Plan del nuevo alcalde de Nueva York para aumentar los impuestos a los ricos enfrenta oposición
La propuesta del nuevo alcalde de Nueva York, Bill de Blasio, de aplicar impuestos a los ricos para pagar la educación infantil temprana enfrenta obstáculos en la capital del estado en un año en que el gobernador Andrew Cuomo y los legisladores se presentarán a elecciones.
El plan de cinco años del nuevo alcalde para elevar el impuesto municipal a la renta a los residentes que ganen más de US$500.000 anuales necesita la aprobación del estado. Cuomo, demócrata como De Blasio, y los republicanos que controlan el senado junto con un grupo de demócratas disidentes, dicen que apoyan su llamado a poner en práctica programas pre-jardín de infantes. Respaldar un aumento impositivo para financiarlo es otra cosa, agregan.
“Hemos dicho que apoyamos el pre-jardín universal; la cuestión es ¿cómo lo pagamos?”, dijo Scott Reif, portavoz del senador Dean Skelos, republicano de Long Island que codirige la cámara. Skelos ha dicho que hay espacio en el presupuesto municipal de US$70.000 millones para financiar el programa.
De Blasio, de 52 años, ganó la elección por el mayor margen obtenido por un candidato que no estaba en el cargo con anterioridad en la historia de la ciudad, gracias a una campaña que describía una metrópoli dividida entre ricos y pobres. Primer demócrata elegido para administrar la mayor ciudad de EEUU en 20 años, dice que cobrar impuestos a los ricos para pagar la educación temprana infantil contribuiría a cerrar la brecha. Su temática igualitaria ya ha captado la atención del país. Después de una reunión el mes pasado sobre creación de empleos y equidad económica con el presidente Barack Obama y otros alcaldes recién elegidos, De Blasio emergió como vocero del grupo.
Tres dólares diarios
La propuesta del alcalde generaría US$530 millones a lo largo de cinco años subiendo el impuesto a los ingresos superiores a US$500.000 al año de casi 3,9 por ciento a 4,4 por ciento. Para los 27.300 contribuyentes que ganan entre US$500.000 y US$1 millón, el incremento promedio sería de US$973 al año, según la Oficina Independiente del Presupuesto, un organismo municipal.
“Eso es menos que tres dólares al día, aproximadamente el costo de un café con leche de soja pequeño en el Starbucks local”, dijo De Blasio refiriéndose al plan el 1° de enero cuando juró como alcalde ante el ex presidente Bill Clinton. “No les pedimos más a los ricos para castigar el éxito, lo hacemos para crear más historias de éxito”.
Los residentes más ricos de la ciudad, que componen el 1 por ciento, se llevaron a casa casi 39 por ciento de todas las ganancias en 2012, frente a 12 por ciento en 1980, según el Instituto de Política Fiscal, un grupo neoyorquino sin fines de lucro que se dedica a investigaciones.
‘Nuestra misión’
Para lograr la aprobación del plan, De Blasio tendrá que navegar Albany, donde tanto Cuomo como Skelos han dicho que quieren bajar los impuestos a la propiedad y corporativos en un estado con el peor clima fiscal para los negocios en EEUU, según la Tax Foundation, un grupo de investigaciones sin fines de lucro con sede en Washington. Cuomo designó dos comisiones para estudiar cómo reducir la carga fiscal.
El 63 por ciento de los votantes del estado de Nueva York respaldan la propuesta de De Blasio, según una encuesta realizada el 27 de noviembre por la Universidad Quinnipiac en Hamden, Connecticut. De Blasio ganó las elecciones de noviembre con un margen de 49 puntos.