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Empleo trans en Chile: más participación laboral, pero sigue desempleo, precariedad y discriminación BRAGA

Empleo trans en Chile: más participación laboral, pero sigue desempleo, precariedad y discriminación

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Un nuevo informe elaborado por Fundación SOL y OTD revela que las personas trans, travestis y no binarias enfrentan mayores dificultades para acceder a empleos estables y protegidos, pese a registrar una alta participación en el mercado laboral.


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Conseguir trabajo sigue siendo una de las principales barreras para las personas trans, travestis y no binarias (TTNB) en Chile. Pero el problema no termina al encontrar un empleo. La calidad de esos puestos, la informalidad, la falta de protección laboral y la persistencia de experiencias de discriminación configuran un escenario que continúa marcando las trayectorias laborales de esta comunidad.

Esa es una de las principales conclusiones de la Encuesta Chile Trans 2023, realizada por OTD (Organizando Trans Diversidades) y Fundación SOL, que analizó la situación laboral de 755 personas trans, travestis y no binarias a nivel nacional.

Uno de los hallazgos más llamativos es que la muestra presenta una tasa de participación laboral de 93,6%, muy superior al promedio nacional. En otras palabras, la gran mayoría de las personas encuestadas está trabajando o buscando activamente empleo. Sin embargo, esa disposición a integrarse al mercado laboral no se traduce necesariamente en mejores oportunidades.

La tasa de desempleo alcanzó un 17,8%, más del doble de la registrada en la población general para el mismo período. La situación se vuelve aún más compleja entre los grupos etarios extremos: las personas jóvenes entre 18 y 24 años presentan una tasa de desempleo de 25,1%, mientras que entre quienes tienen más de 45 años la cifra supera el 30%.

Para los investigadores, estos resultados muestran que la exclusión laboral sigue operando incluso cuando existen niveles importantes de participación y formación. De hecho, una proporción significativa de las personas encuestadas cuenta con educación superior completa, pero aun así enfrenta dificultades para acceder a empleos acordes a su preparación.

La precariedad del empleo

El informe advierte que el principal problema podría no ser únicamente el desempleo, sino también la calidad de los empleos disponibles.

Aunque dos tercios de las personas ocupadas declaran desempeñarse en trabajos formales, apenas un 4,6% señala contar con empleos considerados “formales protegidos”, es decir, puestos que ofrecen estabilidad y acceso efectivo a derechos laborales. En la población general, esta cifra supera el 28%.

La investigación identifica una realidad marcada por empleos de inserción frágil, relaciones laborales inestables y escasas posibilidades de desarrollo profesional. A ello se suma que un 33,2% de las personas ocupadas se encuentra en la informalidad y que casi la mitad trabaja bajo jornadas parciales, una proporción que duplica los niveles observados en la población general.

La necesidad de complementar ingresos también aparece como un fenómeno relevante: un 37,4% de las personas ocupadas declaró tener más de un empleo.

Discriminación en los espacios laborales

Más allá de los indicadores económicos, el estudio revela una dimensión menos visible pero igualmente significativa: la experiencia cotidiana de la discriminación en los espacios laborales.

Casi tres de cada diez personas encuestadas afirmaron no expresar su identidad de género en el trabajo. Entre las personas no binarias, la cifra alcanza el 41,5%.

Los datos sugieren que para una parte importante de la comunidad TTNB el empleo sigue siendo un espacio donde la autenticidad puede tener costos personales o profesionales.

Las experiencias de discriminación también aparecen entre quienes abandonaron sus trabajos. Tres personas declararon haber sido despedidas por razones asociadas a su identidad o expresión de género. Asimismo, 12 personas señalaron haber renunciado debido a situaciones de acoso o falta de respeto relacionadas con su género, mientras que otras 10 lo hicieron por experiencias de hostigamiento vinculadas a otras causas.

Para los autores, estas cifras muestran que la inclusión laboral no puede limitarse únicamente al acceso al empleo, sino que debe considerar también las condiciones de permanencia y desarrollo dentro de los lugares de trabajo.

Cupo Laboral Trans

Los resultados reactivan la discusión sobre la implementación de medidas de acción afirmativa, entre ellas el denominado Cupo Laboral Trans, una política que ya existe en algunos países de la región.

Sin embargo, el propio informe advierte que las cuotas de contratación, por sí solas, no resuelven todos los problemas. La evidencia muestra que el acceso a un puesto de trabajo debe ir acompañado de garantías de estabilidad, protección de derechos y entornos laborales libres de discriminación.

Para Fundación SOL y OTD, los datos confirman que la exclusión laboral de las personas trans, travestis y no binarias continúa siendo un desafío estructural. Aunque cada vez más personas logran acceder al mundo del trabajo, persisten brechas que afectan tanto la calidad del empleo como la posibilidad de desarrollarse profesionalmente en igualdad de condiciones.

La discusión sobre diversidad e inclusión ha ganado espacio en el debate público, el informe plantea una pregunta de fondo: cómo construir mercados laborales que no sólo abran sus puertas a las personas trans, sino que también les permitan permanecer, crecer y ejercer plenamente sus derechos.

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