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Créditos: Cedida.
“Que vote el esposo”: ultraconservadoras en cumbre MAGA piden fin del voto femenino en EE.UU.
Mujeres ultraconservadoras reunidas en la cumbre de Turning Point USA en San Antonio propusieron eliminar el sufragio individual femenino y ceder el voto al marido como representante del hogar. La iniciativa, sin estatus legal, cuestiona un derecho constitucional vigente desde hace más de un siglo.
La celebración de la Women’s Leadership Summit 2026, organizada por la plataforma conservadora Turning Point USA en San Antonio, Texas, derivó en una encendida polémica nacional luego de que varias expositoras y asistentes respaldaran públicamente la abolición del voto individual femenino, proponiendo en su lugar un sistema de sufragio por unidad familiar.
El encuentro, que reunió a cerca de 3.000 mujeres afines al movimiento MAGA entre el 5 y el 7 de junio, se convirtió en el escenario donde sectores ultraconservadores reactivaron el debate sobre la pertinencia del sufragio femenino, bajo el argumento de que la familia debe ser representada políticamente por una sola voz: la del esposo.
En declaraciones recogidas durante la cumbre, varias participantes sostuvieron que estarían dispuestas a renunciar a su derecho al voto si ello allanara el camino hacia un gobierno más conservador y permitiera avanzar en metas como la prohibición total del aborto.
“Con gusto” entregaría el voto para asegurar un gobierno conservador
Una de las figuras más visibles de esta postura fue Savanna Faith Stone, influencer vinculada a la corriente tradwife —que promueve un modelo de esposa tradicional basado en el matrimonio, la maternidad y el cuidado del hogar—, quien defendió la necesidad de suprimir el sufragio individual de la mujer. “El esposo representa a la familia”, afirmó Stone, quien además sostiene que el marido debe tener la última palabra dentro del matrimonio y que ella entregaría “con gusto” su derecho al voto para garantizar un gobierno alineado con sus valores.
Voto por hogar: el modelo que propone reemplazar el sufragio individual
La propuesta, impulsada por sectores asistentes al foro, plantea que el sufragio no sea un derecho personal sino que corresponda al grupo familiar, de modo que sea el esposo quien emita el voto en representación de su cónyuge e hijos. Según esta visión, el matrimonio constituye una unidad indisoluble que no requiere de una doble expresión política en las urnas. Bajo ese esquema, el hombre ejercería como jefe y representante político del hogar.
En el caso de las mujeres solteras, algunas defensoras de la iniciativa han sugerido que podrían ser representadas por su padre, un hermano u otro familiar varón, replicando así estructuras de tutela masculina.
El evento, liderado por Erika Kirk, actual directora ejecutiva de Turning Point USA, promovió una visión de la feminidad anclada en la fe cristiana, el matrimonio y la maternidad, al tiempo que cuestionó duramente al feminismo moderno, al que varias asistentes señalaron como responsable del debilitamiento de la familia y de fomentar una competencia estéril entre hombres y mujeres.
El derecho al voto femenino sigue intacto en la Constitución
Pese al impacto mediático de estas declaraciones, la legislación estadounidense no ha sufrido modificación alguna al respecto. El sufragio femenino permanece plenamente vigente y se encuentra protegido por la Decimonovena Enmienda de la Constitución, ratificada en 1920, que prohíbe al Gobierno federal y a los estados restringir el derecho al voto por razón de sexo.
De este modo, las posturas expresadas en la cumbre de San Antonio corresponden a posiciones ideológicas de grupos conservadores y no constituyen una iniciativa legislativa formal para derogar el voto de las mujeres, cuyo ejercicio sigue siendo un pilar del sistema democrático estadounidense.