Rector U. de Talca: “El Estado tiene que cuidar sus universidades públicas, son factor de movilidad”
El rector Arcadio Cerda advirtió sobre la necesidad de avanzar hacia una discusión estructural que combine acceso, responsabilidad y sustentabilidad, a propósito de los cobros del CAE. Asimismo, alertó sobre los efectos que podría tener la estrechez fiscal en las universidades públicas.
La controversia generada por los embargos a deudores del Crédito con Aval del Estado (CAE) volvió a instalar el debate sobre el financiamiento de la educación superior y el rol del Estado en garantizar el acceso a las universidades.
En conversación con El Mostrador, el rector de la Universidad de Talca, Arcadio Cerda, advirtió sobre la necesidad de avanzar hacia una discusión estructural que combine acceso, responsabilidad y sustentabilidad, asimismo, alerta sobre los efectos que podría tener la estrechez fiscal en las universidades públicas. Instituciones que -según afirma- siguen siendo uno de los principales motores de movilidad social en Chile y un actor clave para el desarrollo de las regiones.
-¿Cuál es su lectura respecto a lo que ha sucedido con los embargos del CAE y la discusión de fondo sobre la crisis en el financiamiento de la educación superior? ¿Es una política fallida lo que estamos viviendo hoy día con el CAE?
-Primero hay que entender que el CAE nace por una necesidad que tenía el país de darle oportunidad a nuestros jóvenes que no tenían otra manera de estudiar y se necesitaba financiamiento. Lo segundo, es lamentablemente hoy día lo que vemos con los embargos de sueldos completos en algunos casos de aquella gente que no había pagado o que no había cumplido con sus obligaciones. Quizás la forma no es la más apropiada, porque generalmente cuando uno tiene deuda se trata de llegar a acuerdo de cómo pagarla.
Pero aquí hay otro elemento también que fueron las señales, las señales que se dieron en algún momento que se iba a condonar esa deuda y mucha gente que eventualmente sí podría pagar dijo mejor no sigo pagando y espero que me condonen la deuda. Y es la situación que estamos hoy día.
Eso tiene un tremendo costo financiero, no solamente para el Estado de Chile en términos del capital que se está perdiendo, y que puede servir para otros estudiantes que necesiten tener gratuidad en el futuro.
-¿Amerita avanzar en la discusión más estructural que se pretendió durante el periodo pasado con proyectos como el FES, que duerme hoy día en el Congreso?
-Sí, por supuesto. Yo creo que las universidades públicas sobre todo y aquellas que tienen gratuidad son un factor de movilidad social, de otra manera la gente no puede estudiar si no tienen un apoyo estatal. Y en este sentido, el problema es cómo yo hago un instrumento que realmente dé oportunidades, pero también que de incentivos a los que tienen más a pagar y a los que de alguna manera reciben gratuidad retornen con la oportunidad de tener mejores trabajos, mejores oportunidades.
-¿Cómo lo ve particularmente para las universidades del Estado y las señales también que ha dado el Ejecutivo frente al CRUCH y el CUECH, respecto a que las prioridades de financiamiento no van a estar en la educación superior, sino que la educación inicial, en el contexto de estrechez fiscal?
-Las universidades públicas, nuevamente, son un factor de movilidad social y, por lo tanto, son un organismo del Estado. Las universidades son el puente con la sociedad y el Estado de Chile tiene que cuidar sus universidades públicas, más que otras universidades por lo que representan.
Respecto a la restricción de recursos, claro, las prioridades pueden ser los niños, jardines infantiles, donde yo creo que hay que inyectar más recursos y más apoyo, pero eso no significa que deberíamos dejar a las universidades públicas sin recursos. Yo puedo generar un orden, pero la prioridad uno y dos están muy cerca en términos de los objetivos. Sí es preocupante como universidad pública, porque dependemos mucho de los recursos del Estado para financiar la educación de muchos jóvenes que tienen la expectativa de tener un futuro mejor, no solamente para ellos, sino que para sus familias. Porque alrededor del 75 o más por ciento de nuestros estudiantes son los primeros profesionales de la familia. Por lo tanto, las universidades públicas y las que tienen gratuidad les permite a ellos avanzar en esa movilidad social que tanto se requiere en nuestra sociedad.
-Marisol Durán, presidenta del CUECH y rectora de la UTEM, ha señalado que es necesario avanzar hacia aportes basales del Estado para las universidades. ¿Qué señales -a su juicio- son necesarias para el desarrollo de las universidades públicas?
