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Créditos: El Mostrador.
Cero fallecimientos: investigación vincula vacuna contra el VPH con histórica caída de la mortalidad
La inmunización temprana contra el VPH logró una reducción histórica de la mortalidad por cáncer de cuello uterino en mujeres jóvenes, según una investigación realizada en Inglaterra. El análisis estima que la vacuna ha evitado cerca de 200 fallecimientos desde su implementación.
Un estudio publicado en The Lancet reveló que la inmunización temprana contra el virus del papiloma humano (VPH) permitió reducir hasta niveles cercanos a cero la mortalidad por cáncer de cuello uterino en mujeres jóvenes en Inglaterra. Los investigadores advirtieron, sin embargo, que la disminución de las tasas de vacunación registrada tras la pandemia podría revertir parte de estos avances.
La evidencia más contundente se observó entre mujeres de 20 a 24 años. Según el análisis, entre 2020 y 2024 no se registraron fallecimientos por cáncer de cuello uterino en ese grupo etario, pese a que las proyecciones basadas en tasas históricas estimaban 23,1 muertes durante ese período.
Las cohortes estudiadas alcanzaron coberturas de vacunación cercanas al 88% y 90% cuando recibieron la vacuna entre los 12 y 13 años, de acuerdo con la investigación liderada por especialistas de la Universidad Queen Mary de Londres.
La evidencia más sólida hasta ahora sobre el impacto en la mortalidad
Aunque la vacuna contra el VPH ya había demostrado prevenir cerca del 90% de los casos de cáncer de cuello uterino, existían menos antecedentes directos sobre su efecto en la reducción de muertes asociadas a la enfermedad.
Para abordar esa interrogante, el equipo encabezado por el epidemiólogo Peter Sasieni analizó las tendencias de mortalidad por cáncer cervicouterino en Inglaterra entre 2001 y 2024 en mujeres de 20 a 24, 25 a 29 y 30 a 34 años.
El estudio utilizó registros nacionales de mortalidad y datos oficiales de cobertura de vacunación para estimar el impacto de la inmunización en distintas generaciones. Mediante modelos estadísticos, los investigadores compararon las muertes observadas con aquellas que se habrían esperado en ausencia de vacunación.
Los resultados, financiados por Cancer Research UK y publicados en The Lancet, constituyen “la primera evidencia sólida a nivel nacional, aunque observacional” de que una alta cobertura de vacunación puede traducirse en una reducción significativa de la mortalidad por cáncer de cuello uterino.
El hallazgo que sorprendió a los investigadores: ninguna muerte entre los 20 y 24 años
El resultado más destacado del estudio corresponde al grupo de mujeres de 20 a 24 años. Entre 2020 y 2024 no se registró ninguna muerte por cáncer de cuello uterino, frente a las 23,1 que se habrían esperado según las tendencias históricas.
Los autores describieron este fenómeno como una reducción de la mortalidad del 100%, con un intervalo de confianza del 95% de entre 84% y 100%.
Sasieni destacó la magnitud del impacto alcanzado gracias a la vacunación. “Estimamos que, desde su introducción, la vacunación contra el VPH ha evitado que casi 200 mujeres jóvenes mueran de cáncer de cuello uterino en Inglaterra”.
El especialista añadió: “Los resultados son asombrosos. Es terrible que alguien muera a una edad tan temprana a causa del cáncer de cuello uterino. Este es un verdadero triunfo para la vacunación, un verdadero triunfo para la ciencia y un verdadero triunfo para la salud pública”.
Beneficios también se extienden a mujeres mayores
Los investigadores también identificaron reducciones relevantes en grupos de mayor edad, aunque con resultados más variables dependiendo de la generación que recibió la vacuna.
Entre las mujeres de 25 a 29 años, la mortalidad disminuyó un 69% durante el período 2020-2024, mientras que la reducción estimada del riesgo relativo en mujeres vacunadas alcanzó el 100%.
En el grupo de 30 a 34 años, la disminución del riesgo relativo se estimó en 63%, aunque con un margen de incertidumbre más amplio debido al menor tiempo de seguimiento y a las diferencias en la cobertura de vacunación.
En total, los autores calcularon que hasta fines de 2024 la vacunación contra el VPH evitó cerca de 200 muertes por cáncer de cuello uterino en Inglaterra.
