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Bancos de mercados emergentes se ven amenazados en tanto declina auge del crédito

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Iván Weissman Senno
Por : Iván Weissman Senno Editor El Mostrador Semanal
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Los mercados emergentes más grandes del mundo se recuperaron con rapidez de la crisis financiera de 2008 porque consumidores y empresas se lanzaron a endeudarse. Ahora ese auge del crédito preocupa a los bancos de esos países.

Conforme las economías se enfrían, los préstamos de mal desempeño crecen desde Turquía hasta Sudáfrica. India inyecta dinero en entidades crediticias estatales que enfrentan una mayor deuda pendiente, mientras se ha dicho a los bancos chinos que deben incrementar las reservas por el mismo motivo.

La huida de fondos de los mercados emergentes este año ante la especulación de que la Reserva Federal de los Estados Unidos pronto comenzaría a reducir su política de crédito fácil, llevó a subir las tasas de interés en esos países y debilitó las monedas. Si bien la huida de capital se detuvo cuando la Fed decidió en septiembre continuar con las compras de activos, un cambio podría amenazar las economías y los bancos de los países en vías de desarrollo.

“El crecimiento del crédito en los mercados emergentes ha sido espectacular desde 2008 porque se volvió a subestimar el riesgo gracias a tasas de interés de cero por ciento en el mundo desarrollado”, dijo Satyajit Das, que vive en Sídney y es autor de una media docena de libros sobre el riesgo financiero. “Muchos deudores tendrán problemas para cumplir con sus obligaciones y la huida de dinero de esos mercados agravará los problemas. Estamos listos para una nueva crisis de mercados emergentes”.

Expansión del crédito

Hasta China, que no depende de flujos ingresantes de efectivo para financiar su expansión económica, se encuentra ante la opción de reestructurar sus industrias estatales endeudadas e ineficientes o de permitir una mayor inflación, según Das y otros analistas. Al igual que sus pares occidentales, los gobiernos de los mercados emergentes rescatarán a los bancos en problemas si el crédito se deteriora, lo que agravará la situación económica de esos países, dijo Das.

El Índice MSCI Emerging Markets Banks ha declinado 6,5 por ciento este año, en comparación con un aumento de 17 por ciento del Índice MSCI World Banks, que analiza las entidades crediticias en los mercados desarrollados.

Si bien es natural que el crédito se expanda junto con una economía, éste ha superado el ritmo del crecimiento económico en la mayor parte de los mercados emergentes. En China, el endeudamiento de las empresas creció a 132 por ciento del producto interno bruto el año pasado, mientras que fue de 104 por ciento en 2008, según el Banco Mundial. En Turquía, trepó de 33 a 54 por ciento, y en Brasil pasó de 53 a 68 por ciento. El crédito en Sudáfrica superó el 150 por ciento del PIB en 2012. La deuda de los consumidores crece con la misma rapidez en algunos países.

Burbuja de activos

Esos incrementos se han producido en un contexto de economías en desaceleración. China, que se expandió a un promedio de 10,6 por ciento en la década que terminó en 2011, creció sólo 7,7 por ciento el año pasado, según datos que recopiló Bloomberg. El crecimiento de India fue de 5 por ciento el año pasado, menos que un promedio de 7,8 por ciento.

Las crisis bancarias se ven precedidas por burbujas de precios de activos, grandes ingresos de capital y auges del crédito, según un estudio de los profesores Carmen Reinhart y Kenneth Rogoff, de la Universidad de Harvard. Su análisis de 66 países en dos siglos, que se publicó en la edición de noviembre del Journal of Banking and Finance, determinó que las causas de las crisis son las mismas en las economías desarrolladas y en las emergentes.

Desde que los mayores bancos de Brasil redujeron el crédito el año pasado, el gobierno ha usado firmas estatales para continuar expandiendo el préstamo. La participación de los préstamos en las entidades crediticias del estado trepó a más del 50 por ciento del total, mientras que era de alrededor de 35 por ciento en 2007, según datos del banco central.

