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Spanish Fly: qué es el afrodisíaco que Coté López habría regalado a Gala Caldirola y sus riesgos
Latife Soto afirmó que Coté López le dijo que el regalo para Gala Caldirola era Spanish Fly o “mosca española”. El nombre tiene una historia ligada a la tóxica cantaridina, pero hoy también se usa en productos de composición diversa. Qué dice la ciencia sobre sus efectos y riesgos.
La polémica entre Coté López, Gala Caldirola y Luis Jiménez sumó un nuevo antecedente: el supuesto afrodisíaco que estuvo en el centro de la controversia tendría nombre. Según relató Latife Soto el 1 de septiembre, tras preguntarle directamente a López por el producto, la empresaria le habría respondido que se trataba de Spanish Fly, también conocido como “mosca española”.
El dato permite responder una pregunta que comenzó a circular tras el episodio: ¿qué es Spanish Fly, realmente funciona como afrodisíaco y puede provocar efectos adversos? La respuesta requiere una precisión importante. Históricamente, “Spanish Fly” está asociado a la cantaridina, una sustancia tóxica producida por determinados escarabajos. Sin embargo, actualmente también existen productos que utilizan ese nombre comercial y que contienen ingredientes completamente diferentes.
¿Qué afrodisíaco habría regalado Coté López a Gala Caldirola?
Coté López había relatado en Primer Plano que, durante una estadía en Doha, Qatar, invitó a Gala Caldirola al baño de su departamento y le dijo: “Gala, les traigo un regalito para que tengan una noche de pasión”. Posteriormente sostuvo que se trataba de un afrodisíaco y negó que fuese una droga ilegal.
Hasta entonces no había identificado públicamente el producto. El nuevo antecedente surgió cuando Latife Soto aseguró que le preguntó directamente a López y que esta le respondió que era “Spanish Fly” o “mosca española”. Soto señaló además que había encontrado referencias a presentaciones en gotas o polvo.
Sin embargo, hasta ahora no se ha difundido el envase, la marca específica ni la lista de ingredientes del producto que López habría llevado a Qatar. Ese dato resulta relevante porque “Spanish Fly” no corresponde actualmente a una única formulación.
¿Qué es Spanish Fly o “mosca española”?
El nombre tiene un origen mucho más antiguo que los productos que actualmente se venden bajo esa denominación. La llamada Spanish Fly no es, en realidad, una mosca. Históricamente el término se relaciona con escarabajos vesicantes que producen cantaridina, una sustancia intensamente irritante que durante siglos fue utilizada como supuesto estimulante sexual.
La fama de la cantaridina como afrodisíaco provino principalmente de sus efectos sobre el aparato genitourinario. La irritación e inflamación que puede generar llegó a ser interpretada como excitación sexual. Sin embargo, no existe evidencia de que la cantaridina aumente directamente el deseo sexual o el placer. Una revisión científica sobre afrodisíacos naturales concluyó que los riesgos asociados a la denominada Spanish Fly pueden superar cualquier eventual beneficio.
Pero aquí aparece una distinción clave: no todos los productos que hoy se venden como “Spanish Fly” contienen cantaridina.
Productos actualmente comercializados bajo ese nombre presentan fórmulas muy diferentes. Algunos declaran ingredientes como ginseng y L-arginina, mientras otros incluyen guaraná y damiana, sin cantaridina entre sus componentes informados.
Por eso, no es posible afirmar que el producto que Coté López habría regalado a Gala Caldirola contenía cantaridina únicamente porque fue identificado como Spanish Fly.
¿Spanish Fly funciona realmente como afrodisíaco?
Depende de qué se esté llamando Spanish Fly.
Si se habla de la cantaridina histórica, no existe evidencia científica que permita considerarla un afrodisíaco eficaz. Sus supuestos efectos estimulantes corresponden principalmente a irritación e inflamación y pueden llegar a convertirse en una intoxicación grave.
Si se trata, en cambio, de uno de los preparados modernos comercializados bajo el nombre Spanish Fly, sus posibles efectos dependerán de los ingredientes y concentraciones reales de cada producto.
