BRAGA
Crédito: Cedida.
Día del Orgasmo Femenino: el desafío de cerrar la brecha del placer
Cada 8 de agosto se conmemora el Día Internacional del Orgasmo Femenino, una fecha que busca abrir el debate sobre el placer como parte de la salud sexual. Especialistas advierten que la llamada “brecha del orgasmo” sigue reflejando desigualdades culturales y educativas.
Hablar de placer femenino aún sigue siendo un tema rodeado de mitos y silencios. En el marco del Día Internacional del Orgasmo Femenino, especialistas llaman a ampliar la mirada sobre la salud sexual, destacando que conocer el propio cuerpo, acceder a educación sexual y vivir la sexualidad con autonomía también forman parte del bienestar.
Cada 8 de agosto se conmemora el Día Internacional del Orgasmo Femenino, una fecha que busca visibilizar una dimensión de la salud sexual que, históricamente, ha recibido menor atención en la investigación, la educación y las políticas públicas.
Durante décadas, la conversación sobre sexualidad se ha centrado principalmente en la reproducción, la prevención de embarazos y el placer masculino. En ese contexto, organizaciones dedicadas a la salud sexual y reproductiva plantean la necesidad de avanzar hacia una comprensión más amplia del bienestar, donde también se reconozca el derecho de las mujeres y personas con vulva a conocer su cuerpo y vivir su sexualidad de manera libre, informada y sin culpa.
Desde APROFA, institución con más de 60 años de trayectoria en salud sexual y reproductiva, señalan que esta conmemoración representa una oportunidad para abrir un diálogo que trasciende el orgasmo.
“La salud sexual no consiste únicamente en prevenir enfermedades o embarazos. También implica que las personas puedan vivir su sexualidad de manera libre, segura, informada y placentera”, señalan desde la organización.
El placer como parte del bienestar
De acuerdo con APROFA, el orgasmo femenino corresponde a una respuesta fisiológica que puede producirse mediante la estimulación de distintas zonas erógenas. Durante este proceso se generan contracciones musculares involuntarias y el cerebro libera sustancias como dopamina, oxitocina y endorfinas, asociadas al placer, la relajación y el bienestar.
La organización indica además que diversas investigaciones han mostrado que una vida sexual satisfactoria puede contribuir a disminuir el estrés, favorecer el descanso, fortalecer los vínculos afectivos y mejorar la calidad de vida.
Sin embargo, advierten que el acceso al placer continúa siendo desigual.
La brecha del orgasmo
Diversos estudios internacionales muestran que casi la totalidad de los hombres heterosexuales declara alcanzar el orgasmo de manera habitual durante las relaciones sexuales. En contraste, entre las mujeres heterosexuales esa cifra bordea el 65 %, fenómeno conocido como la “brecha del orgasmo”.
Para APROFA, esta diferencia no responde exclusivamente a factores biológicos, sino también a aspectos culturales, sociales y educativos que históricamente han invisibilizado el placer femenino.
Educación sexual con enfoque integral
Desde la organización sostienen que una Educación Integral de la Sexualidad (EIS), basada en evidencia científica, debe incorporar el placer como una dimensión del bienestar y del desarrollo saludable.
Este enfoque busca entregar herramientas para conocer el propio cuerpo, fortalecer la autoestima, construir relaciones basadas en el consentimiento y comprender que el placer también debe vivirse desde el respeto, la comunicación y la autonomía.
Asimismo, recuerdan que entre los objetivos internacionales de aprendizaje para adolescentes se encuentra la reflexión sobre cómo los estereotipos de género influyen en las expectativas y experiencias relacionadas con el placer sexual.
Cinco reflexiones para avanzar hacia una sexualidad informada
En el marco del Día Internacional del Orgasmo Femenino, APROFA plantea una serie de ideas para promover una conversación más amplia sobre la salud sexual:
- Reconocer que el placer también forma parte de la salud y del bienestar integral.
- Entender el conocimiento del propio cuerpo como una herramienta de autocuidado y autonomía.
- Recordar que el orgasmo no constituye una meta ni una obligación, ya que cada persona vive el placer de manera diferente.
- Promover la comunicación sobre deseos, límites y preferencias como base de relaciones respetuosas.
- Comprender que hablar de placer también implica hablar de derechos, información, consentimiento y libertad para vivir la sexualidad sin culpa.
Para la organización, el desafío continúa siendo ampliar la conversación sobre sexualidad más allá de la prevención de enfermedades o embarazos, incorporando el bienestar físico, emocional y relacional como parte de una salud sexual integral.