BRAGA
Créditos: El Mostrador.
Mujeres concentran casi 6 de cada 10 denuncias por agresiones laborales pese a caída de casos
Aunque las denuncias por agresiones laborales cayeron 11% entre enero y mayo de 2026, las mujeres concentraron el 58,9% de los casos, la cifra más alta de la última década. El análisis de Mutual de Seguridad también identificó mayores tasas en Magallanes, Arica y Parinacota y Tarapacá.
Luego de cinco años consecutivos de aumentos, las denuncias por agresiones y violencia laboral registradas por Mutual de Seguridad experimentaron una primera disminución. Entre enero y mayo de este año se contabilizaron 5.258 casos, un 11% menos que en igual periodo de 2025.
Sin embargo, la baja general convive con una tendencia que continúa profundizándose: la creciente participación de mujeres en este tipo de denuncias. Durante los primeros cinco meses de 2026, ellas representaron el 58,9% del total, alcanzando la proporción más alta de la última década.
Los datos forman parte de la “Radiografía de agresiones y violencia laboral en Chile”, elaborada por Mutual de Seguridad. El análisis considera la evolución de cerca de 2,4 millones de trabajadores cubiertos durante los últimos diez años y distingue los casos según el número de trabajadores expuestos, además de controlar el efecto de la incorporación de nuevos centros de trabajo al sistema.
Una brecha que se profundiza entre mujeres y hombres
La participación femenina en las denuncias por agresiones laborales ha aumentado de manera sostenida durante la última década. En 2015, las mujeres representaban el 32% del total de casos. La cifra llegó al 41% en 2022, al 55,7% en 2025 y alcanzó el 58,9% durante los primeros meses de este año.
La diferencia adquiere mayor relevancia al considerar que las mujeres representan cerca del 40% de la fuerza laboral cubierta por Mutual de Seguridad. Entre enero y mayo de 2026 se registraron 3,34 denuncias por cada mil trabajadoras, frente a 1,55 por cada mil trabajadores.
En otras palabras, la tasa de denuncias por agresiones laborales entre las mujeres fue 2,16 veces superior a la registrada entre los hombres.
“La disminución general es una señal positiva, pero no se puede ocultar que la violencia laboral está cambiando de rostro. Hoy, las mujeres están presentes en casi seis de cada diez denuncias por agresiones laborales, presentando una exposición proporcionalmente mayor. Lo anterior obliga a reforzar la prevención con perspectiva de género, considerando los rubros, ocupaciones y contextos donde el riesgo es más alto”, explicó Héctor Jaramillo, gerente de División de Seguridad y Salud en el Trabajo de Mutual de Seguridad.
Parte de este comportamiento podría estar relacionado con los cambios en la composición de la fuerza laboral cubierta por la mutualidad. Actividades como enseñanza, salud, jardines infantiles y servicios de cuidado —sectores con alta presencia femenina y una fuerte interacción con el público— han ganado peso, mientras que rubros tradicionalmente masculinizados han reducido su participación.
No obstante, el estudio advierte que esta explicación debe ser considerada con cautela. Desde agosto de 2024, las denuncias por acoso laboral, acoso sexual y violencia en el trabajo cuentan con un canal específico establecido por la Ley Karin. Por ello, parte de la disminución observada podría responder a un traslado de denuncias hacia esta vía especializada y no necesariamente a una reducción efectiva del fenómeno.
El efecto de la Ley Karin sobre las cifras
Durante 2025, primer año calendario completo de vigencia de la normativa, Mutual de Seguridad recibió cerca de 12.000 denuncias bajo la Ley Karin, equivalentes a aproximadamente mil casos mensuales. En términos prácticos, uno de cada 200 trabajadores cubiertos presentó una denuncia mediante este mecanismo durante el año.
Este volumen obliga a interpretar con cautela la caída de las denuncias por agresiones laborales. Entre enero y mayo de 2026, la reducción alcanzó 663 casos, mientras que, en un periodo equivalente, el canal establecido por la Ley Karin concentra alrededor de 5.000 denuncias.
La diferencia entre ambos volúmenes plantea la posibilidad de que parte del descenso corresponda a un cambio en la vía utilizada para denunciar y no necesariamente a una disminución real de la violencia en los espacios laborales.
“Los datos muestran que hoy las organizaciones enfrentan desafíos distintos a los de hace algunos años. Ya no basta con abordar únicamente las agresiones visibles; también es necesario fortalecer la convivencia laboral, la gestión de los riesgos psicosociales y la capacidad de las empresas para responder oportunamente frente a situaciones de acoso o violencia en el trabajo”, agregó el gerente de División de Seguridad y Salud en el Trabajo de Mutual de Seguridad.
Las regiones del norte y el extremo austral presentan las mayores tasas
Las cifras también muestran diferencias importantes según el territorio. La Región Metropolitana concentró 2.684 denuncias, equivalentes al 51% del total registrado. Sin embargo, al considerar la cantidad de trabajadores cubiertos, las tasas más elevadas se ubicaron en Magallanes, con 5,59 casos por cada mil trabajadores; Arica y Parinacota, con 5,33; y Tarapacá, con 5,01.
Estas cifras contrastan con la tasa registrada en la Región Metropolitana, que alcanzó 1,80 casos por cada mil trabajadores.
El comportamiento regional evidencia que la concentración absoluta de denuncias no necesariamente coincide con los territorios donde existe una mayor incidencia proporcional. Por ello, el análisis de las tasas permite identificar con mayor precisión las zonas donde la exposición al riesgo resulta más elevada.
Transporte y comercio encabezan la reducción
Por actividad económica, transporte y comercio —sectores que durante años concentraron una parte importante de las denuncias por agresiones laborales— muestran actualmente una evolución descendente.
En transporte, las denuncias por trabajador cubierto disminuyeron 28,9%, consolidando una tendencia a la baja que se mantiene desde 2023. En el caso del comercio, aunque el estudio advierte que parte de la reducción podría estar asociada a movimientos de empresas dentro del sistema, el descenso también resulta significativo.
La disminución se observa con especial claridad en ocupaciones caracterizadas por una alta interacción con el público. Los conductores de buses y tranvías registraron 181 denuncias durante los primeros cinco meses de 2026, un 39% menos que en el mismo periodo de 2025.
Los guardias de seguridad, quienes se desempeñan en espacios como terminales, estaciones, tiendas y supermercados, contabilizaron 371 casos, cifra que representa una disminución de 18%.
Se trata, precisamente, de ocupaciones que durante los años anteriores se encontraban entre las que concentraban la mayor cantidad de registros de agresiones laborales.
Un fenómeno que cambia de intensidad y de protagonistas
La evolución registrada durante los últimos años muestra que las agresiones laborales no solo han experimentado variaciones en su magnitud, sino también en los grupos de trabajadores y contextos donde se concentran.
En este escenario, la creciente participación femenina, las diferencias territoriales y los cambios registrados en determinadas actividades y ocupaciones plantean nuevos desafíos para la prevención.
Comprender estas diferencias será fundamental para diseñar estrategias preventivas más efectivas, focalizadas y capaces de responder a las distintas formas que adopta actualmente la violencia en los espacios de trabajo.