Esto también obliga a distinguir entre deseo sexual, excitación y función eréctil. No son lo mismo. Un producto puede tener algún efecto sobre el flujo sanguíneo o determinados aspectos de la respuesta sexual sin necesariamente provocar un aumento de la libido.
¿Cuáles son los riesgos de la cantaridina?
La cantaridina es una sustancia tóxica. La literatura médica registra intoxicaciones después de su consumo como supuesto afrodisíaco y describe síntomas como ardor en la boca, náuseas, dolor abdominal, vómitos, dificultad para orinar y sangre en la orina. También puede producir lesiones y hemorragias gastrointestinales y daño renal.
En casos más graves se han registrado priapismo —una erección prolongada y dolorosa—, convulsiones, alteraciones cardíacas y compromiso de distintos órganos. La intoxicación severa puede llegar a ser mortal y no existe un antídoto específico, por lo que el tratamiento es principalmente de soporte.
Precisamente el priapismo y la congestión de los órganos genitales ayudaron históricamente a alimentar su reputación como estimulante sexual. Médicamente, sin embargo, una reacción de ese tipo no equivale a un aumento del deseo o del placer sexual.
¿Existen realmente los afrodisíacos?
El término “afrodisíaco” se utiliza de manera amplia para alimentos, plantas, suplementos o sustancias a las que se atribuye la capacidad de aumentar el deseo, la excitación o el rendimiento sexual. Científicamente, esos fenómenos deben analizarse por separado.
Por ejemplo, el sildenafil —principio activo del Viagra— y el tadalafilo aumentan el flujo sanguíneo hacia el pene y se utilizan para tratar la disfunción eréctil. No producen automáticamente una erección ni están diseñados para aumentar el deseo sexual.
En el caso de plantas y suplementos, la evidencia es desigual. Una revisión sistemática y metaanálisis publicada recientemente, que reunió 14 ensayos clínicos con 1.227 hombres con disfunción eréctil, encontró resultados favorables para azafrán y ginseng en algunos indicadores de función sexual. Los autores, sin embargo, plantearon la necesidad de estudios de mayor calidad y seguimiento, y sus resultados no demuestran la existencia de una sustancia capaz de provocar deseo sexual de manera inmediata y universal.
El riesgo de los productos que se promocionan como “naturales”
Otro problema es que un potenciador sexual puede contener sustancias diferentes de las declaradas en su etiqueta.
Chile registró un caso reciente. El 13 de julio de 2026, el Instituto de Salud Pública (ISP) y la Seremi de Salud Metropolitana alertaron sobre el producto conocido como “Royal Honey” o “miel afrodisíaca”. Los análisis realizados por la autoridad detectaron sildenafil, tadalafilo e incluso paracetamol. Los dos primeros corresponden a medicamentos que deben utilizarse bajo indicación médica y pueden interactuar con otros fármacos.
La FDA estadounidense también ha emitido durante 2026 varias alertas por productos vendidos para mejorar el desempeño sexual que contenían sildenafil o tadalafilo sin declararlo en sus etiquetas. El riesgo es especialmente relevante para personas que utilizan medicamentos con nitratos, ya que la combinación puede provocar una caída peligrosa de la presión arterial.
Entonces, ¿Spanish Fly es un afrodisíaco seguro?
No se puede responder solo a partir del nombre del producto. Si contiene cantaridina, su ingestión puede provocar una intoxicación grave y no existe evidencia que justifique utilizarla para aumentar el deseo sexual. Si se trata de un preparado moderno comercializado bajo el nombre Spanish Fly, es necesario conocer su fórmula exacta para evaluar sus posibles efectos y riesgos.
En el caso que originó la polémica entre Coté López y Gala Caldirola, hasta ahora solo se ha conocido, a través del relato de Latife Soto, el nombre “Spanish Fly”. No existe información pública que permita establecer qué producto específico era ni cuáles eran sus ingredientes.
La evidencia disponible tampoco respalda la idea de una “poción” capaz de provocar de forma rápida, universal y predecible el deseo sexual. Existen medicamentos para trastornos específicos y algunas sustancias naturales muestran resultados preliminares sobre ciertos aspectos de la función sexual, pero eso es distinto de la promesa tradicional de un afrodisíaco instantáneo.