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Barros responde a expresidentes: pide esperar a Kast para conocer detalles de Escudo de las Américas PAÍS Foto: AgenciaUNO/IA

Barros responde a expresidentes: pide esperar a Kast para conocer detalles de Escudo de las Américas

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El ministro de Defensa sostuvo que la adhesión no compromete soberanía ni contempla intervención militar, aunque admitió no manejar todos los antecedentes y cuestionó el “pánico” expresado por Bachelet y Boric.


Resumen
Síntesis generada con OpenAI
Fernando Barros defendió el carácter voluntario y cooperativo del Escudo de las Américas, sostuvo que no genera obligaciones para Chile y evitó calificar como una sobrerreacción la postura de Michelle Bachelet y Gabriel Boric. La controversia seguirá en el Congreso, donde el Senado realizará una sesión especial para revisar los alcances de la adhesión.
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“No sé sobre qué base se genera tanto pánico”. Con esa frase, el ministro de Defensa, Fernando Barros, respondió a las críticas de Michelle Bachelet y Gabriel Boric por la adhesión de Chile al Escudo de las Américas. Pero en la misma intervención reconoció que no maneja todos los antecedentes del mecanismo y pidió esperar el regreso del Presidente José Antonio Kast y del canciller Francisco Pérez Mackenna para una explicación más detallada.

“Espero que el Presidente y el Canciller vuelvan y, ya jugando de local, puedan explicar con mayor detalle en qué consiste esto”, señaló desde Magallanes, donde se encontraba en una visita a unidades de las Fuerzas Armadas. Respecto de los exmandatarios, agregó que “deben tener más información de la mayoría de los que estamos acá, porque ya se formaron una impresión”.

Con los antecedentes que dijo conocer, Barros defendió la decisión del Gobierno y repitió la línea que ya había fijado el Presidente Kast: sostuvo que se trata de una iniciativa voluntaria de cooperación entre unos 15 o 16 países, destinada al intercambio de información, coordinación y capacitación, que no compromete soberanía, no impone obligaciones ni contempla participación de las Fuerzas Armadas. También afirmó que los países pueden abandonar el mecanismo sin restricciones.

“No incluye las Fuerzas Armadas. No incluye para nada ninguna intervención”, sostuvo el ministro. Según Barros, las dudas conocidas hasta ahora no encuentran sustento en la información de la que dispone y pueden responder a “sustos” o reparos políticos. Al ser consultado sobre si Bachelet y Boric estaban sobrerreaccionando, evitó calificarlos: “No me haga poner adjetivos”.

La carta de Bachelet y Boric

Los expresidentes habían pedido horas antes a Kast reconsiderar la permanencia de Chile en la instancia promovida por Donald Trump. Su principal reparo es que la cooperación contra el crimen organizado pueda terminar subordinando decisiones de política exterior, seguridad o defensa a prioridades de una potencia extranjera. También cuestionaron la noción de “soberanía continental” y sostuvieron que Chile no debería verse obligado a escoger un bloque geopolítico.

La controversia abrió además preguntas fuera de la oposición. En Radio Pauta, la exministra Karla Rubilar (cercana a RN) llamó al Ejecutivo a transparentar el contenido del acuerdo y su mecanismo de salida, aunque también cuestionó la señal internacional que, a su juicio, proyecta el emplazamiento público de dos expresidentes al Gobierno. Desde Republicanos, en cambio, han defendido la coordinación multilateral como una herramienta para combatir al crimen organizado.

El próximo capítulo estará en el Congreso. El Senado acordó por unanimidad realizar el 7 de octubre una sesión especial y citar, en principio, a Pérez Mackenna, Barros y al ministro de Seguridad, Martín Arrau. La presidenta de la Cámara Alta, Paulina Núñez (RN), planteó que allí deberá aclararse, entre otras materias, si la adhesión tiene características de tratado internacional y requiere intervención parlamentaria.

La discusión, por tanto, quedó instalada en dos planos: mientras Defensa sostiene que el mecanismo no genera obligaciones ni compromete soberanía, el propio ministro remite los detalles pendientes a Kast y Pérez Mackenna, justamente cuando el Senado prepara una sesión para revisar qué alcances tiene la adhesión chilena.

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