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Trastornos Alimentarios en Fiestas Patrias: cómo prevenir y acompañar en tiempos de celebración
Las Fiestas Patrias son un momento de encuentro, comida y celebración en Chile. Sin embargo, para muchas personas, especialmente adolescentes y jóvenes, estas fechas también pueden significar una fuente de ansiedad y presión en torno a la alimentación y la imagen corporal.
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), se estima que uno de cada diez jóvenes en el mundo sufre algún Trastornos de la Conducta Alimentaria (TCA), y entre el 15% y el 20% de quienes los padecen fallece debido a la falta de tratamiento oportuno. En Chile, datos del Centro de Políticas Públicas de la UC revelan que alrededor del 6% de los adolescentes presenta algún tipo de alteración alimentaria, siendo las mujeres las más afectadas.
Pero los TCA no se reducen a lo que se come o se deja de comer. Se trata de trastornos multifactoriales en los que influyen factores biológicos, psicológicos y sociales. “Alimentarse no es solo un fenómeno biológico; también es social, cultural y emocional. Preguntarnos dónde, cuándo, con quién y qué significa la comida para nosotros, es fundamental para comprender la raíz de estas problemáticas”, explican especialistas de salud mental.
La presión de los medios, los estereotipos de belleza, la cultura de la dieta y el perfeccionismo son factores que aumentan el riesgo. En fechas como septiembre, donde la comida típica chilena ocupa un rol central, muchas personas sienten culpa o necesidad de compensar los excesos, lo que puede detonar conductas de riesgo.
Señales de alerta y estrategias de prevención
De acuerdo con diversos especialistas, algunas conductas que deben prender las alarmas en familiares y cercanos son:
- Preocupación excesiva por el peso y la forma corporal.
- Ejercicio compulsivo.
- Evitar comidas familiares o sociales.
- Cambios bruscos en los patrones de alimentación (saltarse comidas, atracones, dietas estrictas).
- Comer en secreto o contar obsesivamente calorías.
- Irritabilidad, aislamiento, ansiedad o depresión.
El acompañamiento familiar y social resulta clave, sobre todo en fechas de celebración. Entre las recomendaciones de los especialistas destacan:
- Compartir comidas en familia: al menos una vez al día, en un ambiente de confianza.
- Evitar comentarios sobre el cuerpo o el peso: incluso frases aparentemente “positivas” pueden dañar la autoestima.
- Educar desde la infancia sobre autocuidado y diversidad corporal.
- Buscar ayuda profesional temprana: los TCA requieren un abordaje interdisciplinario con psicólogos, nutricionistas, médicos y psiquiatras.
- Promover entornos positivos: validar emociones, abrir espacios de diálogo y reducir la presión estética.
Conversar y educar para prevenir
La OMS y diversas organizaciones internacionales han recalcado que la prevención y la educación son las herramientas más poderosas frente a los TCA. Mientras más precoz sea la intervención, mejor será el pronóstico, sobre todo porque estos trastornos suelen aparecer en la adolescencia, una etapa de cambios físicos, hormonales y sociales, por lo que la prevención es esencial.
Los expertos coinciden en que hablar de estos temas en círculos familiares, escolares y sociales es un paso fundamental para reducir el riesgo. De hecho, recalcan que los trastornos alimentarios no son un problema individual, son un desafío social. Por eso, se necesita crear entornos que fomenten la aceptación, la diversidad y el bienestar integral.
En estas Fiestas Patrias o en cualquier celebración, el llamado es a disfrutar de la mesa sin culpas, acompañar con empatía y reconocer que la salud va mucho más allá de la apariencia física.