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Crédito: El Mostrador.
Mujeres líderes y estereotipos: 60% apunta a prejuicios ligados a emociones y autoridad
Un sondeo realizado a 50 mujeres con cargos de responsabilidad mostró que el 34% percibe el prejuicio de ser “demasiado emocionales para liderar”, mientras otro 26% señala que son consideradas “autoritarias o difíciles” al ejercer el poder.
La persistencia de los estereotipos de género en los espacios de liderazgo volvió a instalarse como uno de los principales desafíos para avanzar en equidad. Durante el primer foro “Mujer y Poder: Innovar para romper la brecha”, 100 mujeres de los sectores público, privado, cultural, empresarial y del emprendimiento se reunieron para abordar las barreras que todavía dificultan el acceso femenino a posiciones de decisión. En la instancia se presentaron los resultados de un sondeo aplicado a 50 mujeres con cargos de responsabilidad, cuyos resultados muestran que la expresión de emociones y el ejercicio de autoridad continúan siendo utilizados como elementos de cuestionamiento hacia las mujeres líderes.
El 60% identifica prejuicios vinculados al liderazgo femenino
Uno de los principales resultados del sondeo se relaciona con los estereotipos que persisten en torno a las mujeres que ocupan cargos de poder.
El 34% de las consultadas señaló que el principal prejuicio es considerar que las mujeres son “demasiado emocionales para liderar”. A esta percepción se suma otro 26% que identificó como estereotipo la idea de que las mujeres son “autoritarias o difíciles” cuando ejercen autoridad.
En conjunto, ambas respuestas concentran el 60% de las menciones, evidenciando una aparente contradicción en las expectativas que recaen sobre las mujeres en posiciones de liderazgo: mostrar emociones puede ser utilizado para cuestionar su capacidad de dirigir, mientras que ejercer autoridad puede generar una valoración negativa.
Otros estereotipos mencionados en el sondeo fueron aquellos relacionados con una supuesta menor competencia, que alcanzaron un 20%, y los que cuestionan el mérito de las mujeres para acceder a cargos de poder, con un 8%.
Conciliar trabajo y familia aparece como uno de los principales obstáculos
La encuesta también abordó las dificultades que enfrentan las mujeres para acceder a posiciones de decisión.
El principal desafío identificado fue la conciliación entre carrera profesional y familia, señalado por el 28% de las participantes. Le siguieron los sesgos de género presentes en la cultura empresarial, con 24%, y los modelos de liderazgo tradicionalmente masculinos, con 22%.
Respecto de las medidas que podrían contribuir a reducir estas brechas, tres alternativas obtuvieron un 22% de las respuestas: corresponsabilidad familiar, acceso a redes de contacto y políticas organizacionales más inclusivas.
También fueron mencionados los procesos de selección equitativos, con 20%, y una mayor visibilidad de referentes femeninas, con 14%.

Crédito: El Mostrador.
Mujeres líderes abordaron las brechas pendientes
Los resultados fueron presentados durante el primer foro “Mujer y Poder: Innovar para romper la brecha”, organizado por ALTA Comunicación en alianza con WoomUp, que reunió a 100 mujeres en el piso 61 de la torre Sky Costanera.
El encuentro contó con un panel integrado por la emprendedora y empresaria Alejandra Mustakis, la directora de empresas Gloria Maldonado y la presidenta del Consejo Directivo del Servicio Electoral (Servel), Pamela Figueroa.
Maldonado sostuvo que “existen efectivamente algunas brechas sociales, culturales, que hacen que haya menos espacio para las mujeres en ciertos campos que se consideran masculinizados”.
La directora de empresas también se refirió al síndrome del impostor y a cómo puede influir en las decisiones profesionales de las mujeres: “Nosotras tenemos mucho temor que nos impacte el síndrome del impostor y muchas veces nos abstenemos de postular a trabajos porque no cumplimos un 85% de los requisitos”.
Pamela Figueroa puso el foco en los avances alcanzados y en los desafíos que permanecen pendientes.
“Si bien hemos dado pasos adelante, creo que todavía hay mucho, mucho por hacer”, señaló. La presidenta del Consejo Directivo del Servel agregó que “participar, estar en el espacio público, en espacios de liderazgo, es un derecho. No hay que tomarlo nunca como una concesión”, señaló.
Por su parte, Alejandra Mustakis planteó que “estamos en una era femenina”, entendiendo lo femenino como una forma de vincularse con el mundo y construir sociedades más conectadas.
La empresaria también destacó la importancia de la preparación personal para asumir posiciones de liderazgo y declaró que “hay todo un trabajo personal que muchas veces lo dejamos de lado, que es muy importante para también poder, en el fondo, tomar cargos y enfrentar desafíos”.
Los sesgos también aparecen en las empresas
Durante la jornada, Gracia Dalgarrando, fundadora y CEO de Woom Up, destacó la participación de las mujeres presentes y las trayectorias que han permitido su llegada a espacios de decisión.
“Tener este grupo de mujeres acá reunido me da mucho orgullo, porque finalmente son mujeres que se han abierto paso, que han derribado techos de cristal”, expresó.
Sin embargo, también apuntó a las brechas que todavía existen en el mundo corporativo. “Hoy día en Chile tenemos empresas IPSA donde no hay ni una mujer gerenta general”, afirmó.
Dalgarrando agregó que persisten diferencias en la forma en que se evalúa el potencial de hombres y mujeres para avanzar profesionalmente: “Hay un fenómeno que dice que la mujer es ascendida por su desempeño y el hombre por potencial. Todavía hay muchos sesgos y estereotipos de género que siguen operando”.
El encuentro cerró con un llamado a continuar generando espacios de conversación y redes entre mujeres de distintos sectores, en un escenario donde, según los resultados del sondeo, los estereotipos vinculados a las emociones y al ejercicio de autoridad continúan formando parte de las barreras que enfrentan quienes buscan ocupar posiciones de liderazgo.