental, pero tiene una población multitudinaria de ancianos
Los chinos cada vez comen más, compran más y juegas más, en una forma que sus pares de Occidente reconocerían de inmediato. También envejecen como estos, viven más pero, con frecuencia, limitados por enfermedades que los debilitan.
Se multiplicarán más del doble los casi 200 millones mayores de 60 años durante los próximos 40 años, por lo cual China enfrenta una avalancha de ancianos enclenques que no pueden vivir solos. Tampoco pueden confiarse en la tradición confuciana que manda a los hijos a cuidar a sus padres: la política de un solo hijo que impone el país originó como resultado que hubiera poca descendencia para que pueda compartir la carga; además, cada vez más chinos dejan el hogar para estudiar o trabajar.
Pese a que China gastó 1,1 billones de yuanes (US$179.700 millones) en el curso de los últimos cuatro años a fin de disminuir el costo de los medicamentos y dar cobertura médica básica a más del 90 por ciento de sus 1.300 millones, los servicios destinados a los ancianos han quedado atrás. Para rellenar el bache, el premier Ki Keqiang dijo el 16 de agosto que el gobierno iba a eliminar el papeleo burocrático a fin de estimular la inversión externa en un servicio de atención de financiación privada, que es muy común en Occidente.
“Va a tener que luchar con una carga enorme en términos de lo que significa atender a sus ancianos”, dijo Benjamin Shobert, director de administración de Rubicon Strategy Group en Seattle, quien le aconseja a las empresas sobre el modo como ingresar en los mercados de salud de Asia.
Viven más
Más de dos décadas de crecimiento económico récord hicieron que China fuese el consumidor de autos y teléfonos inteligentes más grande del mundo. Al mismo tiempo, el pueblo chino puede confiar en que vivirá en promedio de 76 años, siete años más que en la década de los años ’90, según muestran los datos de los Organización Mundial de la Salud. También pueden contar con vivir 16 años tras la jubilación, según los datos de Bloomberg.
Estas conquistas tuvieron su precio. El crecimiento dispar atrajo a las ciudades a cientos de millones de trabajadores rurales, lo que separó a las familias y les quitó su principal fuente de manutención a los ancianos.
La agitación social que desgasta la estructura multi-generacional de la familia china esta acompañada de cambios en materia de salud, según muestra un estudio que se publicó en la edición de junio de Lancet.
En la década de los años ’90, el perfil sanitario chino se parecía el de otros países en desarrollo, como Vietnam e Irak, según el documento del Centro Chino para el Control y Prevención de Enfermedades y la Asociación Médica de Peking. Para 2010, se parecía a las naciones ricas como Estados Unidos, y las dolencias que ganaban relevancia eran la enfermedad cardiovascular, los ACV, la hipertensión y la diabetes.
El informe decía que el “giro hacia la incapacidad crónica” planteaba el reto principal para el sistema de salud de China.
Enfermedad crónica
Más de la mitad de los estadounidenses mayores de 65 sufren de una o más enfermedades crónicas y más del 25 por ciento precisa que lo ayuden para realizar las actividades ordinarias como comer o asearse, según informa el departamento de Salud. En Estados Unidos, la atención de salud privada, que va desde visitas domiciliarias a instalaciones de atención a tiempo completo, generará más de US$300.000 millones de facturación anual para 2016, según el informe de diciembre de Freedonia Group Inc.
En China, estas opciones son las grandes ausentes.
“Todo lo que se precise como anciano: desde nutrición, pasando por cuidados asistenciales, hasta actividades recreativas, [es un] bache que hay que llenar en esta instancia”, dijo Bromme H. Cole, fundador del Instituto Gerontológico de China, que capacita a personal de salud. “Esta es una industria embrionaria todavía, es un caos, hay confusión, pero al mismo tiempo, significa una oportunidad enorme”.
La declaración del premier Li da señales de que los líderes de China sienten la presión que hay para que se acelere el crecimiento en el sector, a fin de que se puedan cumplir los compromisos realizados conforme al 12º Plan Quinquenal, dijo el mandatario.