BRAGA
Créditos: Cedida.
Matrimonio infantil y hambre: la crisis humanitaria que golpea a Afganistán
La pobreza extrema y la inseguridad alimentaria en Afganistán están llevando a familias a tomar decisiones desesperadas. Un reportaje expone cómo algunos padres venden a sus hijas para sobrevivir, en medio de una crisis agravada por el hambre y la falta de ayuda internacional.
La profunda crisis humanitaria que atraviesa Afganistán está llevando a miles de familias al límite. En algunas de las zonas más golpeadas por el hambre y la pobreza, padres aseguran estar dispuestos a vender a sus hijas como último recurso para garantizar la supervivencia del resto del hogar.
Así lo revela un reportaje de la BBC realizado en la provincia de Ghor, una de las regiones más pobres del país, donde el desempleo, la escasez de alimentos y la reducción de la ayuda internacional han agravado las condiciones de vida de la población.
Hambre, desempleo y falta de ayuda agravan la emergencia
“Vivo con el temor de que mis hijos mueran de hambre” y “estoy dispuesto a vender a mis hijas”, fueron algunos de los testimonios recogidos por el medio británico, reflejando el nivel de desesperación que enfrentan numerosas familias afganas.
A este escenario se suman factores culturales, las estrictas restricciones impuestas por el régimen talibán y la disminución de la asistencia humanitaria internacional que ha recibido el país en los últimos años.
De acuerdo con Naciones Unidas, millones de personas en Afganistán enfrentan niveles severos de inseguridad alimentaria, mientras que miles de familias sobreviven sin acceso estable a empleo, atención médica o ayuda básica. La prolongada sequía que afecta a distintas zonas del país también ha contribuido a profundizar la crisis.
Según el reportaje, en algunos hogares la desesperación es tal que las niñas son vistas como una de las pocas alternativas para obtener dinero, pagar deudas, acceder a alimentos o financiar tratamientos médicos.
Historias marcadas por la necesidad
Abdul Rashid Azimi, padre de varias niñas, confesó entre lágrimas que ha considerado entregar a una de sus hijas a otra familia. La falta de trabajo estable y la imposibilidad de alimentar a sus hijos lo han llevado a contemplar una decisión que describe como devastadora.
“Me parte el corazón, pero es la única manera”, añadió el hombre.
Otro padre, Saeed Ahmad, relató que ya vendió a su hija menor a familiares a cambio de 200.000 afganis —cerca de 3 millones de pesos chilenos— para costear una operación médica urgente.
La niña, de solo cinco años, permanecerá con su familia hasta que alcance la edad acordada para contraer matrimonio. “Si hubiera tenido otra opción, jamás lo habría hecho”, aseguró.
El aumento del matrimonio infantil bajo el régimen talibán
Organizaciones humanitarias han advertido que la venta de niñas y los matrimonios infantiles se han incrementado desde el retorno de los talibanes al poder en 2021.
Según explica Unicef, se trata de una práctica históricamente presente en Afganistán, impulsada por la pobreza y reforzada por normas culturales que afectan especialmente a las niñas. En muchos casos, son obligadas a contraer matrimonio antes de alcanzar la mayoría de edad y frecuentemente con hombres considerablemente mayores.
Las restricciones impuestas a mujeres y niñas, junto con el deterioro económico derivado de la reducción de la ayuda internacional, han profundizado la pobreza en el país. Actualmente, más de la mitad de la población afgana vive en condiciones de vulnerabilidad económica, según diversas estimaciones.