lunes, 18 de noviembre de 2019 Actualizado a las 23:49

En el rol de una escritora fantasma

Llega “La Esposa”, la película que podría dar por fin el Oscar a Glenn Close con una historia feminista

por 30 agosto, 2018

En Chile “La Esposa” se estrenará el 6 de septiembre, y bien vale la pena verla, tanto por su calidad, como por ser la carta segura de presentación de Close para los próximos premios Oscar.
  • Compartir
  • Twittear
  • Compartir
  • Imprimir
  • Enviar por mail
  • Rectificar

“The Wife” (o “La esposa” como llegará a Latinoamérica) es la película que podría llevar, por fin, a Glenn Close a obtener -un hasta ahora- esquivo premio Oscar a mejor actriz.

A los 71 años, Close demuestra que su solvencia como actriz está intacta, y de la mano del director sueco Björn Runge, llega a las salas con una película hecha casi a la medida y con una estrategia clara para llevarse, en su séptimo intento, la estatuilla que coronaría una dilatada y brillante carrera en el cine.

Y es que en la industria no es un secreto que detrás de “La Esposa” hay una estrategia bien meditada para hacer brillar a Close. El estreno de la película, basada en la novela homónima de la escritora estadounidense Meg Wolitzer, se realizó el año pasado en el Festival de Toronto –con muy buena crítica, dicho sea de paso-, pero Sonny Clasic decidió guardarla hasta este año para su estreno. ¿Por qué? Sabido era que el Oscar este 2018 era para la soberbia actuación de Frances McDormand por “Tres anuncios por un crimen”. Y así fue, McDormand obtuvo su segunda estatuilla (la anterior fue por “Fargo”) y las apuestas pagaron lo justo, sin mayores sorpresas para la industria ni el público. Así que Close y la productora aguardó su producto como el buen vino, dejando solo la exhibición para puntuales y bien escogidos festivales.

Pero en la próxima edición de los Oscar todo parece estar a favor de Close. Eso porque el surgimiento del movimiento #MeeToo y los nuevos aires feministas –que incluyen la demanda de igualdad salarial entre actores y actrices protagónicos y mejores roles para las mujeres en Hollywood-, auguran un buen escenario para la eterna candidata, quien llega de la mano con una película con el rol reivindicativo de una mujer perfectamente bien interpretado. Aunque Hollywood no pocas veces da sorpresas y aún queda año en el mundo del cine…

Pero ¿la película “La Esposa” vale el Oscar para Close? La respuesta es sí.

El film trata sobre la relación, tras cuarenta años de matrimonio y sociedad, entre Joan Castleman (Glenn Close) y Joe Castleman (Jonathan Pryce), iniciándose todo con la sorpresiva llamada desde Suecia.

Señor Castleman lo llamo para decirle que usted ha sido elegido como ganador del Premio Nobel de Literatura, felicidades”. Luego de acreditar que no se trata de una broma y estando ambos al teléfono escuchando las palabras del representante de la Academia sueca, se inicia el viaje, el relato y la develación del secreto de una vida.

Joan ha postergado su propia existencia en pos de su marido, tanto en el rol de mujer, reemplazado por el de abnegada esposa, como en su rol profesional, ayudando a florecer como escritor galardonado a un hombre sin mucho talento, pero sobrado en disfrutar de las loas y alabanzas de extraños, pero que a la vez requiere la contención de su mujer cual niño pequeño.

La película tiene un cuidadoso manejo de cámara, potenciando de paso los detalles y expresividad de los personajes en sus rostros y miradas, en particular el de Close que se manifiesta notable en esa capacidad expresiva, ya antes demostrada, y que a pesar de ser una producción hollywoodense en toda ley, la mano del director Björn Runge, se hace notar y logra, bastante bien la verdad, ese sello europeo de una película con densidad y con movimientos bien trabajados y pausados que en este caso se agradecen. Cabe mencionar también que Pryce está a la altura e impecable en su rol de escritor sin mucho talento y con mala memoria, pero con una personalidad estilo Norman Mailer (en su narcisismo) y la candidez que a veces regala con honestidad y a ratos con cierto temor que nos suelta; “Sin mi esposa yo no sería nada” dice Joe, muy al estilo Vargas Llosa, antes del divorcio, claro está.

Interesante es la aparición breve en la película de Nathaniel Bone (interpretado por Christian Slater) quien ofrece escribir la biografía del escritor, y en esa misión, reconoce intuitivamente al verdadero genio de la familia: su esposa. “He leído la obra de su marido, y es curioso que mejorara después de conocerla”, le lanza esperando la reacción, desencadenando con ello una pulsación que va en aumento exponencial a medida que la presión avanza.

Y es que Joan acepta la humillación de no ser reconocida por la obra que le pertenece, pero va sumando a las bromas y comentarios de su marido, mismas que antes obvió pero que hoy calan profundamente hasta remecerla, junto a las actitudes adolescentes y egoístas de ese escritor al cual ha sido leal por cuarenta años. “Por suerte mi esposa no es escritora”, lanza muy bromista a un grupo de aduladores su Joe.

Y es en Suecia, y en medio de los preparativos de la ceremonia de premiación, donde la angustia, la ansiedad, los egos y el amor se ponen a prueba, entregándonos diálogos a ratos afilados, risueños y cínicos, en la disyuntiva del amor al otro y el amor propio.

Pero ojo, la película no es solo la reflexión del rol de la mujer postergada en pos de su marido en una sociedad patriarcal, que de eso tiene, sobre todo en los flashbacks que nos muestran a Joan en sus inicios de estudiante para ser escritora a fines de los 50’ y principios de los 60’, momento en donde conoce al profesor Joe Castleman, hombre casado y con familia de quien se enamora hasta el punto de desaparecer y ceder su talento especial. El film es también una reflexión honesta sobre las relaciones que se construyen a medida que entregamos y perdemos, de la admiración y respeto por el otro como base de una relación simétrica y horizontal. Acá no se nos presenta un relato maniqueísta del villano y la heroína, como en “Big Eyes” de Burton, que trata una historia superficialmente similar. Este film evoca una profundidad más ambigua, más realista y que está perfectamente interpretada por dos actores que se complementan y que permiten un relato conciso y, hacia el final, emocionante. “La Esposa” es una historia de reivindicación feminista, tanto como del amor maduro, con todas sus torpezas, perdidas, ganancias e injusticias.

Más información sobre El Mostrador

Braga Multimedia

Noticias

Noticias del día