Marcha atrás en el repunte del cobre por sobreabundancia de oferta que se acerca a niveles del 2001
El mayor repunte del cobre que hubo en tres meses da marcha atrás en un momento en que los analistas anticipan que la más grande superabundancia en trece años agobiará el consumo proveniente de la economía china en pleno proceso de aceleración, que es la que precisa dos de cada cinco toneladas.
El año que viene, la producción superará la demanda en 408.000 toneladas métricas, (la mayor cantidad desde 2001), contra las 167.000 toneladas de 2013, que es lo que muestra el cálculo promedio de los 15 analistas consultados por Bloomberg
Los futuros subieron un 3,2 por ciento en agosto, que es el máximo en tres meses, tras las señales de la posible expansión en la industria manufacturera china. Los precios caerán en un 6 por ciento a US$6.800 por tonelada para fines de diciembre, según muestra la mediana a la que llegaron los anticipos de 13 analistas y un operador.
Tras el decenio en que los precios se quintuplicaron, este año caen el cobre y otros metales. Desde Rio Tinto Group hasta BHP Billiton Ltd., los productores sumaron 3,4 millones de toneladas al volumen de producción desde 2003, cifra cercana al consumo anual de Europa y Morgan Stanley espera que se añadan otras 4,1 toneladas para 2017. Para los cálculos de Macquarie Group Ltd, pese a que los precios están un 29 por ciento por debajo del récord que se estableció en 2011, todavía están un 50 por ciento por encima de lo que las minas más costosas precisan para llegar al punto de equilibrio.
“Tenemos esta inmensa ola de crecimiento en la oferta de cobre”, dijo David Wilson, analista de Citigroup Inc., en Londres, quien viene siguiendo la conducta de los metales desde hace casi dos decenios. “Los datos subyacentes de China están bien, pero no parecen sugerir que haya demanda en aumento. Los proyectos de minería y de expansión de refinerías que tienen lugar en este momento no se verán interrumpidos”.
Cotización de los metales para la industria
El cobre a tres meses cayó un 9,1 por ciento a US$7.209 por tonelada este mes en la bolsa London Metal Exchange (LMEX), en un momento en que el indicador LMEX de seis metales para la industria había bajado un 11 por ciento y la medición GSCI, de Standard Poor’s, de 24 artículos básicos había avanzado un 1,6 por ciento, liderada por el crudo y el algodón. El índice de acciones de todo el mundo MSCI All-Country World Index se apreció en un 7,8 por ciento y el índice de letras del tesoro Bloomberg U.S. Treasury Bond Index retrocedió en un 3,3 por ciento.
Los futuros rebotaron de la pérdida que tuvieron este año dando un salto del 17 por ciento, en parte por las interrupciones que tuvieron lugar, entre las que se cuentan, los accidentes en minas, el corte de suministro en una refinería y las existencias bajantes de chatarra en China. Algunas de estas causas ya están en proceso de revertirse y Freeport-McMoRan Cooper Gold Inc. ayer dijo que había finalizado la fuerza mayor que pesaba sobe las entregas de la segunda mina de cobre más grande del mundo: Grasberg (Indonesia), después de que el colapso ocurrido en mayo pasado en un túnel detuviera las obras.