-En general, más allá del aporte fiscal directo que da el Estado de Chile dado ciertos factores, los fondos basales son una base interesante para poder tener seguridad en el largo plazo, porque las otras cosas dependen a veces de los matriculados y de cuál es el techo que se le pone a los aranceles, que también es otra discusión interesante a considerar.
Yo también como miembro del CUECH y miembro de la directiva adhiero en cierta manera a los postulados de nuestra presidenta.
-Ahora ya llevándolo directamente a la realidad de la Universidad de Talca, para poder mirar desde ahí el rol de las universidades regionales. Se adjudicaron la acreditación por siete años, lo que marcó un hito importante. ¿En qué se traduce hoy día respecto al trabajo de la comunidad universitaria?
-Primero que nada es un orgullo y es el resultado de una trayectoria de 45 años preocupados por la calidad y el mejoramiento continuo. Y eso se ha demostrado en distintos periodos de acreditación donde pasamos de 4 a 5 a 6 años y ahora, felizmente para nosotros, tenían que ser los siete años. Y en ese sentido, agradecemos a la Comisión Nacional de Acreditación de haber analizado bien nuestro antecedente y habernos dado esa acreditación que nos pone de una otra manera con las grandes, como son la Universidad Católica, la Pontificia de la Universidad Católica, la Universidad de Chile, la Universidad de Concepción, la Universidad de Santiago y la Pontificia de la Universidad Católica de Valparaíso. Estamos en los top 6 en términos de acreditación y, por lo tanto, orgullosos no solamente por la universidad, por la Región del Maule, porque también en la región ocurren cosas grandes.
Y en ese sentido agradecer a la comunidad, al gobierno regional, a nuestros estudiantes, a los padres que confían en la Universidad de Talca, en un proyecto de calidad y que les da oportunidad de futuro de primer nivel.
-Usted mencionó al gobierno regional, hablemos del trabajo de la universidad en el territorio, en qué se traduce la vinculación y que también refleja éxitos importantes como la adjudicación de la acreditación.
-La vinculación de la universidad es transversal, tenemos alrededor de 10 grandes proyectos, profesionales que trabajan en las municipalidades con un proyecto de apoyo con el gobierno regional, la comunidad va a nuestro campus, a nuestro servicio dental y otros servicios de salud integral donde también participamos. Pero también hacemos actividades con los profesores de los colegios, tenemos el programa Explora con el Ministerio de Ciencia, donde también aportamos conocimiento y acercamiento de la ciencia a jóvenes y niños de las primeras edades para que vean las posibilidades de avanzar y de aprender en una área determinada del conocimiento.
-En esa línea, ¿cuál es su lectura sobre el proceso de descentralización a propósito del rol de la universidad en regiones, es un debate que todavía tiene muchas materias pendientes?
-Por supuesto, la mayoría de las políticas son a nivel central, hay muy poca independencia regional en políticas públicas. A lo mejor es una expresión del sistema político que tenemos, pero también es cierto que hay otras decisiones que se han ido descentralizando. Hoy día los gobiernos regionales tienen recursos para orientar hacia ciertas áreas donde necesitamos desarrollo social y económico, importante principalmente por la generación de empleo, movilidad social y necesidades de otros recursos que eventualmente no estarían en la sociedad.
-¿Y qué falta?
-Lo que falta, sobre todo si yo veo la Región del Maule, hay problemas de alfabetización, a pesar que tenemos una tremenda alfabetización como país. Hay problemas de riego y de disponibilidad de agua en algunos sectores costeros, hay problemas de estacionalidad en el empleo. Hoy día en Curicó tienen unas tasas altas de empleo por la estacionalidad.
Entonces hay una serie de factores que debemos estar considerando y analizando, podemos agregar qué pasa con el cambio climático, qué está pasando con la agricultura que se está moviendo hacia el sur. Hay una serie de elementos tanto de corto como largo plazo que es importante desarrollar.
Conversábamos sobre el problema de la movilidad, el problema de las carreteras, el problema de la falta de conectividad que existe en algunos sectores porque la carretera se corta con un accidente. Entonces tiene un tremendo costo social, costo en contaminación, costo en una serie de factores. Tenemos problemas de altos niveles de contaminación, de las microtoxinas en ciertos productos que también hay que evaluar, analizar y trabajarlo, entonces ahí estamos tratando de levantar algunos proyectos.
El gobierno regional en este momento está muy atento a las propuestas que puede hacer una universidad. Más ahora con la acreditación de siete años donde se valida el trabajo hecho por muchas generaciones, por muchos académicos, muchos estudiantes, muchos rectores que han estado en estos 45 años de vida en nuestra querida Universidad de Talca.