La deuda de Brasil

Si bien la presidenta Dilma Rousseff ha asegurado que limitará el crédito por parte de las firmas estatales –Caixa Económica Federal, Banco do Brasil SA y el BNDES, el banco de desarrollo–, la expansión anual del crédito por parte de los bancos no se ha desacelerado mucho. Aumentó 27 por ciento en los 12 meses hasta septiembre, en comparación con 28 por ciento del período que finalizó en agosto. El ministro de Hacienda, Guido Mantega, dijo en una entrevista del 1 de noviembre que Brasil planea reducir los préstamos del BNDES un 20 por ciento el año próximo, conforme busca reducir el gasto del gobierno.

“¿Los bancos públicos en verdad retrocederán? Aún cuesta creerlo”, dijo Robert Stoll, un analista en Nueva York de Fitch Ratings, que cubre bancos latinoamericanos. “Los bancos del sector privado han desacelerado mucho la expansión del crédito, y el sector público los ha reemplazado”.

Voceros de Caixa y BNDES se negaron a hacer declaraciones. Paulo Rogerio Caffarelli, vicepresidente de banca mayorista de Banco do Brasil, dijo el mes pasado que el llamamiento del gobierno a reducir el crédito no se aplica a su banco.

Moody’s Investors Service redujo sus perspectivas sobre la deuda de Brasil el mes pasado y mencionó el apoyo del gobierno a esas entidades crediticias como una de las razones. Los impagos de préstamos a consumidores en los bancos brasileños crecieron a un récord de 8,2 por ciento en mayo de 2012, para luego ceder a 7 por ciento en septiembre de este año.

Inyección india

En India, las entidades crediticias que controlan el Estado han sido una importante fuerza en la economía durante mucho más tiempo. Su participación en el total de activos bancarios ha sido de alrededor de 75 por ciento durante más de una década. El Banco del Estado de India, la mayor entidad crediticia del país por activos, así como la tercera, Bank of Baroda, se encuentran bajo control del estado.

El Ministerio de Hacienda dijo el mes pasado que inyectaría US$2.000 millones en los bancos estatales a los efectos de contribuir a que reunieran más capital para hacer frente a las frecuentes moras, conforme la economía se desacelera. Goldman Sachs Group Inc. dijo que estima que el crecimiento se desacelerará a 4 por ciento en el año que finaliza el 31 de marzo, el ritmo más débil en más de una década.

Los préstamos de mal desempeño en los bancos indios treparon a 3,9 por ciento del total de préstamos al 30 de junio, mientras que eran el 2,4 por ciento en marzo de 2011, según el banco central. Fitch estima que los activos en problemas, que comprenden deuda de mal desempeño y préstamos reestructurados, alcanzarán el nivel más alto en 17 años: 15 por ciento del total de préstamos para 2015.

El mal desempeño de los préstamos queda oculto por medio de reglas que permiten a los bancos indios reestructurar la deuda en mora, según Michael Shaoul, presidente y máximo responsable ejecutivo de Marketfield Asset Management LLC.

“En Brasil al menos se ve cuáles son los problemas”, dijo Shaoul, cuya firma, que tiene sede en Nueva York, administra US$17.000 millones de activos. “En India no se sabe cuál es la gravedad de la situación. Todo queda oculto bajo una elevada inflación y una escasa transparencia bancaria”.

‘Presiones inflacionarias’

Alrededor de US$40.000 millones salieron de los 10 mayores mercados emergentes, a excepción de China, entre abril y julio, según datos que recopiló Nikolaos Panigirtzoglou, un analista en Londres de JPMorgan Chase Co., lo cual se revirtió en agosto y septiembre al ceder los temores a una retracción del estímulo de la Reserva Federal, escribió en un informe del 21 de octubre.

“Los bancos centrales aumentan las tasas de interés debido a las presiones inflacionarias que derivan del debilitamiento de las monedas”, dijo Ben Steil, director de economía internacional del Consejo de Relaciones Exteriores en Nueva York. “Pero ese límite crece. Es una espada de doble filo”.

Steil dijo que estima que los mercados emergentes con mayores déficits de cuenta corriente terminarán por recurrir al Fondo Monetario Internacional. Das, el escritor y ex operador, dijo que le preocupa que el FMI no cuente con los recursos para ayudar esta vez.

“Durante la última crisis de mercados emergentes, el resto del mundo estaba muy bien”, dijo Das. “Ahora el mundo desarrollado aún está lamiéndose las heridas. Hasta el FMI se ve limitado en el plano financiero. Será más difícil encontrar ayuda”.

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