Los bonos de 20% de Brasil Foods se suman a ventas récord en Argentina
Una división argentina de BRF SA, la mayor compañía de alimentos de Brasil, se suma a ventas récord de deuda en el mercado local en tanto las compañías sacan partido de una inflación del 25 por ciento para emitir en un peso depreciado.
Quickfood SA, que realiza más del 80 por ciento de sus ventas en el mercado local y es el mayor fabricante de hamburguesas de Argentina, dijo el 5 de septiembre que vendió 43 millones de pesos (US$7,5 millones) de bonos a un año y medio respaldados por su empresa madre de São Paulo a 2,24 puntos porcentuales por encima de la tasa de referencia badlar, que ese día fue de 18,3125 por ciento. Es el menor diferencial de rendimiento del año para los pagarés de similar vencimiento, según el Instituto Argentino de Mercados de Capitales o IAMC.
Ante costos de endeudamiento internacionales que casi duplican el promedio de los mercados emergentes, las compañías argentinas captaron US$6.500 millones en el mercado local de bonos este año, el ritmo más veloz desde por lo menos 2000. Quickfood recurre al mercado de bonos en pesos debido a que la inflación anual reduce el valor de su deuda y la moneda se deprecia al ritmo mensual más veloz desde 2009. La última vez que una compañía argentina vendió bonos en el extranjero fue en 2012, según los datos que reunió Bloomberg.
“Lo importante es que las compañías encuentran financiamiento casi a voluntad en el mercado local y en la moneda en que operan”, dijo Juan Pablo Vera, jefe de analistas de la casa de bolsa Tavelli Cía, en una entrevista telefónica desde Buenos Aires.
Debilitamiento del peso
El peso este año se debilitó 13,8 por ciento a 5,7035 por dólar y se prevé que caerá otro 4,9 por ciento para fin de año a 6, según la mediana de estimaciones de 21 analistas que participaron en una encuesta de Bloomberg. El dólar se fortalecerá a 8,16 pesos en 2015, según la mediana de estimaciones de cinco analistas.
Las compañías y los particulares que buscan protegerse de la inflación, que según los cálculos llega a más del doble de la cifra oficial, tienen prohibido comprar dólares para ahorrar al tipo de cambio oficial. En el mercado monetario ilegal, un dólar cuesta 8,88 pesos.
Quickfood también vendió 107 millones de pesos de bonos a tres años a 3,55 puntos porcentuales por encima de la badlar. La demanda fue de más del doble del monto ofrecido, informó BRF en un comunicado.
“Dados los múltiples tipos de cambio con que vivimos hoy en la Argentina, la reciente aceleración de la devaluación del peso en el mercado oficial y los pronósticos de adónde llegará, no creemos que sea conveniente vender bonos en ninguna otra moneda que el peso”, escribió en un correo electrónico Claudio Albarracín, gerente de finanzas de Quickfood. “Las expectativas de inflación para Argentina, más allá de las cifras oficiales, son mucho más altas que el badlar y el diferencial que recibimos en esta venta, y eso ayuda a la compañía a cancelar en tanto aumentan los precios de sus productos”.