Un programa nacional que comenzó hace casi dos décadas
El programa de vacunación contra el VPH fue implementado en Inglaterra en 2008 para niñas de 12 y 13 años. Paralelamente, entre 2008 y 2010 se desarrolló una campaña especial destinada a adolescentes de hasta 18 años que no habían sido inmunizadas.
Actualmente, la vacuna se administra en establecimientos educacionales y está disponible tanto para niñas como para niños. Desde 2019, la inmunización masculina forma parte de la estrategia sanitaria británica, con el objetivo de reducir la transmisión del virus y prevenir otros cánceres asociados al VPH.
Además del cáncer de cuello uterino, la vacuna protege frente a diversos tumores relacionados con el virus, incluidos algunos cánceres de ano, pene, vagina, vulva, boca y garganta, además de las verrugas genitales.
La caída de la vacunación preocupa a los expertos
Pese a los resultados alentadores, los investigadores alertaron sobre el descenso de la cobertura registrado después de la pandemia de COVID-19.
Según Sasieni, la vacunación contra el VPH ha disminuido desde niveles cercanos a las metas internacionales hasta cifras considerablemente menores. “La disminución de la tasa de vacunación contra el VPH —que ahora se sitúa en tan solo el 75% a nivel nacional y el 60% en Londres— significa que, sin esfuerzos rápidos y coordinados para aumentar la vacunación contra el VPH, podríamos ver un retroceso en estas tendencias”.
El especialista advirtió que las consecuencias podrían ser significativas en los próximos años. “Podría haber entre 15 y 25 muertes evitables cada año en mujeres jóvenes y, eventualmente, alrededor de 200 muertes por cáncer de cuello uterino cada año que podrían prevenirse si logramos aumentar la tasa de vacunación a los niveles previos a la COVID-19”.
Desde Cancer Research UK, su directora ejecutiva Michelle Mitchell sostuvo que “es fundamental que el gobierno y los sistemas de salud del Reino Unido aborden este problema con urgencia mediante acciones específicas para llegar a las comunidades donde la participación es menor”.
Una preocupación similar expresó Helen Hyndman, enfermera jefe de The Eve Appeal. “Necesitamos medidas urgentes: estamos muy rezagados en nuestros planes para eliminar el cáncer de cuello uterino para 2024 y, al ritmo actual, no lo lograremos hasta 2050”, afirmó.
La meta global: eliminar el cáncer de cuello uterino como problema de salud pública
La Organización Mundial de la Salud plantea una estrategia global para erradicar el cáncer de cuello uterino como problema de salud pública. Para ello, propone que el 90% de las niñas reciba la vacuna contra el VPH antes de los 15 años, que el 70% de las mujeres acceda a exámenes de detección y que el 90% de quienes presenten lesiones o enfermedades cervicales reciba tratamiento oportuno.
En esa línea, Caroline Temmink, directora de vacunación del Servicio Nacional de Salud británico (NHS), valoró los resultados obtenidos por el programa. “Esta noticia tan alentadora demuestra el impacto que tiene la vacuna contra el VPH para salvar vidas, y es increíblemente emocionante poder decirle a toda esta generación que el cáncer de cuello uterino y otros tipos de cáncer no deberían suponer un riesgo para ustedes”.
Asimismo, subrayó el rol complementario de la vacunación y el diagnóstico precoz. “Junto con las pruebas de detección del cáncer de cuello uterino, la vacunación contra el VPH es fundamental para el objetivo del NHS de erradicar este tipo de cáncer para 2040. Es una vacuna segura y eficaz, y animamos a todas las personas que cumplan los requisitos a que la acepten cuando se les invite”.
Un virus detrás de la gran mayoría de los casos
El cáncer de cuello uterino es actualmente el cuarto cáncer más frecuente entre las mujeres a nivel mundial. Según datos citados en el estudio, los tipos de VPH considerados de alto riesgo están presentes en el 99% de los casos.
Solo en Inglaterra, alrededor de 3.300 mujeres son diagnosticadas cada año con esta enfermedad.
El virus se transmite principalmente a través del contacto sexual y algunas de sus variantes pueden provocar cambios celulares que, con el tiempo, derivan en cáncer. Para los autores, los resultados observados en Inglaterra demuestran que una combinación de vacunación masiva y programas de detección precoz podría convertir la eliminación del cáncer de cuello uterino en una meta alcanzable durante las próximas décadas.