El tren más rápido del mundo está listo para recomenzar las pruebas y Japón proyecta una nueva línea
Japón recomienza las pruebas del tren de levitación magnética más rápido del mundo que completará la red de trenes bala Shinkansen, no bien esté listo en 2027.
Central Japan Railway Co. tiene planes de comenzar a trabajar en la línea “maglev” de 5,1 billones de yenes (US$52.000 millones) que correrá entre Tokio y Nagoya ya en abril próximo. Las pruebas recomienzan hoy después de que la empresa invirtió un lustro en la construcción de la extensión de 24 kilómetros de vías de pruebas. El tren puede llegar a velocidades de hasta 500 kilómetros (310 millas) por hora.
En tan solo 40 minutos, los magleves cubrirán el trayecto de 286 kilómetros y llevarán pasajeros de Tokio a Nagoya, que es una ciudad de 2,3 millones de habitantes, según JR Central. Ante el reto de tener que excavar túneles por debajo de los rascacielos de Tokio y de los Alpes japoneses, no es probable que el proyecto pueda completarse a tiempo, aun cuando se estima que la población de Japón se reducirá.
“Creo que se lo va a terminar muy, muy tarde”, dijo Edwin Merner, titular de Atlantis Investment Research Corp. (Tokio), que gestiona cerca de US$3.000 millones en activos. “Si los cálculos poblacionales son correctos, bajará el uso del tren bala”.
La población de Japón puede bajar hasta 117 millones para 2027 contra los 127 millones que hay ahora, según los cálculos realizados por el Instituto nacional de investigación en población y previsión social. Para 2060, la población total puede caer a 80 millones.
Excavan túneles
Los magleves usan energía magnética a fin de impulsar a los trenes que así flotan sobre el suelo y, entre las dos ciudades, viajan casi al doble de la velocidad de los trenes bala (270 km/h).
A fin de hacer que el tendido sea linealmente recto como para que se pueda viajar a esa velocidad, la empresa tiene que excavar 248 kilómetros de túneles, o lo que es lo mismo, casi cinco veces la distancia del Eurotúnel (50 km).
“Para los túneles, no usamos radicalmente la nueva tecnología”, dijo Teruyoshi Nagashima, vocero residente en Tokio de JR Central. “Comenzaremos a trabajar en eso cuando consigamos la habilitación”, dijo y declinó indicar con exactitud cuándo principiarían las obras.
La preocupación en torno a los elevados costos de la construcción y la demanda incierta vienen alentando la resistencia a los planes existentes para trenes de alta velocidad en países como Estados Unidos y Reino Unido. California pugna por tender las vías para hacer una línea de alta velocidad de US$86.000 millones, después de que el congreso le eliminara los fondos para ese proyecto en 2012. La Autoridad de Trenes de Alta Velocidad de California también viene trabajando en la composición de demandas interpuestas a fin de impugnar el proyecto.